Lunes, 4 de Julio de 2022
Twitter
Facebook
Youtube

La Navidad y el coro de Los Palangreros en la aldea de La Colonia

  • La Navidad y el coro de Los Palangreros en la aldea de La Colonia
    Una nueva generación de Los Palangreros en los años setenta. FOTO NG
    Historia

    Podría ser cualquiera otra de las poblaciones de la comarca, pero prefiero dedicar este artículo en el día de Navidad a la aldea desaparecida de La Colonia de Puente Mayorga. Una forma de dejar constancia del recuerdo navideño de una fiesta muy celebrada en este lugar, en plena bahía. Un recuerdo que me transmitieron los más antiguos de una población con una acusada identidad: La Colonia era La Colonia, y Puente Mayorga, donde se enclavaba, El Puente.

    La noche de Reyes, los niños recibían en las alpargatas unos pocos de higos y pasas. Las abuelas hacían los borrachuelos y roscos, inundando de olores típicos a la pequeña aldea. Carmen la Habicholona era una de esas mujeres de manos trabajadas, cuyos dulces eran esperados por todos los vecinos.
    Aquella cordialidad se volvía respeto cuando alguno de los vecinos enfermaba grave. Entonces no se escuchaba una zambomba ni un pandero.

    Había casas especialmente navideñas, como la de José González Montes, a quien llamaban José el Colorao, y la de Catalina Gorrilla, a la que cuando se aproximaban las fiestas, los más jóvenes preguntaban “Catalina, ¿cuándo vamos a empezar?”, “Pronto, pronto. Manolo ya ha hecho la zambomba”, contestaba, refiriéndose a su marido.

    No faltaba en ninguna casa la botella de anís o de brandy y un plato de borrachuelos o polvorones, esperando la llegada de los coros.
    El coro de Los Palangreros era típico en toda la zona y contaba con un buen ganado prestigio. Fue fundado por el republicano Rodríguez Ferretti -que escribía los villancicos- y Andrés Aguilera Martínez, de la familia de los Fermín, que ejercía de director. A Ferretti llamaban el Tuerto, pues siendo niño había perdido un ojo debido a la viruela y tenía muy mermada la visión del otro.

    El coro se hizo famoso en la bahía y en San Roque. Cantaban en la misa del Gallo en la iglesia de Puente Mayorga, y luego iniciaban su periplo por las casas. Solía competir con el de la “Juventud”, de Puente Mayorga, y donde destacaba Juanico Molina. También con el de Dolores la Putina, también de La Colonia, así como con otros de la barriada linense de La Atunara y de la ciudad de Algeciras.

    Los ensayos se realizaban en la Casa Fortificada, uno de los fortines de hormigón levantados durante la II Guerra Mundial. Allí, en la zona del Gallo, se reunían los pescadores del coro, y preparaban sus canciones en absoluta confidencialidad para que nadie les “robara” las letras. Con todo, la capacidad de improvisación estaba presente en todos sus componentes.





    Aunque Los Palangreros cantaban desde 1951, no sería a hasta dos años más tarde cuando se formalizó con su indumentaria. En ese mismo año -1953- cantó en la emisora AJ 55. Radio Algeciras, siendo el primero que lo hacía. Obtuvo el segundo premio. Aunque en copla fue más puntuado, no pudo superar la valoración de la vestimenta del de Algeciras, que se alzó con el primer puesto. Para uniforme no llegaba el dinero de estos pescadores y había que conformarse con una modesta vestimenta.

    A su regreso, la asociación parroquial de Puente Mayorga, Legión de María, les invitó a participar, junto al de Dolores la Putina, en una misa en la iglesia de San Hiscio. Los Palangreros venían muy cansados, pero decidieron actuar. Andrés Aguilera se acercó a Dolores, y le dijo que podían hacerlo juntos con el conocido villancico “Estrella blanca”. Dolores optó por que cada coro interpretara lo que quisiera. Entonces los de Ferretti cantaron “Mes de diciembre”, volcándose los asistentes con ellos cuando salieron a la calle, entonando el popular villancico.

    Antes, el padre Acedo, a cuyo cargo estaba la iglesia, llamó al director de Los Palangreros, para preguntarle por Ferretti y conocer el grado de religiosidad del republicano. Andrés Aguilera avisó a su letrista y cuando éste acudió a la cita con el cura, fue preguntado si contaba con la Biblia y si la había leído.

    Ferretti no se cortó, contestándole que en su domicilio tenía un ejemplar y que ella era la fuente de sus canciones. Acedo quedó sorprendido y no preguntó más por las letrillas, de las que muchos rumoreaban eran copias de un libro antiguo que guardaba secretamente Ferretti en la Casa Fortificada.

    Pero el antiguo republicano nunca tuvo ningún texto sagrado y, por supuesto, tampoco el libro de villancicos, que sólo existía en la mente de algunos.
    En la Navidad de 1957, algunos de los miembros del coro de La Colonia se encontraban haciendo el servicio militar en el regimiento Pavía 19, en el cuartel de San Roque.

    El estallido, ese año, de la guerra en Ifni-Sahara hizo que fuesen trasladados a estas colonias africanas, por lo que el coro no salió en esa Navidad. Habría que esperar, pues sin Los Palangreros la Navidad, en La Colonia, no era la misma.




  • Abogados - Jiménez Laz y Cadenas
    Abogados - Jiménez Laz y Cadenas