Miércoles, 20 de Noviembre de 2019
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Junta de Andalucía - Gusto del Sur

¿”Enchufados” o democracia?

  • Imagen de Robert Vasquez
    Por Robert Vasquez
    Abogado y periodista gibraltareño
    Foro
    Para mejorar la democracia y evitar los «enchufados» se necesitan más cambios que hacer más grande el Parlamento, como ha decidido un Comité Selecto. Se necesitan reformas que, en primer lugar, garanticen que habrá diputados sin cargo oficial, y por tanto una separación de poderes, como se prometió, y, además, un cambio del sistema electoral, para lograr una mayor diversidad de representación en el Parlamento.

    La primera es necesaria para poner fin a la igualdad en el número de ministros y de diputados en los escaños del Gobierno. Esta igualdad se traduce en que no existe una separación de poderes entre el Ejecutivo y el Legislativo. Como se argumentó en el pasado, esta coincidencia de números contradice la teoría constitucional, defendida por la mayoría de los académicos y teóricos políticos democráticos occidentales, de que el Ejecutivo y el Legislativo no deben estar compuestos por las mismas personas, si es que se quiere tener una verdadera democracia.

    El principio británico de «responsabilidad colectiva» garantiza que, tal como está constituido actualmente, una moción presentada al Parlamento por el Ejecutivo no puede «no ser aprobada». Esta incapacidad para derrotar a un gobierno y forzar así la celebración de elecciones socava la democracia. Limita la capacidad de celebrar elecciones a una vez cada cuatro años y significa que no hay «freno» para ningún gobierno.

    Ampliar el Parlamento no es suficiente, es un paso en un viaje más largo.





    En virtud del artículo 45(2)(b) de la Constitución, si el tamaño del Parlamento aumenta a 25, el ministro principal puede nombrar 13 ministros. Aplicando una sencilla cuenta aritmética se ve que puede haber un máximo de 12 diputados sin cargo oficial, lo que no es suficiente para derrotar a un Gobierno, formado por 13 ministros.

    Es necesaria una mayor reforma para garantizar que pueda haber suficientes diputados sin cargo oficial como para derrotar a un gobierno. Tal y como están las cosas hoy en día, esto solo podría ocurrir si el tamaño del Parlamento fuera de 31 o más, lo que es demasiado. Esto se debe a que la Sección 45(2)(b) de la Constitución establece que el límite máximo de ministros es de 15.

    Además, la reforma del sistema electoral, que pasaría a ser un sistema de representación proporcional, aumentaría enormemente la democracia en Gibraltar. Fomentaría una mayor diversidad de representación y reduciría la capacidad de un solo partido para dominar y gobernar.

    El efecto beneficioso de esta reforma electoral, en una pequeña jurisdicción como Gibraltar, donde las diferencias políticas pueden resolverse por consenso, sería enorme.

    Sería útil, además, reducir el síndrome de los «enchufados» (del que todos se quejan) y además, dificultar aún más las prácticas corruptas. Cuanto mayor sea la separación de poderes y la diversidad de los diputados, mayores serán los controles y equilibrios que puede haber para ayudar a reducir esos abusos.




  • Unicef