Sábado, 19 de Septiembre de 2020
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¿Se debilitó la democracia?

  • Imagen de Robert Vasquez
    Por Robert Vasquez
    Abogado y periodista gibraltareño
    Foro
    No hay duda de que la crisis del Coronavirus, en este momento, es un desafío enorme y peligroso al que se enfrenta el mundo, incluyendo Gibraltar. No hay duda de que todos, la oposición GSD también, deben adoptar un enfoque constructivo, colaborador y positivo para ayudar. Pero la aproximación de Keith Azopardi y su oposición GSD al Gobierno GSLP/ Liberal debería haber sido pública, abierta y transparente. No lo ha sido. Por lo tanto, la democracia está dañada.

    No hay duda de que la crítica innecesaria, destructiva o negativa a cualquier gobierno en cualquier lugar, en estos momentos, es innecesaria, inútil y debe ser evitada. Nadie está pidiendo tal acción por parte de nadie, especialmente por parte de la oposición GSD contra el Gobierno GSLP/ Liberal. Dicho esto, cualquier oposición en cualquier democracia, incluido la del GSD, también tiene una enorme responsabilidad en tiempos como estos. Se trata de asegurar que la democracia sea protegida y mantenida y no se erosione lo más mínimo.

    Puede ser un camino difícil de recorrer, pero es uno que cualquier Oposición en cualquier lugar tiene que recorrer con cuidado. Hay una gran diferencia entre la participación y el simple hecho de ser responsable dentro de los límites democráticos. El GSD se ha pasado de la raya. Está participando secretamente en el gobierno: un paso menos que un estado unipartidista, que trae graves peligros no vistos desde los años 30 y 40 del siglo pasado (y en España por muchas décadas más).

    El GSD de Keith Azopardi no se ha mantenido dentro de los límites que protegerían nuestra democracia. Una cosa es la crítica constructiva pública y/o la colaboración, que conducen a mejoras en los planes del Gobierno GSLP/ Liberal. Otra es la participación secreta de la Oposición en acciones que deberían estar por completo dentro de la responsabilidad y obligación de un gobierno.

    Hay que hacer una distinción. El gobierno tiene la responsabilidad y la obligación. El gobierno debe pagar el pato y ser el único responsable ante los votantes en unas elecciones.

    En agudo contraste, Keir Starmer, líder de la Oposición y del Partido Laborista en el Reino Unido, está siendo elogiado precisamente por mantenerse dentro de los límites democráticos, mientras que al mismo tiempo asume positiva y constructivamente las funciones de la Oposición en la Cámara de los Comunes. Su éxito contra Boris Johnson está siendo elogiado por gran parte de los medios de prensa del Reino Unido.

    La intervención parlamentaria de Keir Starmer tuvo relación con el hecho de que el presidente de la Cámara de los Comunes supuestamente criticó a Boris Johnson por hacer importantes anuncios públicos relacionados con el Covid-19 en la televisión el pasado domingo. Dijo que deberían haberse hecho en el Parlamento, para poder haberlas sometido a las preguntas y al debate por parte de la Oposición Laborista. Al día siguiente Boris Johnson hizo precisamente eso, lo llevó todo al Parlamento. Fue en ese momento cuando Keir Starmer tuvo su opción de opinar públicamente.

    ¿Por qué el GSD se ha quedado corto en esta difícil tarea? Hay muchas razones, como las siguientes.

    Se nos ha dicho que lo que la oposición hizo con el Gobierno lo fue en privado (por no decir en secreto), en acogedoras reuniones. Keith Azopardi nos dice que el GSD ha contribuido a muchos aspectos de las políticas y estrategias del Gobierno.



    Abogados - Jiménez Laz y Cadenas
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    El plan del Gobierno se explica en un mapa de ruta para salir del encierro y empezar a terminar el confinamiento. Se establece en el documento «Desbloquea el Peñón». Esta publicación no identifica qué partes sugirió el GSD o contribuyó a ellas.

    No sabemos y no podemos saber el alcance de ninguna de las sugerencias del GSD o a qué partes ha contribuido el GSD. «Desbloquea el Peñón» es un plan del Gobierno GSLP/ Liberal. No es un documento del GSD.

    En consecuencia, si funciona bien, y uno espera y reza para que así sea, el crédito y el beneficio electoral irá a la coalición GSLP/ Liberal, no al GSD. Si lo que funciona bien es lo que el GSD aportó, cosa que no es conocida públicamente, entonces los votantes sabrán a qué partido político atribuírselo en unas elecciones.

    En agudo contraste, si el plan no funciona bien, Dios no lo quiera, el GSLP/Liberales puede enfatizar y defender su actuación repartiendo la culpa con el GSD. Todo lo que necesita hacer es publicar y enfatizar lo que ha sido anunciado y admitido: la participación del GSD en el diseño del plan.

    Es una victoria electoral indiscutible para el GSLP/Liberal y una pérdida electoral indiscutible para el GSD.

    No nos equivoquemos. La crítica no es que el GSD no debería haber sido útil o colaborador, por supuesto que sí, pero de forma transparente y abierta al público. La crítica es que las contribuciones del GSD son desconocidas porque se hicieron en secreto. Por consiguiente, la ayuda y la colaboración reales y su alcance no se conocen públicamente. Esta falta de apertura y transparencia es un pecado en una democracia. Conduce a un debilitamiento de la democracia.

    Erskine May, la biblia de la práctica parlamentaria, describe la importancia de una Oposición parlamentaria como: «Dado que la fuerza de la moderna disciplina de los partidos hace que un Ministerio sea en gran medida invulnerable al ataque directo..., la crítica de la Oposición se dirige principalmente al electorado, con vistas a las próximas elecciones, o con el objetivo de influir en la política del gobierno a través de la presión de la opinión pública. La tribuna del Parlamento (en Gibraltar) proporciona a la Oposición su principal instrumento para este propósito

    La oposición GSD se ha quedado corta en este deber al no hacer sus sugerencias y contribuciones en público. Pagará el fallo en las próximas elecciones. Gibraltar ya ha empezado a pagar el precio con acciones impopulares adoptadas con el camuflaje de la crisis actual, por ejemplo, aumentos en las tasas de aparcamiento y cierres de carreteras. Tristemente, y lo que es peor, el perjuicio es para la democracia en Gibraltar. Un partido con «Demócratas» en su nombre no está dando un buen ejemplo al debilitar la democracia de esta manera.

    El fallo del GSD es una lesión de la que todos sufriremos las consecuencias. Cualquier gobierno que no pueda ser frenado es peligroso para todos, ya que no puede ser controlado o sometido a disciplina. Irá por libre, más allá de lo que uno ya está acostumbrado a ver por parte de la mayoría de los gobiernos de Gibraltar.