Jueves, 18 de Enero de 2018

Formulario de búsqueda

    Los «tesoros» que el general carlista Gómez quería guardar en Gibraltar

  • General Gómez. Retrato realizado por el pintor David Padilla
    Antonio Pérez Girón

    Uno de los hechos más extraños y, tal vez por ello, menos conocido, fue la estancia en el Campo de Gibraltar del general carlista Miguel Gómez Damas, conocido como «general Gómez». Muchos historiadores se han preguntado qué es lo que pudo buscar el ejército carlista en el extremo sur de la Península. El escritor Martín Bueno en sus anotaciones sobre la expedición del general señalaba que en Algeciras quedó el dicho: «parece que se ha encontrado los tesoros del general Gómez», aplicado a alguien que se enriquecía prematuramente; y añadía que se pudiera presumir que el motivo de esta visita encontrase justificación en el interés de «poner en seguro dentro de Gibraltar las sumas extorsionadas durante su recorrido por la península». Igualmente se especula sobre la posibilidad de que realmente viniese hasta aquí para abastecerse. De cualquier forma, lo que parece seguro es que su propósito estaba guiado por acercarse al Peñón, más que por permanecer por estos pueblos del sur.

     

    El día 16 de noviembre de 1836 entró Gómez en Ronda, saliendo el 19 por la tarde hacia Gaucín, y el día 21 del mismo mes estaba en San Roque. Era una demostración más de esa rapidez de movimientos de este estratega  que se convertiría en tema de interés para algunos historiadores.

     

    Previamente, el Cabildo sanroqueño, las milicias y los vecinos pudientes se habían refugiado en el istmo de Gibraltar, quedando en el Ayuntamiento el sacerdote Manuel Villalba y tres clérigos más, al objeto de evitar atropellos.

     

    Por iniciativa de Villalba se creó una junta compuesta por paisanos y clérigos, ordenando que el depositario del Pósito público entregara a los molineros 45 fanegas de trigo para prepara raciones de pan con destino a las exigencias de cualquier género de tropa que al pueblo llegase. A los labradores se les pidió que buscasen vacas y cabras y la encerraran en el cementerio. Se tomó noticia de los que tenían cebada y vino y se creó una patrulla para evitar robos.

     

    Gómez entró en San Roque de manera pacífica y acto seguido fijó un edicto ordenando la incorporación a filas de los hombres de18 a 40 años. Asimismo, liberó a los presos de la cárcel y los agregó a su tropa. El general carlista mandó detener al depositario de los fondos de la renta de aguardiente y licores, apropiándose de 1.000 reales que custodiaba perteneciente a dicha renta.

     

    Con ello, el general aumentaba esa «recaudación especial» que se cita al principio y que no estaba dispuesto a que fuese recuperada por las tropas gubernamentales que le venían siguiendo. ¿Pretendía comprar productos en el Peñón, o preservar el tesoro obtenido durante su singular itinerario?

     

    Tras pernoctar en la ciudad, algunos de los soldados marcharon al día siguiente a Algeciras donde, en compañía de varios curas que venían incorporados a esta facción, embarcaron en una lancha para Gibraltar. El objeto era trasladar al Peñón varios cajones llenos de alhajas y monedas. La misión encargada por Gómez se vio frustrada cuando una embarcación gubernamental sorprendió a la lancha en plena navegación, apresándola y evitando que alcanzara su destino.

     

    En la mañana del 23 se marcharon los carlistas por el camino de Los Barrios, y al anochecer entraron las tropas del general Rivero que iba en persecución de Gómez, retornando también todos los sanroqueños que habían salido de la ciudad.

     

    En una hazaña digna de reconocimiento Gómez había conseguido trasladar la primera guerra civil carlista hasta Andalucía, sin el permiso de sus superiores, por lo que sería posteriormente detenido.

     

    En el Campo de Gibraltar, lejos de los frentes, se había tenido una noticia anterior. Y también con relación a la colonia inglesa. A principios del mes de junio de 1835 entraba en Gibraltar el mercante Lancero, que había partido de Barcelona, y que en Málaga había recogido 150 carlistas para confinarlos en Cuba.  Éstos se hicieron con el barco y pusieron rumbo al Peñón. Tras varios meses de negociaciones entre las autoridades de España y Reino Unido, los carlistas salieron con destino a las costas argelinas.

     

     

  • Datos

    50

    El artículo 50 del Tratado de la Unión Europea regula el procedimiento de retirada de un estado miembro, que puede producirse con acuerdo o sin él. En éste último caso, la salida se produciría de manera definitiva en un plazo máximo de dos años desde la comunicación formal.