Viernes, 19 de Julio de 2019
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Verdemar denuncia la presencia de redes fantasma en la Isla de Tarifa

  • Una de las redes fantasmas denunciadas por Verdemar
    Una de las redes fantasmas denunciadas por Verdemar
    Sociedad

    El grupo ecologista Verdemar ha denunciado que en la Isla de Tarifa, parte del Parque Natural del Estrecho, hay redes fantasma que, dicen desde el colectivo, “matan fauna marina”.

    En una nota, detallan que “las redes fantasma son todas aquellas que los pescadores pierden en el mar, o sencillamente abandonan porque ya no les sirven. A la deriva, provocan un gran impacto ambiental, tanto como residuo plástico como con la muerte de especies marinas que quedan atrapadas”.

    Añaden desde Verdemar que “cuando se hace recuento en relación a la pesca para consumo humano, generalmente se queda fuera la cantidad afectada por las redes fantasma. Muchas de esas redes se enredan en los fondos, y acaban atrapando todo lo que se les cruza en el camino·.



    Unicef

    Verdemar recuerda que la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) denuncian en un informe que “las redes, trampas, flotadores y otros aparejos de pesca que se rompen, abandonan y pierden como consecuencia de tormentas o quedan atascadas en áreas donde hay trampas de fondo, constituyen un 10% de los residuos marinos, es decir, unas 640.000 toneladas”.

    Además, estas redes “capturan y matan cada año miles de peces, tortugas, aves y mamíferos marinos mucho tiempo después del final de su vida útil, ya que al estar compuestas por materiales sintéticos pueden durar más de 500 años”.

    Estos restos, concluyen, además de tener un impacto sobre el medio ambiente marino, afectan a la navegación marítima y la actividad pesquera. En la actualidad, “las peores afectaciones se deben a las llamadas redes de agallas, en las que el borde inferior es anclado al suelo marino y se elevan con flotadores colocados en su borde superior. Una vez desplegadas, forman una pared vertical que llega a medir varios kilómetros de largo que, si se pierde o abandona, puede seguir pescando sola meses y años”.




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