Miércoles, 23 de Septiembre de 2020
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El Gobierno tiene que ejercer el liderazgo y unirnos ahora

  • Imagen de Robert Vasquez
    Por Robert Vasquez
    Abogado y periodista gibraltareño
    Foro
    La unidad es esencial:

    Gibraltar es, en efecto, «...una comunidad ágil que sabe cómo unirse cuando las cosas se ponen feas». (Brian Reyes, Gibraltar Chronicle, 31 de enero de 2020). Las cosas están feas con el Brexit. El trabajo en conjunto implica unidad. Para lograr la unidad se necesita un buen liderazgo, fuerte, desinteresado y en el que se pueda confiar.

    El Gobierno debe tratar de reunir a todos los políticos y organismos representativos para buscar soluciones en las cuestiones fundamentales planteadas por el Brexit. No debe dar la impresión de que lo está haciendo, ya que informar no es lo mismo que comprometerse. Avanzar juntos requiere que el Gobierno mantenga a todos los que vayan a implicarse que estén plenamente involucrados e informados en todo momento.

    Identificación y resolución de problemas:

    La unidad hará que surjan y permitirá que se exploren formas de avanzar, esforzándose por tener en cuenta las realidades, las diferentes ideologías, las opiniones opuestas y las distintas creencias fundamentales. Es posible lograrlo si el Gobierno toma la iniciativa para colaborar plenamente con un amplio grupo de políticos y órganos representativos.

    La deconstrucción de lo que significa cada una de las palabras «soberanía, control y jurisdicción» puede ser útil para encontrar la forma de salir del laberinto en el que nos encontramos. Pueden surgir fórmulas que no vayan más allá de las injerencias que se produjeron con la adhesión a la UE, recordando que el 96% de los gibraltareños apoyaron el «permanecer».

    Detengan la propaganda:

    Los mensajes de propaganda populista del Gobierno, asegurando que todo va a salir bien el día oportuno, y el hecho de que el Gobierno se esté enfrentando a España, dan lugar a bravuconadas y a una falsa sensación de seguridad. El resultado será probablemente una caída desde una altura mayor. Una caída que el Gobierno puede ayudar a evitar o minimizar fomentando la unidad a través de la inclusión.

    La situación es demasiado grave como para tener un reñidísimo enfrentamiento político que involucra a diferentes partidos con sus ambiciones personales y egoísmos por permanecer o ganar el poder. La superficialidad no es un camino a seguir, trabajando es como se abren los caminos que podrían mejorar las perspectivas.

    Los obstáculos en nuestro camino:

    Hay obstáculos que tendremos que superar. Algunos de nuestra propia creación relacionados con la estabilidad financiera, otros derivados de las respectivas posiciones adoptadas por el Reino Unido y la UE sobre Gibraltar.

    La postura anunciada por el Reino Unido sobre Gibraltar no es tan reconfortante como puede parecer a primera vista.

    Las posiciones del Reino Unido y la Unión Europea:

    El Reino Unido no se compromete a asegurar que Gibraltar sea tratado de la misma manera que el Reino Unido al salir de la Unión Europea. El Reino Unido ha dicho que no excluirá a Gibraltar de sus «negociaciones» con la UE, «negociaciones» que serán para toda la familia del Reino Unido, incluyendo a Gibraltar.

    La UE ha sido constante en su postura sobre Gibraltar. Las directrices del Consejo Europeo, que se remontan al 29 de abril de 2017, establecen que ningún acuerdo entre la UE y el Reino Unido puede aplicarse a Gibraltar sin un acuerdo con España. Esto se refuerza determinando que Gibraltar no será incluido en el ámbito territorial de un acuerdo con el Reino Unido, pero que es posible un acuerdo separado con la bendición de España (acta de la reunión del Consejo Europeo del 25 de noviembre de 2018 y la recomendación de una decisión del Consejo Europeo del 2 de febrero de 2020).



    Abogados - Jiménez Laz y Cadenas
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    Por consiguiente, no hay ninguna garantía evidente de que lo que se acuerde en las «negociaciones» para otras partes del Reino Unido se aplicará a Gibraltar sin el compromiso y la aprobación de España. Se indica lo contrario. Acontecimientos y declaraciones recientes muestran que lo más probable es que se hagan acuerdos separados (y tan diferentes) para Gibraltar.

    Medidas transitorias distintas para Gibraltar:

    La actitud de la UE ya ha influido en lo que ha sucedido en el acuerdo de transición. La inclusión de Gibraltar en ese acuerdo tiene características diferentes de las que se aplican al Reino Unido.

    Hay concesiones, a pesar de que el Gobierno del GSLP sostiene que éstas no infringen las líneas rojas de «soberanía, control y jurisdicción». Esta posición del GSLP, por consiguiente, ya importa significados particulares a estas palabras que no son tan absolutas o cortas y secas como muchos podrían pensar.

    Los acuerdos especiales para Gibraltar son un tratado fiscal y memorandos de entendimiento sobre los derechos de los ciudadanos, el tabaco y otros productos, el medio ambiente y los asuntos policiales y aduaneros. El Tratado Fiscal permite a España gravar a ciertos residentes de Gibraltar como si estuvieran en suelo español. En virtud de los memorandos de entendimiento, España tiene representantes en comités que se ocuparán de una serie de cuestiones que, anteriormente, estaban controladas exclusivamente por el Reino Unido y Gibraltar.

    Indicaciones de que Gibraltar será tratado de manera diferente:

    Estas medidas no sólo apuntan a un resultado para Gibraltar diferente al que tenga el Reino Unido en cualquier acuerdo futuro entre la Unión Europea y el Reino Unido, sino que el Gobernador también ha indicado que puede ser así.

    En su entrevista (Gibraltar Chronicle, 20 de enero de 2020), el Gobernador habló de la necesidad de establecer relaciones mutuamente respetuosas y beneficiosas con España. Continuó diciendo que los actuales acuerdos de transición de Gibraltar con la Unión Europea eran un punto de partida y una base... que conducía a dónde y hasta dónde, cabe preguntarse.

    Otras limitaciones:

    La capacidad del Gobierno para rechazar cualquier acuerdo diferente de «Gibraltar» que se pueda ofrecer,también se ve afectada por un exceso de endeudamiento público y un gasto público fijo excesivo, así como por hipotecas, préstamos y gastos personales, y por las expectativas y calidad de vida individuales. Añádase a esta lista el hecho de no contar con el gasto de defensa, militar y de otro tipo del Reino Unido y el apoyo y sostenimiento, que fue uno de los pilares de la resistencia de Gibraltar cuando Franco cerró la frontera el 8 de junio de 1969. En el futuro es esencial una mayor disciplina y restricción presupuestaria.

    La necesidad de unidad y vigilancia-responsabilidad por el fracaso:

    Todo ello contribuye a limitar el margen de maniobra del Gobierno cuando estudia cualquier acuerdo específico ofrecido a Gibraltar, a menos que todos nosotros, en un esfuerzo conjunto, encontremos soluciones innovadoras o hagamos importantes y forzados sacrificios personales.

    El Gobierno debe mantenerse vigilante y ágil en lo que probablemente serán futuros tiempos difíciles. La vigilancia podría mejorarse si el Gobierno fuera más inclusivo y fomentara más unidad. Al final la responsabilidad recae en el Gobierno de Fabián Picardo, y la responsabilidad se detendrá en su puerta.

    Cuantas más personas y grupos se comprometan para encontrar formas de superar las dificultades a las que se enfrenta Gibraltar con el Brexit, menos posibilidades habrá de fracasar y/o más probable será que haya una aceptación general del resultado, por muy adversas y desagradables que puedan ser las consecuencias.

    (Publicado en Gibraltar Chronicle el 10 de febrero)