Lunes, 26 de Octubre de 2020
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Azopardi no renuncia

  • Imagen de Robert Vasquez
    Por Robert Vasquez
    Abogado y periodista gibraltareño
    Foro
    El hecho de que Keith Azopardi no renuncie a su liderazgo del GSD, como hacen la mayoría de los líderes de partidos que fracasan, y que se presente para ser confirmado como su líder, muestra un déficit adicional en nuestra democracia. Tras la reciente derrota del GSD en las elecciones generales, el proceso de elección de un líder demostrará la vitalidad del partido o su falta de ella. Las discusiones sobre si el GSD se está muriendo, como consecuencia de su pésimo resultado electoral, se verán reforzadas si vuelve Azopardi, especialmente si no tiene oposición.

    La calidad de todos y cada uno de sus miembros, especialmente de sus diputados, es una medida de la vitalidad de cualquier partido. Un resultado como el que tuvo el GSD en las elecciones generales debería tener repercusiones en su liderazgo. Por eso existe la norma en los partidos por la que se establece la necesidad de que haya nuevas elecciones a su liderazgo después de una derrota.

    Sin embargo, parece que puede no tener repercusiones en el liderazgo del partido, a pesar de que el GSD, bajo Azopardi, no sólo no logró avanzar frente al GSLP, sino que fue puesto a prueba por un nuevo partido, Together Gibraltar.

    Sólo hay que comparar con lo que está pasando en el Reino Unido con Jeremy Corbyn, después de los resultados desastrosos de los laboristas. Va a dimitir y se están llevando a cabo elecciones para tener un nuevo líder en la que no participa. Esto es lo habitual, recuerde, por ejemplo, que David Cameron dimitió inmediatamente.





    El hecho de que Azopardi no se haga el harakiri, continúe como líder del GSD y se presente a las elecciones al liderazgo, provoca un gesto de asombro. No sólo llevó al GSD a una humillante derrota, sino que él mismo retrocedió en los resultados. Fue cuarto como candidato individual después de todos los candidatos del GSLP, detrás de Marlene Hassan-Nahon, Damon Bossino y Daniel Feetham.

    ¿Se presentarán Bossino o Feetham contra Azopardi? Si no lo hacen, ¿no demostrarán cada uno de ellos falta de confianza en sí mismos? O peor aún, falta de interés en que el GSD haga todo lo posible por derrotar al GSLP en las próximas elecciones generales e ir por el gobierno.

    Esperaremos y veremos, pero sin duda, si Azopardi sigue adelante como líder del GSD y, por tanto, como líder de la oposición, la democracia en Gibraltar sufrirá aún más. Una esperanza podría ser que el GSD vea su debilidad y surja un nuevo partido de sus cenizas.

    Ya existe un déficit democrático debido al sesgo incorporado en nuestro sistema parlamentario y electoral, pero el hecho de que la oposición no castigue a un líder por una derrota en las urnas no contribuye en nada a garantizar la más mínima cantidad de democracia en Gibraltar. Ese fracaso se ve agravado por la realidad de que fue el partido PDP de Azopardi el que llevó al GSD a la derrota en 2011. 




  • Abogados - Jiménez Laz y Cadenas
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