Jueves, 25 de Abril de 2019
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Los mitos de los servicios de inteligencia en la UIMP de La Línea

  • Jaime Rocha, durante su conferencia en La Línea. Foto UIMP Campo de Gibraltar
    Jaime Rocha, durante su conferencia en La Línea. Foto UIMP Campo de Gibraltar
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    El capitán de navío Jaime Rocha pronunció en la tarde del miércoles una conferencia en la sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, de La Línea, sobre “Los servicios de inteligencia. Historia y mitos”. Rocha, ex directivo del CESID, actualmente CNI, pertenece a la Asociación de ex miembros del Servicio de Inteligencia Español y se encuentra empeñado, según manifestó, en divulgar la cultura de inteligencia entre la sociedad, para lo cual no tiene inconveniente en identificarse como agente jubilado de dichos servicios. “Otros compañeros prefieren mantener el anonimato –explicó- pero yo prefiero hablar en primera persona”.

    Tras realizar un repaso histórico de lo que han sido los servicios de inteligencia, antes denominados simplemente de espionaje, desde Alfonso X el Sabio hasta la II Guerra Mundial, con un apartado especial para ‘Garbo’ (Juan Pujol) y la condesa de Romanones, se detuvo un momento en la figura de Mikel Lejarza, alias ‘El Lobo’, infiltrado en ETA Político-Militar y que consiguió el desmantelamiento íntegro de la cúpula de esta organización, tras preparar una reunión en Madrid que resultó ser una trampa.

    Identificó y calificó como idealistas a los integrantes de este tipo de servicios, en los que dijo no se gana más que en otros destinos (en su caso) militares. En la actualidad, señaló respondiendo a una pregunta de un asistente, el número de civiles en “La Casa”, que es como se conoce coloquialmente al CNI y antes al CESID, es superior al de militares y el número de mujeres es muy elevado, alcanzando el 33 por ciento del total de una plantilla que estimó en unos 3.500 miembros. Puso como ejemplo una de las unidades que él mandó, en la que de quince miembros, trece eran mujeres.

    Respecto al funcionamiento interno del servicio, la necesidad de conocer es la norma general, por lo que “el que está en un despacho, dedicado a un tema, no tiene por qué conocer lo que hace su compañero en el de al lado”.

    Distinguió la inteligencia humana (HUMINT) de la de señales (SIGINT) y opinó que en muchas ocasiones la primera ha de seguir confirmando lo conseguido con la segunda. Diferenció, para aclarar conceptos, la información de la inteligencia, siendo la segunda el filtrado de la primera o el resultado final del análisis de diversas informaciones procedentes de distintas fuentes.

    Resaltó la relevancia que tiene en la actualidad todo lo relacionado con la ciberseguridad y lo centrados que están en captar personas con especiales habilidades en este campo. Respecto el reclutamiento, y para sorpresa de los asistentes, comentó que si se quiere entrar en el servicio nunca hay que ofrecerse para ello.

    Al comienzo de su intervención quiso rendir homenaje al que fuera su director en el CESID, Emilio Alonso Manglano, en cuyo Gabinete trabajó como responsable de Relaciones Exteriores durante tres años. Captado en 1979 mientras servía en la Flotilla de Aeronaves de la Armada, Roche estuvo destinado en Checoslovaquia desde 1989 a 1994, viviendo allí el hundimiento del bloque comunista. A su regreso, mandó la unidad que se encargaba de Europa del Este, Estados Unidos, Canadá y Méjico. También fue el responsable de las redes en el Magreb, a donde viajaba con asiduidad durante dicha época, bajo distintas identidades, según reveló durante su charla de ayer.

    Tuvo un recuerdo, igualmente, para los agentes caídos en acto de servicio, en concreto para los siete que murieron en Irak el 29 de noviembre de 2003, en una emboscada en una carretera próxima a Bagdag, aunque señaló que existen algunos más que no han sido nunca reconocidos en público.


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