Viernes, 6 de Diciembre de 2019
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La Línea comienza su andadura hacia una ciudad independiente

  • Pescadores de La Línea en un cuadro de Vilhelm Melbye, en 1880
    Pescadores de La Línea en un cuadro de Vilhelm Melbye, en 1880
    Historia

    Tras su independencia de San Roque, La Línea continuó siendo un territorio con enorme dependencia de Gibraltar, pero ya iniciaba su propia personalidad como pueblo. Su estructura urbana cambiaría poco desde los tiempos en que constituía un barrio de la ciudad matriz.

    Varios documentos estadísticos de la época, cursados bajo el epígrafe “Estado que demuestra el número de calles y habitaciones que existían en este distrito municipal...”, ilustran de las calles existentes en el todavía barrio sanroqueño. Se trata de documentos donde se recoge el destino de los edificios durante un quinquenio. Algunos se hallan rectificados, no obstante pueden servir de referencia para conocer el estado de la trama urbana linense.

    Por ejemplo el que alude a primero de enero de 1860, contemplando “durante el quinquenio de 1859”.  El apartado al que me refiero contempla las calles denominadas San Roque, Palmas, Plaza de Isabel II, Cadalso, Imperial, Príncipe de Asturias, Plaza de Lacy, San José, Aurora, San Bernardo, Buena Vista, Plaza de la Constitución, así como chozas o barracas agregadas: San Felipe, Tunara, Casas Rurales.

    En ese período, el barrio de La Línea ostentaba la segunda tenencia de alcaldía del Ayuntamiento sanroqueño, que en septiembre de 1860 culminó un informe sobre “chozas pertenecientes a este punto”. Me parece de interés, sobre todo para los lectores linenses, pues hasta ahora no había visto la luz. La relación es la siguiente: Casas particulares, 93; chozas, 131; capilla de la Purísima Concepción; cuartel de Ballesteros; pabellón y cuerpo de guardia principal; cuerpo de guardia de Santa Bárbara; cuerpo de guardia de Santa Mariana; cuerpo de guardia de San Benito; cuerpo de guardia de San Felipe; caseta de Carabineros de la Puerta; caseta de Carabineros de la Tunara; caseta de guardia de Santa Bárbara; caseta de guardia de San Felipe; casilla donde cobran el real en carga; dos casillas que ocupan la Aduana (Duana en el texto) y saladero de la Tunara.

    Cinco años más tarde, en 1865, se confeccionó por el Ayuntamiento de San Roque  un “Pliego de reparos hechos por la Comisión de Ornato Público a la numeración verificada en este Distrito Municipal”. El documento revisaba la numeración y rotulación de las distintas vías, mandando suprimir determinados números, en algunos casos por tratarse de corrales. En el caso de la barriada de La Línea, cercana ya a su emancipación, las calzadas eran las siguientes: Príncipe de Asturias, Rosas, Pizarro, Palmas, Cadalso, San Pedro, Princesa Águila, Imperial, San Pablo, Moral, Isabel II y Jardines. Algunas de estas vías, ya en la historia local, permanecen en el nomenclátor de la ciudad.  Otras, desaparecidas, quedan recogidas para los estudiosos linenses.                     



    Tarifa plana autónomos - Junta de Andalucía
    Tarifa plana autónomos - Junta de Andalucía


    Cuando se produjo la Revolución de 1868, la junta revolucionaria de San Roque, que presidía Ricardo Vázquez, mandó sustituir los nombres de las calles Princesa, Imperial, Príncipe de Asturias e Isabel II, por Prim, Sol, Barceló y Martirio. Faltaba muy poco para que La Línea obtuviese ayuntamiento propio. Y cuando ya lo consiguió, en 1870, no tardaría en iniciar una tradición periodística intensa, que consideraba fundamental para el desenvolvimiento de la vida ciudadana y para la defensa de los intereses de la población. Aunque merece capítulo aparte, se dan unas pinceladas sobre ello.

    Algunas reseñas informativas de la época se refieren a la rivalidad con los periódicos de Gibraltar, Algeciras o San Roque. Respecto de la última ciudad, las polémicas se sucedían, marcadas por el buen humor. Un ejemplo de ello lo encontramos en el periódico sanroqueño El Perro en relación con su colega La Línea, en 1880: Dice La Línea, El Perro de San Roque, según el cantar no tiene rabo, y luego continúa "apostamos la cabeza contra el rabo de dicho Perro", pero señora La Línea, que no recta sino curva debéis ser, a juzgar por lo torcido de vuestro entendimiento. Si El Perro de San Roque no tiene rabo ¿Cómo queréis apostar contra el mismo? ¡Ah ya comprendemos! Vale tan poco vuestra cabeza que justipreciáis en nada. Convenido desde hoy mudamos de parecer con respecto a vosotros. Sois unos sabios. Sois verdaderos amantes de la sabiduría, filósofos ¡Nosce te ipsum!”.

    A lo largo de esos años se repitieron esas curiosidades que hacían reír a los lectores. En 1882, las críticas irónicas de La Línea a las faltas ortográficas del periódico sanroqueño El Loro, hizo que éste le recordase un auténtico rosario de las publicadas por su colega linense: ‘Quien tiene su tejado de vidrio no le tire piedras al del vecino”. (...) El cajista del Loro es andaluz y puso masón con z por los motivos que suceden en toda imprenta, pero tú me has hecho buena la expresión que te dije de que tus cajistas son perores que castellanos, es decir andaluces castellanizados, y pones “abrasaron” “asera” “consejales con s; excelente también con s; enrollada con dos r.

    Y ya en serio y con dureza, El Loro, escribía: Dicen que la primera garita inglesa que encontramos al ir a Gibraltar está más próxima a La Línea que antes. La Línea nada dice”. Caso de que una persona decente se deje comprar vale más venderse a un español que a un inglés.

     

    Primeros pasos de una nueva población que, en 1913, obtendría el título de ciudad, en un nuevo capítulo de su historia.




  • LíneaLex estudio Jurídico
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