Lunes, 23 de Septiembre de 2019
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Navantia presenta en Londres su proyecto de buque logístico para la Royal Navy

  • Creción artística del buque que Navantia pretende vernderle a la Royal Navy. Foto NAVANTIA
    Creción artística del buque que Navantia pretende vernderle a la Royal Navy. Foto NAVANTIA
    Defensa

    Desde hoy, día 10, y hasta el viernes, día 13, NAVANTIA va a estar presente en la feria DSEI (Defence and Security Equipment International) 2019, de Londres, donde además de exhibir las últimas innovaciones en construcción naval, realizará la presentación de su candidatura al programa FSS (Fleet Solid Support) del Ministerio de Defensa británico para la construcción de tres buques logísticos para el aprovisionamiento en el mar a la Royal Navy.

    Junto a su socio británico BMT, la propuesta de buque logístico se basa en el BAC “Cantabria”, de servicio en la Armada española, habiendo construido ya dos similares para la Armada Australiana. El primero de estos buques logísticos fue botado el 23 de noviembre del año pasado y el segundo hace solamente diez días, el pasado 30 de agosto, en Ferrol. Ninguno de los dos ha sido aún entregado a la Armada australiana. El contrato incluye el apoyo al ciclo de vida de los dos buques logísticos AOR por un período de 5 años, que se realizará íntegramente en Australia (Nueva Gales del Sur y Western Australia) a través de la filial Navantia Australia.

    Además de estos dos buques logísticos, Navantia han construido para Australia tres destructores AWD (basados en las fragatas F-100 españolas),  dos buques anfibios LHD (similares al “Juan Carlos I”) y doce lanchas de desembarco diseñados y construidos por la empresa española.




    Sin embargo, el pasado 29 de junio, el gobierno australiano anunció que Navantia no sería la adjudicataria del contrato SEA-5000 para la construcción de nueve fragatas antisubmarinas, sino que el encargo se lo llevó la británica BAE con su Type-26.

    La prensa especializada destacó el riesgo asumido por Australia al optar por un modelo aún no probado, en contra de la opción española, aunque a la vez se insinuó la posibilidad de que en pleno proceso del Brexit habría sido extraño que un país de la Commonwealth optara por un proyecto europeo. 

    Los aspectos políticos, nunca ajenos a este tipo de contratos, en esta ocasión de 22.500 millones de euros, debieron pesar de forma decisiva, al menos así se pensaba en el seno de la empresa española, según se publicó en distintos medios en aquellas fechas.

    Por esta misma causa, Navantia juega con una clara desventaja en estos momentos de enfrentamiento por un Brexit sin acuerdo, que se presenta en el horizonte como una clara posibilidad.