Sábado, 24 de Febrero de 2018

Formulario de búsqueda

    Simón Susarte, el humilde cabrero que pudo recuperar Gibraltar (y II)

  • Marc Suzarte (Susarte) con su esposa e hijo al lado del monumento al heroico cabrero en el Palacio de los Gobernadores de San Roque. Dos generaciones orgullosas de su origen
    Antonio Pérez Girón

    La gesta del cabrero Simón Susarte fue dibujada con halo de leyenda, e incluso hubo quien trató de negar la existencia de este singular personaje. Pero su hazaña no sólo ha quedado reflejada en diferentes relatos históricos. En la documentación guardada en el archivo sanroqueño de la iglesia Santa María la Coronada, aparece un buen número de datos relativos a la familia. Incluso descendientes del heroico gibraltareño, venerado en San Roque, han dedicado mucho tiempo a desvelar sus raíces.  Es el caso de Juan Susarte y del ciudadano francés Marc Suzarte.

     

    El primero, de Mula (Murcia) ha conseguido enlazar un importante número de nombres al tronco principal. Este murciano ha establecido que el primer pariente llegó a su ciudad entre 1698 y 1700 procedente de Extremadura, aunque el apellido del heroico pastor es de origen vasco-navarro, según la versión de  dicho ciudadano, que afirma que originalmente el apellido se escribía Zuzarte y pertenecía al pueblo llano.

     

    Por su parte, Marc Suzarte (de esta forma escrito por una derivación en la continuidad de la posterior línea francesa) pertenece a una de las dos ramas que procedentes de Mula se establecieron en Argelia. Tras la independencia del país africano, en 1962, una de ellas marchó a Francia.

     

    Marc Suzarte reside en la ciudad gala de Saintes y gracias a arduas investigaciones ha podido contactar con sus lejanos parientes de Mula. Esa búsqueda le llevó a San Roque, donde manifestó el orgullo que sentía por encontrarse en la ciudad fundada por los gibraltareños exiliados y, especialmente, por ser descendiente de aquel intrépido cabrero que estuvo a punto de recuperar Gibraltar.

     

    Junto a su esposa e hijo sintieron verdadera emoción al estar en la tierra de su ascendiente y posar junto a uno de los monumentos dedicados al héroe.

     

    Pero volvamos a las raíces gibraltareñas de este singular personaje. El primer Susarte llegado a Gibraltar debió nacer en torno a 1530. La familia pudo proceder de la plaza de Ceuta, durante su pertenencía a Portugal. El hecho de que los apellidos aparezcan cambiados tiene que ver mucho con la costumbre imperante en aquella época en el país lusitano de conservar el de la madre en vez del paterno.

     

    Las referencias a la familia serían extensa, pero por su curiosidad cabe citar el exorcismo a que fue sometida la pequeña Catalina a cargo del sacerdote Diego Muñoz. La niña era hija de Manuel Susarte e Inés Baca, ascendientes del héroe gibraltareño.

     

    Y en cuanto a los padres de nuestro personaje, Pedro y Juana, contrajeron matrimonio en noviembre de 1665. Tuvieron, al menos, seis hijos. De ellos, el segundo, Simón falleció al poco de nacer. El quinto de los nacimientos correspondería a otro Simón (5 de mayo de 1676), el que pasaría a la historia por su heroica gesta.

     

    El cabrero Simón Rodríguez Susarte (Simón Susarte) contrajo matrimonio con Claudia Jacoba Ximénez, natural de Cádiz y vecina de Gibraltar, el 10 de febrero de 1699. Contaba 22 años, y su esposa, 18.  La boda fue oficiada por el cura Juan Romero de Figueroa, quien permanecería en la ciudad tras ser tomada por los ingleses y escribiría la crónica de aquellos tristes días –a este sacerdote dedicaré un capítulo en su momento–. Fueron testigos el regidor Antonio Araujo y el presbítero Juan Cleto.

     

    En noviembre de 1700 nació la primera hija de Susarte, Juana Josefa, y en mayo de 1703, su hijo varón, Pedro. Al producirse la salida masiva de la población gibraltareña tras la ocupación inglesa de Gibraltar, la familia abandonó la plaza, pasando grandes penalidades en los campos de refugiados. Sin embargo, no tardaría en idear un plan basado en su exacto conocimiento del monte donde pastoreaba, con la determinación de ayudar a la reconquista.

     

    Definitivamente, Simón Susarte no es una leyenda creada interesadamente, como demuestran los testimonios citados, sino que fue protagonista de uno de los episodios más heroicos de las guerras para la recuperación de Gibraltar, su propia tierra, en cuyo monte cuidaba su rebaño de cabras. Tan sólo queda por resolver la incógnita si fue uno de los que dieron la vida en el combate cuerpo a cuerpo en las alturas del Peñón, donde fueron abandonados aquellos valientes  o, finalmente, salvó la vida, y con ella  la del reducido grupo que por caminos y vericuetos que tanto conocía, condujo hasta el campamento español. 

  • Datos

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    Dieciocho millones de británicos visitaron España en 2016 y, según una encuesta, aunque el 55% piensan que sus vacaciones en el extranjero se encarecerán por el Brexit, el 79% aseguran que no modificarán sus planes de viaje.