Viernes, 18 de Septiembre de 2020
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La urgencia de lo “anormal”

  • Imagen de Robert Vasquez
    Por Robert Vasquez
    Abogado y periodista gibraltareño
    Foro
    Lo que muchos llaman «la nueva normalidad» es en realidad «anormal». Somos una especie social, así que lo de mantener la «distancia social» es una regla que nos resulta difícil. Lo es porque lo que es «anormal» es difícil. Eso no significa que podamos ignorar la enorme importancia que tiene mantenerse dentro de la ley. Comportarse es vital tanto para nuestra salud y seguridad individual como para nuestro futuro colectivo, económico y financiero.

    Los consejos científicos actuales indican que seguir lo «anormal» es totalmente necesario. La ciencia debe ser atendida, pero las realidades sociopolíticas, económicas y financieras obligan a los gobiernos a establecer un equilibrio, siempre y cuando las cuestiones de salud y seguridad lo permitan.

    Ciertamente, el potencial de daño a la salud y a la seguridad debe ser cuidadosamente evaluado y atendido. Cualquier inconveniente debe reducirse todo lo posible.

    La otra cara del debate es reducir la recesión social, económica y financiera que está afectando y afectará a muchos. Es una decisión muy difícil que cualquier gobierno, en cualquier país, tendrá que tomar; si no se consigue ese equilibrio, podría producirse un segundo pico de infecciones, con consecuencias económicas y financieras que nos golpearían a todos con más fuerza.



    Abogados - Jiménez Laz y Cadenas
    Abogados - Jiménez Laz y Cadenas


    El proceso de equilibrio ha comenzado en Gibraltar con una ligera disminución de las medidas de confinamiento. Una relajación que nos pone a todos individualmente en posición de adoptar decisiones importantes. Decisiones que afectarán a otros, no sólo a cada uno de nosotros.

    La responsabilidad de evitar un segundo pico de infecciones, y todas sus consecuencias, no recae sólo sobre los hombros del Gobierno. Se apoya en los hombros de cada uno de nosotros. A medida que los gobiernos suavizan las reglas de bloqueo, cada uno de nosotros tiene una enorme responsabilidad y obligación individual con la sociedad en su conjunto.

    Tenemos que hacernos preguntas. ¿Realmente necesito salir? Si salgo, ¿a dónde voy? Si veo a gente que conozco, ¿qué debo hacer? Y muchas, muchas más. Todos tendremos que tomar decisiones sin pensarlo, con consecuencias potencialmente grandes. Así que, recuerde, la regla esencial sigue siendo: si tiene que salir, mantenga una distancia social de 2 metros, y sólo salga de casa para los fines permitidos y durante el mínimo tiempo posible.

    Brian Reyes, el editor del Gibraltar Chronicle, lo dijo simple y claramente en su reciente artículo. Sí, hay muchos fuera de sus hogares pero, en general, hay un esfuerzo claro por mantener la distancia social, así que no permitamos que nos acusen en los medios de comunicación social, aunque quedarse en casa sigue siendo la norma más importante. Dejemos que el sentido común y la empatía que acompaña a nuestro deber de cuidar a los demás prevalezca y nos guíe, recordando que las autoridades policiales están cumpliendo con su deber.

    Debemos reducir las posibilidades de un segundo pico y protegernos no sólo de los estragos en la salud que provoque, sino del enorme daño social, financiero y económico que causará, que se suma al que ya estamos haciendo frente. Todos somos responsables y estamos obligados a actuar correctamente para alcanzar este objetivo, así que hagan lo mejor que puedan, por favor.