Jueves, 18 de Enero de 2018

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    El acuerdo de "plena alineación" entre Irlanda y la UE puede ser un paso adelante para Gibraltar

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    Por Robert Vasquez
    Abogado y periodista gibraltareño

    Los acontecimientos recientes del Brexit plantean algunas preguntas en Gibraltar, ¿cuál es la declaración del Reino Unido y los negociadores de la UE sobre la situación de Irlanda? ¿Ofrecen alguna pista sobre el tratamiento futuro de su frontera con España?

     

    Respecto de Irlanda, la declaración conjunta es la siguiente: "A falta de soluciones acordadas, el Reino Unido mantendrá plena conformidad con las normas del mercado interior y la Unión Aduanera que, ahora o en el futuro, apoyan la cooperación Norte-Sur, en todo --economía del territorio y la protección del Acuerdo de 1998--".

     

    Las dos situaciones son y se ven diferentes, como ha dicho Alfonso Dastis, Ministro de Asuntos Exteriores de España en declaraciones recientes. En Irlanda, el deseo abrumador de ambas partes es mantener una frontera fluida dentro del contexto de acuerdos pasados. Sobre Gibraltar, el deseo histórico de España ha sido incursionar en la soberanía británica. Además, no existen acuerdos pasados ​para proporcionar un contexto similar, como existe en Irlanda.

     

    Sin embargo, España podría tener en cuenta dos realidades cuando se trata de Gibraltar. Primero, el uso de poder y presión, por benigno que sea, no lo lleva a ninguna parte. En segundo, los beneficios para todos, en ambos lados de la frontera. Entre ellos, el de la aplicación de las libertades de circulación de personas y bienes del Tratado de la UE son obvios.

     

    España se encuentra en una encrucijada, puede volver a días oscuros que muestran intransigencia hacia Gibraltar, o puede probar que es un estado europeo progresista mediante la aplicación de normas que continúan beneficiando a todos en ambos lados de la frontera. Alternativamente, puede ignorar la coexistencia de los últimos 35 años al aplicar las normas de la Frontera Exterior de la UE que resultarán en detrimento tanto para Gibraltar como para sus propios ciudadanos españoles que residen en el interior del país.

     

    ¿Debería España perder la posibilidad de alcanzar acuerdos que benefician a los ciudadanos de ambos lados de la frontera? Lo hará si persigue ciegamente su propensión histórica a cortarse la nariz para fastidiar su rostro. Esperemos que aquellos en Madrid que tienen a cargo asuntos de Gibraltar hayan avanzado en su pensamiento en las últimas décadas.

     

    Dastis ha sido motivo de optimismo al expresar el deseo de que se llegue a un acuerdo sobre Gibraltar en torno al Brexit. Como ha dicho, un acuerdo que beneficiará a los ciudadanos pero que protege el reclamo de soberanía de España.

     

    España parece pensar profundo, largo y duro. Las consecuencias de cómo lidia con la nueva situación en la frontera con Gibraltar en el contexto del Brexit serán a largo plazo. Si realiza un movimiento incorrecto, socavará cualquier buena voluntad engendrada durante las últimas tres décadas y media fundadas en las normas aplicables bajo la cooperación mutua de la UE.

     

    ¿España quiere ir hacia atrás? Si no, la "alineación total", como en Irlanda a pesar de las diferencias, reservando la posición de todos sobre la soberanía sin admisión, como en declaraciones pasadas sobre Gibraltar, podría ser un camino a seguir.

     

     

    Un pacto de este tipo simplemente ampliará los acuerdos de trabajo que han existido durante tanto tiempo debido a los miembros de la UE.

     

    Encontrar un camino a seguir que conserve las libertades actuales también demostrará la habilidad política de Dastis, ayudando a revertir el daño innecesario por las travesuras de su predecesor, Margallo.

  • Datos

    50

    El artículo 50 del Tratado de la Unión Europea regula el procedimiento de retirada de un estado miembro, que puede producirse con acuerdo o sin él. En éste último caso, la salida se produciría de manera definitiva en un plazo máximo de dos años desde la comunicación formal.