Viernes, 1 de Julio de 2022
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Una evacuación de cascos azules, supuesto de los ejercicios FLOTEX21 de la Armada

  • Más de 3.600 efectivos y doce buques se adiestran en aguas próximas al Estrecho

    Un SH3D de la 5ª Escuadrilla, despegando ayer del ‘Juan Carlos I’, durante los FLOTEX21. Foto LR
    Un SH3D de la 5ª Escuadrilla, despegando ayer del ‘Juan Carlos I’, durante los FLOTEX21. Foto LR
    Defensa

    Un contingente de cascos azules de Naciones Unidas, desplegado entre el territorio de Larnland y el enclave de Tarfiya, perteneciente a Turrike, exactamente en la zona de Retinia, y que se encuentran monitoreando los incidentes que se están produciendo entre vecinos, tiene que abandonar la misión ante el recrudecimiento de las hostilidades y ha solicitado ayuda internacional para ello. USMILAR, que así se denomina el contingente de la ONU, va a ser evacuado mediante una operación anfibia que va a desarrollar Iberia.

    Este es el escenario que está simulando, hasta el 5 de noviembre, el ejercicio FLOTEX21 en la zona el estrecho de Gibraltar y golfo de Cádiz, el más importante que desarrolla la Flota en todo el año y que está siendo conducido por el Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad (CGMAD) al mando del cual se encuentra el vicealmirante José María Núñez Torrente, con puesto de mando a bordo del Buque de Asalto Anfibio ‘Castilla’.

    El jefe de Estado Mayor del CGMAD, el capitán de navío José María Fernández de la Puente, justificó el despliegue de fuerzas ante la evidencia (supuesta) de que las fuerzas de Naciones Unidas ya habían sufrido ataques a sus convoyes en la zona donde se encuentran desplegadas, que existen mafias organizadas dedicadas al tráfico de personas y a que existe un riesgo de siembra de minas en las proximidades de las zonas posibles de desembarco.

    Doce buques, doce aeronaves, seis lanchas de desembarco (LCM), casi un centenar de vehículos, dos batallones de infantes de marina y un total de 3,600 efectivos, componen el despliegue que durante doce días está desarrollando el supuesto de evacuación, con tres prioridades, según explicó ayer el vicealmirante Núñez Torrente: la seguridad de las dotaciones intervinientes, sacar el máximo provecho al ejercicio y cerrar el ciclo de adiestramiento analizando críticamente lo realizado para detectar fallos y corregirlos.

    “Los doce días que vamos a estar en la mar es lo que se ve, pero hay mucho más debajo y detrás de esto”, afirmó el COMCGMAD. Acompañado de todos los mandos que intervienen en el supuesto táctico, señaló que el sistema de adiestramiento progresivo puesto en marcha culmina con el FLOTEX21, que el año pasado solamente pudo realizarse de forma virtual por la pandemia, y que incluye una serie de incidencias sobrevenidas que obligan a reaccionar sobre la marcha a los planificadores hasta convertir en “altamente demandantes” las situaciones creadas.





    El contingente de cascos azules, en una primera instancia, debería desplazarse por sus propios medios hasta la zona próxima a la playa, donde le esperaría la fuerza interviniente, pero de no ser posible el dispositivo debe contemplar que las unidades desembarcadas deban acudir a su rescate tierra adentro.

    Como siempre que se planea un desembarco anfibio, elementos de la compañía de Reconocimiento del Cuartel General de la Brigada de Infantería de Marina se infiltra previamente en la zona próxima al desembarco para asegurar y ayudar a la primera ola de lanchas, siendo relevados tras ello por la Compañía de Organización y Movimiento en Playa. El ejercicio ha contado igualmente con la intervención de un ‘Stoll’ de la Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE), de la que casi nada se explicó en la reunión con los medios, como por otro lado viene siendo habitual cuando participa esta unidad de operaciones especiales.

    El vicealmirante Núñez Torrente, a preguntas de Noticias Gibraltar, concretó un poco más sus objetivos prioritarios en este ejercicio, destacando tres: la práctica de la recuperación de personal, es decir, el rescate de pilotos derribados en operaciones; la práctica de la guerra de la información, en todas sus vertientes (guerra electrónica, medios de comunicación, actuación ante la opinión pública propia y ajena) y la escrupulosidad en la selección de objetivos, previamente analizados desde todos los puntos de vista, incluido el jurídico, para minimizar los daños colaterales.

    Las unidades intervinientes se organizan en distintos grupos de tareas: El Grupo Anfibio de Proyección, que lo integran el buque anfibio ’Juan Carlos I’ y el buque de asalto anfibio ‘Castilla’, que transportan a los dos batallones de Infantería de Marina y a los medios aéreos (Harrier AV8-B y helicópteros de diverso tipo); el Grupo de Escoltas (seis fragatas: tres de la clase ‘Santa María’ F-80, dos de la clase ‘Álvaro de Bazán’ F-100 y una italiana de la clase Fremm) y el Grupo de Medidas Contra Minas (dos cazaminas de la clase ‘Segura’, el Buque de Acción Marítima ‘Furor’ y el buque logístico ‘Contramaestre Casado’).

    Igualmente intervienen en el ejercicio elementos el Regimiento de Artillería de Costa nº 5 y del Regimiento de Artillería Antiaérea nº 74, ambos del Ejército de Tierra. Por el Ejército del Aire toman parte aviones F-18, Eurofighter y P-3 Orión.




  • Abogados - Jiménez Laz y Cadenas
    Abogados - Jiménez Laz y Cadenas