Viernes, 18 de Septiembre de 2020
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Así no vamos a ninguna parte

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    Por Patricio González
    Político y escritor. Alcalde de Algeciras tres legislaturas. Ingeniero técnico naval
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    Sábado Santo. 11 de abril. 29 días de confinamiento. En mi caso, ya un mes, porque desde dos días antes del Estado de Alarma, mis médicos me dijeron “quédate en casa”, así que no he salido ni a por el pan. Con momentos mejores y peores, pero asumiendo la responsabilidad que el 99% de los españoles estamos cumpliendo. Con nuestros héroes: sanitarios, supermercados, transportistas, fuerzas de seguridad del Estado, ejército, puertos, vigilantes de seguridad, nuestros niños y nietos que también lo son, etc, etc.

    Con toda la sociedad cumpliendo su misión, nos encontramos un Congreso de los Diputados con un Pleno de ratificación de la prórroga del Estado de Alarma que produjo auténtica vergüenza ajena. Todos, todos, se dedicaron a insultar, a lanzarse reproches y nada más, por lo que el posible Pacto de Estado o de la Moncloa se plantea realmente difícil. Deberíamos aprender de Portugal en la que se han puesto de acuerdo, todos a una, Gobierno y oposición, ante el drama del Coronavirus. No puede ser que en una situación de tragedia nacional, se escuchen palabras como “soltar vómitos”, o actitudes de desprecio de unos hacia otros cuando estamos en una situación de total emergencia en España con 16.353 muertos a día de hoy.



    Abogados - Jiménez Laz y Cadenas
    Abogados - Jiménez Laz y Cadenas


    Esto significa que estamos teniendo una media de OCHOCIENTOS MUERTOS AL DÍA, por lo que este Pleno del Congreso de los Diputados (les recuerdo que es el Poder Legislativo de España) que duró once horas entre dimes, diretes e insultos. Pues bien mientras nuestros Diputados se insultaban (once horas) en el Pleno, han muerto en España un total de TRESCIENTAS SESENTA Y SIETE PERSONAS con nombres y apellidos, porque no se trata de números.

    Fíjense lo fuerte y triste que es el tema. Quienes deberían hacer auténtica pedagogía política. Ofrecernos eso que necesitan los ciudadanos que es el “sentir que tienes a unos poderes detrás, que te protegen”. Pues en vez de eso, mientras discuten en un Pleno en el Congreso de los Diputados, se nos mueren TRESCIENTAS SESENTA Y SIETE PERSONAS EN LAS ONCE HORAS EN LAS QUE HAN ESTADO PELEÁNDOSE.

    Así no vamos a ninguna parte.