Sábado, 21 de Mayo de 2022
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Djokovic

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    Por Patricio González
    Político y escritor. Alcalde de Algeciras tres legislaturas. Ingeniero técnico naval
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    Su expulsión de Australia es la victoria de la lógica sobre la ilógica, el triunfo del interés público sobre el particular, el triunfo de la responsabilidad colectiva sobre el capricho de una persona, la victoria de la salud sobre el engreimiento de un egoísta. Y, sobre todo, se ha demostrado que ninguna estrella de nada puede reírse en la cara de medio mundo por saltarse las normas mintiendo de manera descarada.

    Este se creía que las normas generales (te gusten o no te gusten) solo tienen que cumplirlas los pringaos. En cambio si eres una celebridad, tienes derecho a saltártelas por la zona vip. Todo esto lo perciben, lo ven, millones de niños, de manera que las estrellas de lo que sea, terminan siendo ejemplos no de los que deseamos todos (humildad y honradez), sino de lo que quieren algunas de ellas, es decir, de soberbia, prepotencia y chulería.

    El hecho en sí de que Australia haya puesto en su sitio a este número uno del tenis supone un símbolo más potente de lo que pueda percibirse en los telediarios, por mucho que su padre lo considere el líder del mundo libre.

    Australia le ha dicho al padre de Djokovic que su hijo sólo es líder sí mismo y que un deportista de élite tiene que empezar por ofrecerse como modelo de conducta , compromiso y responsabilidad tanto dentro como fuera de la pista.





    Aquí, muchísimo más cerca tenemos un modelo que le dijo las cuatro verdades del barquero antes de que en Australia se pronunciasen los jueces, el gobierno y la madre que los parió.

    Se llama Rafa Nadal, él también es número uno del mundo, pero también sabe que su liderazgo se queda restringido a jugar con la raqueta. En todo lo demás, Rafa, es uno más, afortunadamente.

    Y no habría que seguir hablado de Djokovic, pero como en España somos especiales, seguimos con la polémica y aparece el tema de si podrá jugar en Madrid. Yo no lo se ni me importa. No sé si se le expulsará o no. Ya tendremos días para seguir con esta polémica y así tapamos la pandemia.

    Yo lo único que sé es que estuvo en Marbella en diciembre, entró por un aeropuerto y nadie le dijo nada y pasó las navidades siendo positivo... A ver qué se le dice ahora.




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    Abogados - Jiménez Laz y Cadenas