Viernes, 3 de Julio de 2020
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El Brexit y el compromiso de soberanía del Reino Unido

  • Imagen de Robert Vasquez
    Por Robert Vasquez
    Abogado y periodista gibraltareño
    Foro
    La posición del Reino Unido sobre el derecho de Gibraltar a la autodeterminación y el compromiso del«doble bloqueo» que figura en el preámbulo de la Constitución de 2006 están en desacuerdo con la reivindicación de la soberanía por parte de España. ¿Adónde llevará eso a Gibraltar en el marco de las negociaciones del Brexit? El viernes pasado, la UE nos recordó que Gibraltar no formará parte de ninguna relación UE/Reino Unido posterior al Brexit, a menos que España llegue a un acuerdo por separado.

    El Ministro Principal, en su discurso en la toma de posesión del Gobernador, nos recordó dos compromisos del programa electoral GSLP/Liberal que son «... el establecimiento de una nueva relación post Brexit con el Reino Unido, la UE y nuestro vecino más cercano, España. Y... la continua y exitosa gestión de nuestra economía y nuestras finanzas públicas.» Por favor, tenga en cuenta la inclusión de «España» en este compromiso.

    Nuestra economía, y por ende nuestras finanzas públicas (ambas en la actualidad mucho peor por la pandemia del coronavirus), están vinculadas fundamentalmente a las relaciones con España, tal y como se rigen actualmente, y se mantienen favorablemente, siguiendo los derechos y obligaciones propios de la UE. El Ministro Principal pasó a expresar la realidad del desafío y las grandes oportunidades que presenta una «... relación con Gran Bretaña, la Unión Europea y España...», de nuevo, España.

    Los desafíos son evidentes. Surgen, en su mayoría, de la pérdida de los derechos del Tratado de la Unión Europea en cuanto a la libre circulación de personas y bienes. Las oportunidades, en ausencia de un acuerdo con España, no son obvias, más allá del desarrollo de nuevos mercados, lo que será un proceso lento. El Ministro Principal no se extiende sobre qué otras oportunidades podrían existir.

    Para destacar las posibles dificultades que se avecinan, el Secretario de Estado de España para Asuntos de la Unión Europea, Juan González-Barba, dijo hace unos días que España no considera que un acuerdo sobre las futuras relaciones entre la UE, España y Gibraltar sea fácil. Al decir esto, se refirió a las «aspiraciones de soberanía irrenunciables» de España, que están totalmente en desacuerdo con los deseos de Gibraltar.

    Los comentarios del Sr. González-Barba van en contra de las informaciones muy recientes del periódico «El País». En él se informa que, según fuentes del Gobierno español, la soberanía no se debatirá en las próximas reuniones sobre Gibraltar y el Brexit. En el informe se sugería que esas reuniones se centrarían en los impuestos, el medio ambiente y los derechos de los trabajadores y los ciudadanos.

    El martes pasado tuvo lugar en Málaga una reunión, para discutir el futuro post-Brexit de Gibraltar. En Gibraltar se nos dice que asistieron Gibraltar, el Reino Unido y España. Los informes en España son que fue entre España y el Reino Unido, sin mencionar que Gibraltar fue una parte de la reunión. La realidad parece ser que cualquier participación de Gibraltar es como parte de la delegación del Reino Unido.

    No se sabe mucho más sobre el resultado, aparte de que se han preparado las agendas de futuras reuniones y una nota señalando que la de Málaga fue positiva y constructiva (¿qué quiere decir?). Parece que se identificaron áreas en las que se pueden hacer progresos significativos, pero no se reveló nada más allá de una referencia vaga a la cuestión de la movilidad y a cuestiones más amplias sin identificar, como las relaciones con las mascotas.





    Es obvio que, a pesar de lo que dijo el Sr. González-Barba, la soberanía no habrá figurado en esa reunión. Si lo hubiera hecho, Gibraltar no habría seguido participando y el Reino Unido habría incumplido su compromiso constitucional.

    Sigue estando abierta la cuestión de cómo se puede conciliar esta ausencia de debates sobre la soberanía con la posición declarada del Sr. González-Barba. La respuesta corta podría ser que no se puede, a menos que la táctica negociadora de España sea resolver las cuestiones prácticas que se están debatiendo y luego llegar a la espinosa cuestión de la soberanía. En ese momento podría hacerse evidente cualquier dificultad para llegar a un acuerdo.

    ¿Y entonces qué? Bueno, Gibraltar se enfrentará a una decisión difícil. Habrá negociado lo que necesite con España que ayude a superar las consecuencias relacionadas con el Brexit, pero España podría ponerlo en evidencia, en el último momento, haciendo que la aplicación de cualquier acuerdo de este tipo dependa de que se avance en cuestiones delicadas de soberanía.

    Una consideración en contra de España es que el bienestar económico y financiero del Campo de Gibraltar se vería gravemente afectado si no se llega a un acuerdo. Es de esperar que España reflexione sobre esta consideración y no socave, con problemas de soberanía, ningún acuerdo que se alcance sobre cuestiones más amplias y confíe en las trilladas reservas formuladas por todas las partes sobre este tema.

    Pero si España persistiera en querer avanzar en materia de soberanía, el Reino Unido podría dar marcha atrás y advertir a Gibraltar de que tendrá que hacer frente a las consecuencias de no alcanzar un acuerdo sobre el Brexit con España. Tal paso del Reino Unido sería coherente con su posición de que Gibraltar «se autodetermina» y decide su futuro. También cumpliría plenamente y no violaría las «... garantías de soberanía del Reino Unido, sustentadas por el derecho del pueblo gibraltareño a la autodeterminación», palabras de Sir David Steel.

    En el contexto de las conversaciones del Brexit, a menudo se nos recuerda que el 96% de Gibraltar votó «Permanecer». Un deseo que el Reino Unido, y su prensa, bien pueden argumentar que puede lograrse mediante un acuerdo con España. Esta será una batalla de relaciones públicas que puede ser difícil de ganar en la prensa del Reino Unido, que es una prensa que ha sido favorable a Gibraltar y ha beneficiado la causa de Gibraltar; parece que esa prensa ha sido escuchada y se le ha prestado atención en el pasado por los responsables de tomar decisiones en el Reino Unido.

    Si el Reino Unido adoptara esa postura, sería interesante ver cómo el Gobierno del GSLP/Liberal cumplirá los compromisos incluidos en su programa electoral sobre la relación con España después del Brexit, y cómo gestionará con éxito nuestra economía y nuestras finanzas públicas. Los problemas que puede acarrear el no llegar a un acuerdo con España podrían ser difíciles de superar, especialmente y por desgracia, agravados por los efectos ya visibles en la economía y las finanzas públicas por las medidas que han tenido que adoptarse para combatir la pandemia del coronavirus.

    Para quienes necesiten recordar la posición del Reino Unido sobre el estatuto de Gibraltar, Sir David la resumió así: «Nada de lo que he dicho menoscaba la importancia de las garantías de soberanía del Reino Unido, sustentadas en el derecho del pueblo gibraltareño a la autodeterminación. El compromiso constitucional del Reino Unido es claro: el Gobierno de Su Majestad nunca concertará acuerdos en virtud de los cuales el pueblo de Gibraltar pase a estar bajo la soberanía de otro Estado en contra de sus deseos expresados libre y democráticamente. Además, el Gobierno de Su Majestad también ha declarado públicamente y en repetidas ocasiones que nunca entraría en un proceso de negociaciones sobre la soberanía con el que Gibraltar no esté conforme».