Domingo, 18 de Noviembre de 2018

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    Hace falta vergüenza torera

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    Por J.J. López Pomares
    Periodista y fotógrafo. Formó parte del primer equipo de redacción de Europa Sur.

    Centenares o miles de personas, no hay coincidencia en la cifra de asistentes a la concentración de este pasado jueves en Algeciras contra el narcotráfico, la mayoría de edad avanzada.

    Los algecireños sabemos cuanta gente cabe en la Plaza Alta, que no es mucha tratándose del perfil comarcal que se le quiso dar a la manifestación y del problema que se pretende combatir.

    Ésto, como en la década de los 80, va a tener una solución policial... Y provisional. Sin contrapartidas durará lo que dure. Para reclamar un verdadero cambio hace falta más empuje ciudadano, porque no se ve voluntad política de poner en valor al Campo de Gibraltar, de promover el empleo y el emprendimiento, de aprovechar con cabeza el Brexit y la oposición que ha tenido en Gibraltar.

    La Línea lleva décadas pidiendo una carta especial para la ciudad por su condición fronteriza con Gibraltar y el escalón económico que supone para esta ciudad y toda la comarca tener un vecino con un régimen fiscal y leyes distintos.

    También se reclama desde hace mucho la declaración de zona económica especial para el Campo de Gibraltar, incluso la Abogacía del Estado emitió a principios del año pasado un informe certificando de que no hay impedimentos legales para conceder un régimen fiscal especial a esta zona ¿y desde entonces qué?

    La lucha contra el narcotráfico no es ya contra camellos y unos cuantos atrevidos que hace alijos, son mafias con muchas ramificaciones y personal, con su propia fuerza de choque que intenta atosigar a las fuerzas de seguridad del Estado y amedrentar a los ciudadanos. Es un negocio multimillonario e ilegal en el que se percibe detrás gente de cuello blanco manejando el cotarro, si no ¿a qué viene tanta desgana para combatirlo?

    Ni siquiera ha habido un relevo generacional ciudadano en esta guerra contra las drogas, siguen dando la cara los mismos, con más años. El dinero fácil está ganado la partida claramente.

    Si no se quiere luchar contra las drogas legalicemos la marihuana, como ya lo hemos hecho con el tabaco y el alcohol. En Holanda ha disminuido el consumo de drogas duras desde que se legalizó la marihuana y en Uruguay ha sido todo un éxito. El bajo precio y la garantía de calidad permiten que la que se vende legalmente no tenga competencia en el mercado.

    Por otra parte, los alcaldes carecen de iniciativa, siempre va la ciudadanía por delante. Esa concentración debieron promoverla ellos, y todavía están a tiempo de exigir soluciones ya, de plantarse en Madrid para exigirlas, de convocar más protestas, de demostrar, en definitiva, que son dignos representantes de los ciudadanos y tienen vergüenza torera, pues esta situación eso es lo que produce, una tremenda vergüenza.

    A Zoido, que se contradice con todo el mundo, aún le queda tiempo de aplicar medidas policiales que reduzcan el narcotráfico a niveles “aceptables” y visitar nuevamente la comarca para ponerse la medalla, que nosotros seguiremos felices exhibiendo nuestro 30 por ciento de desempleo, hasta volver a las andadas, que mientras la situación no cambie de verdad al Campo de Gibraltar siempre le quedarán los alijos.