Viernes, 27 de Enero de 2023
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Fulanito y Menganita

  • Imagen de Patricio González
    Por Patricio González
    Político y escritor. Alcalde de Algeciras tres legislaturas. Ingeniero técnico naval
    La televisión basura y las reflexiones sobre ello. Foto: NG
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    En medio de la que nos está cayendo en esta España Cañí, Fulanito anuncia a bombo y platillo su compromiso con menganita, con quien se casará por todo lo alto para gran alegría de millones de fulanitos (casi todos ellos con pobreza energética) que acogen la noticia con el entusiasmo de la abuela a la que se le casa el nieto. Programas de sobremesa llenando horas con el anuncio, con el anillo y con el escenario donde se celebrará la esperada ceremonia.

    Fulanito y menganita, ambos, personas de éxito, buen patrimonio, bien relacionados y asiduos a esos eventos de alto postín y buen champagne, demuestran su amor con fotos, sonrisas y besos, para el entusiasmo general, que vive cada uno de sus anuncios como si fuera una final de la Champions.

    Pero surge un problema, un gran problema que lleva al éxtasis al pueblo. Y es que resulta que fulanito además de ser guapo y rico es medio golfo, y algún gracioso con mala leche decide filtrar un vídeo en el que aparece besando a otra, y va y lo viraliza la noche en la que la feliz pareja celebraba su anuncio de boda.





    Menganita, como es obvio, pide las explicaciones pertinentes, y fulanito, como es evidente, decide, si me permiten un ejemplo futbolero, dar un patadón al área contraria y a ver si escapa. Pero no, no escapó. Y media España, fiel y leal seguidora de este culebrón inesperado, se deleita con la historia.

    A partir de ahí, se produce la división habitual: unos defienden y aplauden a una y otros animan y respaldan al otro, y más horas de sobremesa, y más horas de debate, y más horas de noticias. Esto, es ni más ni menos que una historia como las de toda la vida, pero con la diferencia de que está siendo retransmitida en tiempo real en numerosas redes sociales y con vídeos filtrados que dinamitan una boda.

    Es la magia de las redes y lo viral. Pero todo acabó cuando Risto Mejide publicó, también por Internet y por todas las redes sociales que rompió con Laura. Dios. No podemos seguir viviendo así, es tremendo.




  • Abogados - Jiménez Laz y Cadenas
    Abogados - Jiménez Laz y Cadenas