Domingo, 19 de Mayo de 2019
Twitter
Facebook
Youtube

¡Huelga!

  • ¡Huelga!

    Ver a unos trabajadores manifestándose y en huelga cada vez es, desgraciadamente, una estampa más habitual. Pero algo que damos por hecho, como es el dejar de trabajar y salir a protestar, no es algo que los
    trabajadores hayamos tenido siempre.

    Actualmente, el ejercicio de la huelga es un derecho fundamental. Está recogido en la Sección Primera del Capítulo II de la Constitución Española de 1978, que regula los Derechos Fundamentales y las
    Libertades Públicas. Concretamente en su artículo 28.2.

    El derecho a la huelga está considerado como una de las mayores conquistas de los trabajadores. Pero como digo, no siempre fue un derecho, y mucho menos un derecho fundamental.

    Es cierto, asimismo, que huelgas o las protestas más o menos organizadas han existido desde hace mucho tiempo. No siempre han podido ejercer con éxito dicho derecho los trabajadores sometidos a
    reglas inhumanas, pero existen datos en cuanto a la cronología de las huelgas muy curiosos. Nos detendremos en la más antigua de la que tenemos constancia.

    De la primera huelga que tenemos conocimiento en el mundo no es del siglo XX, ni si quiera del XIX. La primera huelga documentada de la historia tuvo lugar por los obreros que construían la tumba del faraón
    Ramsés III. Fue en el año 1166 a. C. ¡Hace la friolera de más de 3.000 años!

    Se ha conocido por el descubrimiento de un papiro conocido como “el papiro de la Huelga de Turín”. En aquella época el país del Nilo estaba gobernado por Ramsés III, de la XX Dinastía y tuvo que gastarse
    mucho dinero en las interminables guerras con los hititas, filisteos, libios y aqueos. Esta dedicación de los fondos públicos a las guerras ocasionó que los enemigos del faraón cortaran las rutas comerciales, haciendo
    que las recaudaciones de impuestos cayeran a niveles muy bajos y que se tuvieran que contratar y pagar a un gran número de mercenarios.

    Como resultado de estas luchas, de la existente corrupción de los funcionarios y la mala administración de los bienes, Egipto se vio de lleno en una gran crisis que lo hizo meterse de lleno en el inicio de su ocaso. ¿Os suena de algo?

    Pero volvamos a la huelga. Los obreros y artesanos que trabajaban en la necrópolis ante la falta de pago del Visir (llevaban más de 20 días sin cobrar), tomaron la decisión de detener sus labores y reclamar al escriba vestidos, comidas y bebidas para ellos y sus familias. Proclamaron a los sacerdotes: “hemos venido aquí empujados por el hambre y por la sed; no tenemos vestidos, ni aceites, ni pescados, ni legumbres. Escriban esto al faraón, nuestro buen señor, y al visir, nuestro jefe. ¡Qué nos den nuestro sustento!”

    Ante la falta de pago de los salarios, que no llegaban, y la desesperación de los trabajadores, decidieron ocupar el templo de Tutmosis III gritando “Tenemos hambre”. Acto histórico, sin duda.

    Pero ahí no quedó la cosa. Ante la imposibilidad de desalojarlos se les pagó los salarios adeudados. Pero como también les debían los actuales los trabajadores radicalizaron la huelga haciendo que el propio
    Visir, un conspirador enemistado con el faraón llamado Ta, tuviera que tomar cartas en el asunto y aceptar sus peticiones.

    Se desconoce como acabó el conflicto colectivo, pero parece que no tuvo buen final. El Visir no cumplió sus promesas, prefería ocuparse de sus intrigas palaciegas en contra del faraón. El poblado de los obreros
    desapareció. Al mismo tiempo, las tumbas más importantes del Valle de los Reyes comenzaron a ser despojadas con tal pericia que los ladrones parecían que conocían al dedillo dónde localizar sus tesoros.

    En España, no se declararía la primera huelga general hasta 1855. Más de 3.000 años después.

  • publicidadEl mesón de Lolo
    publicidadAyuntamiento de La Línea
    publicidadcruz roja