Lunes, 21 de Junio de 2021
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Políticos gibraltareños durante el proceso de descolonización (I)

  • Joshua Hassan, el político más representativo de Gibraltar
    Joshua Hassan, el político más representativo de Gibraltar
    Historia

    Tuvieron el protagonismo en los momentos más complicados de la crisis por la descolonización de Gibraltar, en los años sesenta del siglo pasado. Bajo el paraguas de Reino Unido, inflexible a la hora de cumplir los mandatos de la ONU para culminar el proceso descolonizador, un grupo de políticos gibraltareños fueron la voz contraria y firme frente a los postulados españoles. 

    El conocido abogado gibraltareño, de religión judía, Joshua Hassan, fue la cabeza visible de la política gibraltareña en esos años de conflicto. Político experimentado, de 1945 a 1950 y de 1953 a 1969 ocupó la alcaldía de la colonia, correspondiéndole el honor de recibir a la Reina Isabel II durante la visita real de 1954.

    Diez años más tarde fue elegido primer ministro del Peñón, puesto que compatibilizó con el resto de cargos, y que conservó hasta 1969, en que fue derrotado por Robert Peliza. En 1972 volvió a recuperar el poder, siendo reelegido ministro principal hasta 1987. 

    En esos años creció el prestigio de quien recibió la consideración británica de «Sir». También los medios españoles reconocieron sus cualidades. Así, el enviado especial del diario madrileño Abc, López de la Torre, escribía en junio de 1966: «Sir Joshua sabe hablar a sus vecinos, porque es un excelente orador y porque tiene el secreto de decir la palabra oportuna en el momento preciso», añadiendo que contaba con «madurez de verdadero político».

    Su primera esposa, de la que se divorció en 1969, fue la española Daniela Salazar. Gran aficionado a los toros y a la gastronomía española, antes del conflicto que nos ocupa utilizaba su nombre propio en castellano, Salvador. Reino Unido lo condecoró como caballero de la Gran Cruz de la Orden del Imperio Británico y con la de la de San Miguel y San Jorge. Falleció en 1997.

    Por su parte, Robert Peliza pertenecía al sector más radical probritánico, y antes de poner en marcha el partido integracionista, había sido concejal en la década de los cuarenta. Católico y exmilitar fue considerado el máximo exponente de los halcones, el movimiento intransigente del Peñón. Fue condecorado con la Gran Cruz de la Orden del Imperio Británico. Tras su derrota electoral de 1972 su estrella se eclipsó por completo. Falleció en 2011.

    A Peter Isola le tocó jugar un papel de segundo de Hassan, quien le había incluido en su gobierno. Abogado y de confesión católica, consiguió un escaño en el Consejo Legislativo como político independiente. En 1965 se incorporó al gobierno de Hassan desde su puesto como líder de la oposición. Promovió el Partido Demócrata Independiente, que tras su fracaso electoral de 1984, terminó desapareciendo. Falleció en 2006.





    En medio de las posiciones inalterables y mayoritarias de la política gibraltareña, surgiría la discordante de Salomón Seruya   –en otro momento me referiré al movimiento de las palomas, que trataba de conciliar a las partes enfrentadas por la descolonización–, un empresario, judío sefardí, que había llegado al Consejo Legislativo de la colonia en 1956. Su actividad pública finalizó en 1969, cuando tras la victoria de los halcones de Peliza se marchó a Israel, donde militó en el Partido Laborista y fue embajador de dicho país en Filipinas.

    No regresó a Gibraltar hasta 1981. Reconociendo su empeño conciliador y la defensa de la cultura sefardí el Gobierno español le concedió, en 2008, la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil, el único gibraltareño en obtenerla. Falleció en 2015. Luego vendrían otros representantes públicos, pero los citados serían los más significativos de la época referida.

    El mayor logro del frente político

    En ese tiempo el mayor fruto del frente político gibraltareño fue la Conferencia Constitucional para Gibraltar, que tuvo lugar en Londres del 16 al 24 de julio de 1968, encargada de redactar la Constitución gibraltareña que entró en vigor el 30 de mayo de 1969.

    La participación gibraltareña correspondió a Joshua Hassan, Aurelio Montegriffo y Abraham Serfaty, por el partido Asociación para el Avance de los Derechos Civiles; Robert Peliza y Maurice Xiberras, por el Partido para la Integración en Gran Betraña, y Peter Isola.

    La base de esta iniciativa fue el referéndum del 10 de septiembre de 1967, donde la casi totalidad de gibraltareños votaron por rechazar la soberanía española y continuar con los lazos que le unían a Reino Unido. Aunque la votación violaba las resoluciones de Naciones Unidas, fue el punto de partida de la actual autonomía del Peñón. 

    El proceso de avance en la consecución de instituciones propias tuvo sus primeros pasos en 1950 y 1964en este año se introdujo la figura del primer ministro–, pero fue en 1969   –luego se aprobaría la reforma de 2006–, donde la calificación de «colonia» fue sustituida por la de «dominio».  «Consideramos que Gibraltar forma parte de los dominios de Su Majestad», quedó plasmado en el preámbulo.

    En todos los casos se trataba de textos constitucionales otorgados mediante decreto por el Gobierno británico, recortando cualquier aspiración de independencia, y reservando el control supremo al Gobierno británico a través del gobernador de la plaza




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