Sábado, 27 de Noviembre de 2021
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La Armada simula un rescate de trabajadores españoles en la sierra del Retín

  • Cuatrocientos infantes de marina desembarcan de madrugada con 51 vehículos

    Un momento de la llegada a la playa de la fuerza de desembarco, en la madrugada del miércoles. Foto ORP TEAR/Guillermo Álvarez
    Un momento de la llegada a la playa de la fuerza de desembarco, en la madrugada del miércoles. Foto ORP TEAR/Guillermo Álvarez
    Defensa

    Noche cerrada, la luna en cuatro menguante, sin contaminación lumínica, viento casi inexistente y la mar en calma. Un momento perfecto para una operación anfibia. Eso es lo que sucedió en la playa del Campo de Adiestramiento de la sierra del Retín el pasado miércoles, día 29 de septiembre, a partir de las 3.20 de la madrugada.

    Veinticuatro horas antes, una unidad de reconocimiento había llegado a la playa de forma sigilosa, tras ser helitransportada, lanzada al mar en las proximidades y arribar con lanchas neumáticas a la arena. Se habían infiltrado para reconocer la playa, balizarla y dirigir las primeras oleadas de lanchas de desembarco, hasta que llegara el Equipo de Apoyo al Desembarco que tomaría el relevo. Una segunda unidad de reconocimiento fue helitransportada hasta ubicaciones localizadas en el interior del territorio para desarrollar labores de vigilancia y seguridad. Todo esto en el más absoluto silencio y con una humedad del 85 por ciento que calaba los huesos.

    Se trata, en definitiva, de un ejercicio básico de adiestramiento, denominado MARFIBEX-21-2 y que los infantes de marina repiten cada seis meses para mantener su nivel de preparación y disponibilidad.

     

    Esta vez, cuatrocientos infantes de marina son los que participan. Se trata de un batallón reforzado, organizado alrededor del III Batallón de Desembarco Mecanizado (BDMZ-III) del Tercio de Armada, de Infantería de Marina y al mando del teniente coronel Antonio Rincón, que desembarcó en su ‘Piranha IIIC’ de mando, tras un primer escalón de unidades de combate y apoyo al combate. Los primeros en desembarcar fueron los blindados de zapadores que ha limpian la playa de posibles obstáculos y de artefactos explosivos.



    CAMPAÑA ACEITES VEGETALES USADOS - ARCGISA
    CAMPAÑA ACEITES VEGETALES USADOS - ARCGISA


    Enseguida se despliegan en avanzada varios ‘Piranha’ de línea que permiten que el resto de barcazas lleguen con seguridad a la cabeza de playa. Los infantes que guían a las barcazas (LCMs) y luego a los vehículos que desembarcan de ellas, hacen brillar sus linternas verdes y rojas para enseñar el camino de llegada a la playa y de salida de ella con seguridad por los caminos trazados.

    Varios observadores ajenos a la operación, que desde tiempo antes esperan a unos cientos de metros del lugar de arribada, de repente ven aparecer a su lado a un miembro del equipo de reconocimiento al que no han visto ni oído llegar, totalmente mimetizado y que les indica que no emitan ninguna luz en los próximos minutos para evitar confusión en las lanchas de desembarco. Como si hubiera aparecido de la nada, como si siempre hubiera estado ahí.

    El ejercicio táctico simuló un escenario de conflicto entre varios países por problemas de minorías y de explotación de recursos naturales. En uno de ellos, inmerso en esa situación, un grupo de trabajadores españoles que han quedado aislados no pueden salir por sus medios debido al descontrol reinante. La operación se propone rescatarlos y evacuarlos en condiciones de seguridad. Para ello se ha dispuesto una incursión anfibia con la participación de buques de la Armada y de un grupo táctico del Tercio de Armada.

    Participan el LHD ‘Juan Carlos I’ y la fragata F-81 ‘Santa María’. El primero transporta cuatro barcazas LCM1-E y un batallón reforzado de infantes de marina. La fragata le otorga la protección necesaria al buque de proyección.

    Antes y después del desembarco, helicópteros (SH3D, SH60F y AB-212) y aeronaves de ala fija (Harrier AV8-B)  y una remotamente controlada (UAV ‘Scan Eagle’) que transporta el ‘Juan Carlos I’, han realizado varias pasadas sobre la zona de operaciones.

    En total, desembarcan 51 vehículos de distinto tipo, entre ellos tres obuses autopropulsados (ATP) M109-A5, para progresar, dar cobertura y avituallar a la fuerza, que en 36 horas regresa a la playa con la misión cumplida, los trabajadores rescatados y sin bajas.

    De los 400 infantes, 370 componían la fuerza interviniente y una treintena representaban a la fuerza de oposición y figurantes a rescatar. Desde el martes y hasta el jueves, desde la playa de Zahara de los Atunes eran perfectamente visibles las siluetas, en el horizonte, de los buques que habían facilitado la operación anfibia y que, a finales de octubre, tendrá continuidad con los ejercicios FLOTEX, en los que se implica toda la Flota y que se desarrollará en las costas de Huelva y Cádiz.

    A última hora de la tarde del jueves, 30 de septiembre, se dio por finalizado el reembarque de vehículos y personal llegados hasta la playa en la madrugada del miércoles, en orden inverso al de su llegada: primero los elementos de apoyo logístico, tras estos los de apoyo al combate y por último las compañías  mecanizadas del BDMZ-III.

    La ejecución simultánea del ejercicio anfibio MARFIBEX-21-2 y el MAR-21-1 ha permitido programar numerosas ventanas de adiestramiento con las fragatas que participaban, durante los mismos días, en este último ejercicio, según informó el Cuartel General de la Flota. Así, las fragatas han afrontado supuestos en los que tuvieron que garantizar la protección de las unidades anfibias tanto en el tránsito a un área de operaciones, como en las operaciones cerca de la costa.




  • Abogados - Jiménez Laz y Cadenas
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