Miércoles, 21 de Agosto de 2019
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Europa sólo contempla una salida británica para el próximo marzo, con acuerdo o sin él

  • España prepara planes de contingencia

    Mina Andreeva, portavoz de la Comisión Europea
    Mina Andreeva, portavoz de la Comisión Europea
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    Europa se mantiene firme ante las tácticas dilatorias británicas y la portavoz comunitaria, Mina Andreeva, descarta que la Comisión Europea trabaje en una hipótesis de prórroga y sólo contempla el Brexit “a finales de marzo de 2019”, tanto si se alcanza previamente un acuerdo como si no. Ayer Pedro Sánchez se dirigió a los empresarios, pero también la Cámara de Comercio de España, la CEOE y el Instituto de Comercio Exterior para pedir planes de contingencia ante un Brexit sin acuerdo.

     

    El Reino Unido agota no sólo el plazo, sino también el tiempo de prórroga que le concedió la Unión Europea y se acerca peligrosamente al momento de “no retorno”. Superado el Consejo de Europa del mes pasado, supuesto plazo final para convocar una cumbre extraordinaria en noviembre que aprobara un acuerdo, el calendario entra en su mes definitivo no sólo sin pacto, sino sin esperanzas de pacto en este momento, habida cuenta la división política y social británica y la imposibilidad de compaginar dos objetivos contradictorios respecto a la frontera irlandesa.

     

    Europa no puede trasladar por más tiempo la aprobación de un acuerdo, ya que necesita posteriormente que los parlamentos nacionales de todos sus estados miembros, y también el del Reino Unido, lo aprueben y que el propio Parlamento Europeo lo ratifique. Todo ello antes de la fecha final de marzo de 2019. De ahí que el Reino Unido haya intentado obtener una prórroga para el acuerdo y que la postura europea haya sido tan firme, sobre todo después de un año y medio de avisos y un mes de aplazamiento de la cumbre.

     

    "La hipótesis de trabajo es que el Brexit tendrá lugar a finales de marzo del año que viene, por ello trabajamos en un pacto de retirada, y también nos estamos preparando para un escenario de falta de acuerdo", ha dicho Andreeva, quien ha rechazado "especular" sobre cualquier otro escenario, ya que cree "no sería responsable”.

     

    Planes de contingencia en España

     



    Unicef

    España, por su parte, se prepara para un Brexit sin acuerdo. Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, ha avisado a los empresarios españoles y ha pedido que elaboren planes de contingencia para este caso. También lo han hecho la Cámara de Comercio de España, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y el Instituto de Comercio Exterior (ICEX).

     

    La campaña se ha dado a conocer durante la reunión de la Comisión de Internacionalización de la Cámara de España, presidida por Jaime Tamayo, quien dijo que "están en juego muchos factores que nos impactan, como el régimen aduanero (aranceles, saturación y demoras en aduanas, nuevos requerimientos) o cambios y divergencia regulatoria (etiquetados, inspección), entre otros, cuyo alcance es difícil estimar".

     

    Un golpe para Gibraltar

     

    En caso de que se confirmen los peores augurios y no haya acuerdo en el Brexit, los alcanzados entre Londres y Madrid respecto a incorporar a Gibraltar en el período transitorio quedarían sin efecto alguno. Esta situación, para un territorio que en su día votó casi por unanimidad por la continuidad en Europa, sería un golpe de grandes consecuencias, no sólo en el aspecto económico sino también en la vida cotidiana de sus ciudadanos, acostumbrados a una fluidez en la verja que, ahora, no sería posible.

     

    Como el gobierno de Gibraltar anunció hace tiempo, no prevé carencias de alimentos y medicinas en primera instancia y los incesantes viajes de sus máximos representantes a Londres y Bruselas demuestran las incertidumbres del momento que se está pasando. Picardo ha manifestado en varias ocasiones su confianza en el apoyo británico y en el mercado del Reino Unido, pero incluso así una parte importante de la economía gibraltareña depende de forma directa de los acuerdos europeos, entre ellos la fuerza laboral de los trabajadores transfronterizos (la mitad de la plantilla de toda su economía), los proveedores de mercancías, el paso de turistas y, en menor medida, el mercado europeo para los sectores del juego online y los seguros.