Martes, 26 de Octubre de 2021
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El Gobierno y la Oposición coinciden en la necesidad de un acuerdo con España

  • Imagen de Robert Vasquez
    Por Robert Vasquez
    Abogado y periodista gibraltareño
    Foro
    Es un día notable, tanto el Gobierno de la Alianza GSLP /Liberal como la oposición del GSD coinciden en que el Brexit, sujeto a la actitud de España, permite un camino a seguir de acuerdo con la UE, y por lo tanto con España. Es un acontecimiento totalmente decisivo para nuestro futuro. Significa que, si bien puede haber desacuerdo en los detalles, la idea de la importancia de un acuerdo ahora es un hecho.

    Es importante tener en cuenta que la UE ha delegado en España toda la responsabilidad de los acuerdos sobre Gibraltar, por lo que la referencia a la UE, en este contexto, es en realidad una referencia a España. ¿Acaso eso por sí solo no da a España un elemento de control sobre el futuro de Gibraltar?

    Empecemos a enfrentarnos a los elementos que componen la realidad y no nos dejemos cautivar o engañar por los políticos actuales que nosotros mismos hemos elegidos. Si vamos a dar un paso, hagámoslo con los ojos bien abiertos y no cerrados por un argumento falso e inexacto.

    Tanto el Gobierno como la Oposición están de acuerdo en que la soberanía, la jurisdicción y el control no son negociables, y debemos abandonar las conversaciones que comprometan cualquiera de ellos. Sin embargo, ninguno de los dos define o explica lo que quieren decir con estas palabras que transmiten conceptos más amplios que lo que supone el mero compromiso de entrar en acuerdos internacionales: la pertenencia a la UE comprometió elementos de los tres.

    ¿Se refieren a la nacionalidad? ¿Significan banderas y nacionalismo? En ese caso el derecho a la libre determinación se ve inmediatamente comprometido, por lo que cualquier conversación sobre eso por cualquiera de los dos es poco sincera. ¿Se refieren a quién es papi, para imponer una Constitución con medidas restrictivas y de control, como la intervención y el gobierno directo, como ocurre ahora? ¿Significan que no hay concesiones más allá de las que hemos vivido durante nuestros 45 años de pertenencia a la UE o significan incluso menos o ninguna de esas concesiones?

    Vamos, háganse mayores, sean verdaderos líderes y expliquen sus verdaderas posiciones a sus votantes. Después de todo, uno de los principales argumentos del Brexit en el Reino Unido, en el momento de su referéndum, fue precisamente dejar que el Reino Unido recuperara los componentes de soberanía, jurisdicción, y control que había perdido con la adhesión a la UE. Cualquier acuerdo con la UE y España tendrá, de la misma manera, connotaciones similares de soberanía, jurisdicción y control, especialmente si la movilidad por la frontera de personas y bienes es un objetivo principal, como ya lo han anunciado públicamente todos.

    Ahora escuchamos, tanto del Gobierno como de la Oposición, que queremos un acuerdo con la UE y España para conseguir una relación permanente, respetuosa y progresiva con ambos. Además, que cualquier acuerdo de este tipo debe garantizar el respeto de nuestros derechos y la movilidad transfronteriza. Son los gibraltareños los que infunden aceptabilidad democrática a las leyes e instituciones que nos gobiernan.



    CAMPAÑA ACEITES VEGETALES USADOS II- ARCGISA
    CAMPAÑA ACEITES VEGETALES USADOS II- ARCGISA


    ¿Todo eso sin la más mínima concesión en cuanto a soberanía, jurisdicción y control? Ningún miembro de la UE ha logrado eso en sus Actas de Adhesión. Uno de los muros infranqueables que la UE ha mantenido en sus negociaciones del Brexit con el Reino Unido es, precisamente, no ceder al Reino Unido lo que no dará a otros estados miembros durante su continua pertenencia a la UE. ¿Por qué Gibraltar va a obtener lo que no está disponible para otros, incluyendo a los propios miembros del club?

    Entonces, ¿qué es lo que hace al GSD que sea diferente de la Alianza GSLP/ Liberal? Bueno, prácticamente nada. Proponen la celebración de un referéndum sobre cualquier propuesta que «... de lamanera que sea afecte directa o indirectamente a nuestro estatus político o constitucional ...»

    ¿Acaso no es como trazar una línea en la arena, tanto por parte del Gobierno como de la oposición, no acordar nada que afecte a nuestra soberanía, jurisdicción y control? Entonces, ¡qué tontería proponer un referéndum! Si se mantiene esa posición sobre la soberanía, la jurisdicción y el control, es evidente que no hay necesidad de un referéndum. Sólo sería necesario si alguno de ellos se retractara de su palabra y tratara de renunciar a componentes de estos términos fundamentales.

    Se necesita tener a la realidad bajo control. Sí, podemos salir de las conversaciones, pero díganle a sus votantes lo que eso puede significar. Podría significar un sacrificio personal y financiero de un nivel nunca antes visto o sentido en Gibraltar. No tenemos el apoyo financiero del Reino Unido que teníamos en los días de Franco.

    La falta de acuerdos en nuestra frontera, acompañada de poca o ninguna generosidad por parte de España, significa al menos la imposición de controles de la UE en la frontera, tanto para personas como para mercancías no pertenecientes a la UE que entran en la UE, es decir, nuestra propia movilidad dentro de España.

    Esos controles no afectan directamente a ningún nacional de la Unión Europea ni a los bienes que cruzan la frontera, a menos que Gibraltar, en un esfuerzo por tirar piedras en su propio tejado, imponga controles a las personas o bienes de la Unión Europea. Sí, en la medida en que el comercio y nuestra economía se reduce, el nivel de trabajadores españoles y otros trabajadores transfronterizos puede reducirse, pero ¿no es esto la vida real? ¿No va a sufrir el Reino Unido y el resto de la UE un ajuste frente al Brexit en cualquier caso, más aún si no se llega a un acuerdo final?

    Nuestros políticos electos necesitan pararse, pensar, ser realistas, informar y conducir al pueblo a un destino viable o a un destino en el que Gibraltar haya estado antes: tiempos difíciles en los que podamos unirnos, enfrentarnos a los problemas y vencer. Pero dejemos claro que la segunda ruta, la alternativa, será más difícil que antes sin una política de apoyo y sostenimiento por parte del Reino Unido. ¿Podrían nuestros políticos electos decirnos al menos si podemos esperar eso del Reino Unido?




  • Abogados - Jiménez Laz y Cadenas
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