Domingo, 16 de Mayo de 2021
Twitter
Facebook
Youtube

La Línea y San Roque se asocian para abrir una nueva carretera

  • La jurisdicción militar no permitió la construcción de esta nueva vía

    La Línea y San Roque se asocian para abrir una nueva carretera
    Postal antigua de un vendedor ambulante en La Línea. FOTO APG
    Historia

    Los ayuntamientos de La Línea y San Roque intentaban mejorar sus infraestructuras comunes y para ello estaban dispuestos a asociarse. El motivo: la construcción de una carretera que partiese desde la existente entre la barriada sanroqueña de Campamento y la vecina localidad, añadiendo un ramal a Puente Mayorga.

    La idea corrió a cargo del concejal Luis Ojeda Martín, que lo expuso al Ayuntamiento de San Roque el 17 de septiembre de 1892. Ojeda Martín, político republicano de prestigio, había mantenido contactos con el Consistorio linense y había elaborado un plan que expuso “no para que se tomase acuerdo sobre él, sino para que los señores concejales, lo pensasen y estudiasen con el objeto de que en su día, cuando se presente con todos sus detalles se resuelva lo que proceda”. El edil sanroqueño adelantó que La Línea apostaba porque la vía transcurriese por la playa, por entender que era más beneficioso para sus intereses, estando para ello dispuesta “a costear por su cuenta la mayor longitud que el camino tenga por esta causa”.

    Ojeda informó que un particular estaba dispuesto a colaborar al proyecto con la suma de diez mil pesetas. Por su parte, según los cálculos manejados por el regidor, el Ayuntamiento podría enajenar un porcentaje del producto de los impuestos.

    El concejal García Chápoli se mostró conforme pero indicó que se debía dar preferencia a la obtención de recursos para el arreglo del camino que conducía a la estación de ferrocarril. Ojeda dijo que el Ayuntamiento actuaría sobre dicho camino de manera urgente, pero desligándolo de la anterior idea expuesta. Estaba claro que Ojeda Martín ya trabajaba concienzudamente en el proyecto y para ello había tenido reuniones en La Línea.

    En la sesión municipal que tuvo lugar cinco días más tarde, Ojeda volvió a intervenir para abundar en esta aspiración, señalando que la Ley Municipal facultaba a los ayuntamientos para establecer asociaciones y comunidades entre sí para la construcción y conservación de caminos y otros servicios. Estas comunidades quedaban regidas por una Junta compuesta por miembros de los consistorios implicados, contado con un presupuesto común. Así, de manera oficial, se invitaba al Cabildo linense a formar asociación con el sanroqueño, y que se nombrasen dos delegados por cada Consistorio.





    No tardaron los dos municipios en ponerse a la obra y el 5 de octubre quedó constituida la Junta. La reunión tuvo lugar en la Casa Consistorial sanroqueña, y aparte de los alcaldes Francisco de Paula Freddi (San Roque) y Agustín Acedo del Olmo (La Línea) y los ediles nombrados por cada uno los consistorios, asistieron el ya diputado en Cortes, Luis Ojeda y el diputado provincial Andrés Quiñones Domínguez.

    Por unanimidad fue elegido presidente el primer edil sanroqueño y como secretario el concejal linense Manuel José Bonelo Infante, iniciándose el proyecto que fue titulado “para la construcción del trozo de camino vecinal entra La Línea y el Cachón de Jimena, composición que existe entre el Cachón hasta empalmar, después del de Campamento con la carretera de San Roque y el trozo que ha de construirse también desde dicha carretera hasta el poblado de Puente Mayorga”. Ambiciosa obra en beneficio de las poblaciones de la bahía cercanas a Gibraltar.

    Demostrando una gran efectividad el en trabajo en equipo, el detallado estudio y el presupuesto global -75.000 pesetas-, fueron aprobados en dicha sesión. La fórmula de financiación sería la de autorizar al concesionario por el plazo máximo de seis años al cobro de caballerizas y vehículos que voluntariamente transitaran por cualquier punto de la carretera de La Línea a Campamento. Libre de carga quedaría la circulación peatonal, así como el de caballerizas y vehículos militares, fiscales y convoyes oficiales de todas clases cuyos conductores no percibiesen retribución alguna por los servicios. También quedaba exento el paso de ganado cuyo tránsito fuese total o parcialmente imprescindible.

    El intenso trabajo realizado en tan poco tiempo por ambas administraciones municipales chocó de plano con la burocracia de los estamentos superiores. Ni siquiera los esfuerzos del diputado Ojeda Martín pudieron romper las enormes barreras impuestas, la peor de todas, la del Ejército.

    El 6 de octubre una real orden del Ministerio de la Guerra, denegaba la construcción de la carretera “por no conceptuar ventajosa las citadas obras”. La jurisdicción militar, suprema en la comarca, no permitía abrir un nuevo camino impulsado por las dos ciudades vecinas con enorme esfuerzo e ilusión.

    El proyecto quedó con la memoria redactada, el estudio y la confección de los planos para cuya realización el diputado Ojeda había adelantado mil pesetas, que hubieron de devolverle ambos ayuntamientos.




  • Banco de alimentos
    Banco de alimentos