Domingo, 16 de Mayo de 2021
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El documental de los 'asustaviejas' de la Verja que pagamos todos los gaditanos

  • Imagen de Agustín Rosety
    Por Agustín Rosety
    Diputado de Vox por la provincia de Cádiz. Licenciado en Derecho y militar retirado.
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    Hoy (por ayer) se estrena en La Línea un documental sobre el cierre de la Verja, subvencionado por la Diputación de Cádiz. Voy a dar mi opinión sobre una producción que oculta verdades y sirve de coartada a los intereses coloniales británicos

    El documental, con tintes lacrimógenos, presenta el cierre de la Verja por el Gobierno de Franco como una gran tragedia para el Campo de Gibraltar. No voy a negar que en parte el cierre de la verja fue un drama que separó familias y arruinó algunos negocios locales.

    Pero el documental omite una verdad fundamental que es la causa del cierre de la Verja. El cierre no fue, como nos quieren plantear, un calentón nacionalista del gobierno español, sino una respuesta a la actuación contraria a la legalidad internacional del gobierno británico.

    Fue el gobierno británico el primero en reconocer la situación colonial de Gibraltar al incluir el peñón en el listado de territorios no autónomos a descolonizar y llevarlo al comité de descolonización de las Naciones Unidas. El objetivo de los británicos era conseguir que Gibraltar alcanzase la independencia y tener, de esta forma, a un estado satélite en el sur de España que fuese reconocido por la comunidad internacional y sirviese de base militar para el Reino Unido, que es su verdadero objetivo. Los británicos pensaron que, de esta forma, se asegurarían para siempre el control de Gibraltar y España perdería cualquier posibilidad de reclamar la soberanía del peñón.

    España por aquel entonces vivía bajo un régimen autoritario con pocos apoyos internacionales. Los británicos pensaron que las Naciones Unidas les apoyarían frente a España. No contaban con la inteligencia y el patriotismo de Castiella, un ministro de exteriores excepcional, y con el buen trabajo de unos diplomáticos españoles que demostraron una gran profesionalidad y consiguieron que las Naciones Unidas se pusieran a favor de España. Por medio de 2 resoluciones de la asamblea general, la ONU conminó a los británicos a descolonizar el peñón devolviéndolo a España. El principio de autodeterminación no se consideró aplicable, porque la población del peñón era una población artificial ubicada por los británicos.

    El principio que la ONU dijo que había que aplicar era el de integridad territorial. Este principio evitaba que en el proceso descolonizador las potencias coloniales amputasen partes de un país por medio del asentamiento artificial de población de la metropolí. Los británicos, haciendo absoluto desprecio de la legalidad internacional, se negaron a obedecer las resoluciones de la ONU y organizaron un referéndum de autodeterminación, a pesar de la advertencia expresa de la ONU de que no lo hicieran. El cierre de la verja fue la respuesta del gobierno español ante el desafío británico. Gracias al cierre, Gibraltar pasó a ser absolutamente dependiente del Reino Unido y la independencia se volvió impracticable.





    En paralelo el gobierno español acometió un ambicioso plan industrial para el Campo de Gibraltar que creó riqueza y empleo en la comarca.  Mientras tanto los llanitos se arruinaron y tuvieron que vivir a expensas del apoyo económico británico. Cuando se produce en los 80 el proceso de ingreso de España en las comunidades europeas, el gobierno socialista se vio obligado a abrir la verja como única forma de sortear el veto británico a la entrada de España en Europa. Desde mi punto de vista, fue algo comprensible. 

    El resultado, 35 años después, es que Gibraltar ha arruinado la comarca, actuando como un auténtico parásito que se lleva todas las inversiones y el empleo de la zona. Además Gibraltar fomenta el fraude fiscal, el contrabando, el bunkering y el blanqueo de capitales. Causando un grave perjuicio a todas las poblaciones del Campo de Gibraltar, en especial a La Línea de la Concepción. Después de 35 años, Gibraltar disfruta de la tercera renta per cápita más alta del mundo. Mientras, los linenses ven su ciudad abandonada, con un 30% de desempleo y unos vecinos desesperados cuya única oportunidad es trabajar para sus amos coloniales. 

    Ahora con el Brexit, España puede hacer valer sus derechos en Gibraltar. Puede plantar cara al Gobierno llanito y poner coto al fraude y la delincuencia de la que se aprovecha el Gobierno de Gibraltar. Por eso los gobernantes llanitos están tan nerviosos. Por eso y porque ha surgido una fuerza patriótica que es Vox España a la que no pueden comprar y que está denunciando ante la opinión pública española y británica que Gibraltar es una cueva de piratas.

    En su ayuda aparecen los políticos del PSOE y de 100x100 La Línea. Este infame documental, pagado con el dinero de los gaditanos, solo sirve para hacer que la población local compre la versión británica y llanita. Intentan hacer creer que el paraíso fiscal de Gibraltar es el motor económico y la fábrica de empleo de la comarca. Nada más lejos de la realidad. Gibraltar es la fábrica de contrabando, fraude fiscal y corrupción de la provincia de Cádiz.

    Curiosamente ha sido el PSOE, partido de los recientemente condenados por el caso ERE, junto a su submarino 100x100 La Línea, los que salen el rescate de los intereses británicos. No es casualidad. Igual que no son casualidad las amistades y los negocios de políticos socialistas como el ex presidente de la diputación de Cádiz, Román o la presidenta del congreso, Maritxell Batet. Dicen que Vox España quiere cerrar la verja y que tenemos un discurso de odio contra Gibraltar: MENTIRA. Ni odiamos a los llanitos ni queremos cerrar la verja. Queremos que se aplique la legalidad vigente, que es el tratado de Shengen, y se termine con la porosidad de la verja.

    Están nerviosos. Por primera vez tienen enfrente a unos políticos que no somos ni unos cobardes ni unos corruptos que puedan comprar. Nos amparan la Razón y el Derecho. Denunciaremos todas sus tropelías y no descansaremos hasta recuperar lo que es nuestro ¡Gibraltar Español!




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