Domingo, 17 de Octubre de 2021
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Primeros tiempos de la historia de la Guardia Civil en San Roque

  • Festividad de la Virgen del Pilar

    Agentes de la Guardia Civil en San Roque, 1927. Pérez Gavira (Archivo Municipal
    Agentes de la Guardia Civil en San Roque, 1927. Pérez Gavira (Archivo Municipal
    Historia

    Los primeros miembros del nuevo cuerpo de la Guardia Civil llegaron a San Roque en marzo de 1845. Eran diez hombres de caballería, entre los que figuraba un teniente, un sargento y un cabo.

    En un informe municipal confeccionado en 1847 dirigido al gobernador civil Melchor Ordóñez, entre los servicios con que contaba el municipio, se citaba a un destacamento de la Guardia Civil compuesto por un oficial y once números, añadiendo que ocupaban el cuartel de Caballería propiedad del Estado. Al tratarse de un emplazamiento provisional, se dispuso de unos terrenos del antiguo convento de franciscanos, situados a espaldas de la cárcel. En este lugar se llevó a cabo en 1850 la construcción del cuartel de Caballería de la Guardia Civil.

    La extensión del municipio demandaba la mejora del servicio. Así, en 1881, el gobernador civil de la provincia solicitó del Ayuntamiento que se facilitase un local en Guadiaro, exclusivo para los detenidos de la zona. Al no tener un sitio adecuado para esta función, el Consistorio contestó que en el cuartel de Carabineros de Torreguadiaro había sitio para la instalación de un calabozo.

    En 1883 el periódico local La Verdad, con redacción en la calle Sol número 10, recogió en su edición del 13 de mayo, una serie de edificios públicos destacados en el municipio, y entre ellos citaba “dos casas cuarteles para los cuerpos de la Guardia Civil y Carabineros”.

    En 1889 se produjo una fricción entre las autoridades municipales y los mandos de la Benemérita. El motivo fue la ausencia de la Guardia Civil a caballo en el desfile del Corpus Christi, máxime cuando sí había participado en el de la vecina ciudad de La Línea. Como respuesta el Ayuntamiento suspendió durante tres meses el pago del alquiler de la casa-cuartel, que corría a cuenta de los fondos municipales.





    Un hecho que dio mucho que hablar acaeció cuando el agente ejecutivo José Ruiz del Río se hizo acompañar de un agente de la Benemérita, para intervenir las oficinas de la Administración de Consumos. Ocurrió el 18 de junio de 1896 y ello se debió a los débitos contraídos por el Ayuntamiento con la Hacienda pública. La medida no contempló la legalidad vigente lo que motivó la presencia del alcalde accidental José Vegazo, y que la propia Guardia Civil acabase deteniendo al osado agente ejecutivo.

    En el siglo siguiente agentes del cuerpo actuaron por las inundaciones producidas en el mes de septiembre de 1906.

    Los daños se centraron principalmente en Campamento, donde el cementerio se había visto afectado, al igual que la calle Real. También la barca de paso del río Guadarranque y los malecones de ambas márgenes habían sufrido importantes desperfectos. El agua se adentró en la aldea, dejando sin hogar a la mayor parte de las familias

    El comandante de puesto de la Guardia Civil, cabo José Salvo Viera informaba de los daños provenientes del desbordamiento de dicho río a su paso por la población de la Estación de San Roque, donde un buen número de chozas también habían sufrido el embate de las aguas. 

    En otro orden de cosas, el propio alcalde se encargó de felicitar a los números que habían detenido a varias personas que intentaban de robar en la finca de Francia, en Campamento.

    Por ello, cuando el cabo Salvo fue propuesto para su ascenso, el Ayuntamiento, de manera solemne pedía para el mismo, el 25 de enero de 1907, “el uso de la espada en lugar del sable”.




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