Martes, 30 de Noviembre de 2021
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¿Prometió Churchill a Franco la devolución de Gibraltar?

  • Retrato de Churchill realizado por Yousuf Karsk
    Retrato de Churchill realizado por Yousuf Karsk
    Historia

    ¿Prometió el primer ministro británico Whinston Churchill la devolución de Gibraltar en los peores momentos para su país en plena II Guerra Mundial?

    En mayo de 1954, la aparición en el diario falangista madrileño Arriba, de un artículo firmado bajo el seudónimo Macaulay, motivó una interpelación en la Cámara de los Comunes al primer ministro. En la sesión plenaria del 20 de mayo de 1954 tres diputados laboristas -Ernest Davies, Arthur Henderson y George Jaeger- mostraron su indignación con quien había liderado a los británicos en la última gran guerra. 

    El primer ministro conservador negó la existencia de dicha promesa, por lo que Davies pidió que el embajador británico en Madrid elevase una protesta ante el Gobierno español. Churchill no aceptó la propuesta de la oposición y no se cursó queja alguna.

    En cambio, el veterano político facilitó a la prensa una nota reproduciendo lo recogido por él en el tomo II de sus Memorias, donde rechazaba la idea de retornar el Peñón a España.

    El gobierno del general Franco respondió de inmediato a través de una nota de la Oficina de Información Diplomática, señalando que “a la vista de los documentos que obran en los Archivos del Ministerio de Asuntos Exteriores, se afirma que el Gobierno inglés, durante los años 1940 a 1942, no sólo ofreció al Gobierno español, en caso de que España mantuviese su neutralidad, tratar de la devolución de Gibraltar una vez que terminase la guerra, sino que ofreció además satisfacer a España en las que Inglaterra llamaba entonces sus justas reivindicaciones en el Norte de África y reconocerle asimismo como gran potencia mediterránea”.

    A continuación reproducía telegramas y textos que, en pleno conflicto bélico mundial, el embajador en Londres, duque de Alba, había enviado a Madrid. En esas comunicaciones se predisponía una voluntad de colaboración con el régimen franquista, ante el temor de que tomase parte directa en una guerra que, en esos momentos, no era favorable a Gran Bretaña.



    CAMPAÑA ACEITES VEGETALES USADOS - ARCGISA
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    En este sentido, se concretaba que el 4 de julio de 1940, el subsecretario parlamentario de Exteriores le había comunicado directamente ese posible compromiso: “Gobierno inglés espera sigamos en buenas relaciones con él y, habiendo aprendido lección de sus pasados errores en su política hacia España, está dispuesto a considerar más adelante todos nuestros problemas y aspiraciones, incluso el de Gibraltar”, decía el mensaje del embajador.

    Esas insinuaciones de devolución, ¿eran sinceras o se pretendía ganar tiempo hasta conseguir un giro favorable en la guerra? Lo cierto es que Gran Bretaña, que con su política durante la guerra española había favorecido a Franco, actuó de una manera más secreta y eficaz: el soborno de gente influyente del régimen.

    Documentos desclasificados en Gran Bretaña en 2013 vinieron a demostrar que Churchill había comprado a personajes cercanos a Franco para influir sobre éste de cara a que España no se uniese a las potencias del Eje.

    El temor de los británicos estaba en la toma de Gibraltar y el control del Mediterráneo por parte española. El experto en la República y la guerra española, Ángel Viñas, estudió estos fondos y publicó el libro Sobornos. De cómo Churchill y March compraron a los generales de Franco.

    Entre los militares de peso se hallaban los generales Kindelán, Varela, Gallarza, Orgaz, Queipo de Llano y Aranda. Los pagos se realizaron a través del multimillonario español Juan March, que había apoyado económicamente el golpe militar de julio de 1936.

    De 20 a 30 miembros de la élite franquista, entre los que se encontraba el influyente hermano del dictador, Nicolás Franco, se beneficiaron de la estrategia inglesa. Unos cobraron dos millones de dólares y los que menos, un millón. El dinero enviado por gran Bretaña era trasvasado a la banca suiza

    Viñas dejó claro el objetivo de Churchill de evitar la toma del Peñón: “Gibraltar era vital para los ingleses y en ese momento no era aún inexpugnable. Franco podía haberla tomado con ayuda alemana. Lo que los ingleses buscan en un primer momento con la operación Sobornos es ganar tiempo, en concreto seis meses para hacer Gibraltar inexpugnable. Y lo consiguieron”.




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