Domingo, 18 de Noviembre de 2018

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    Todo depende de Irlanda

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    Por Luis Romero
    Periodista, master en Seguridad y Defensa y profesor honorario de la Universidad de Cádiz

    Pese a todos los esfuerzos de las autoridades gibraltareñas por publicitar su participación en las conversaciones bilaterales entre Londres y Madrid y por construir una narrativa de las conversaciones adecuada a su consumo interno, nada de eso tendrá futuro si no hay acuerdo general entre Londres y Bruselas. Y, tal y como están las cosas, sin acuerdo sobre Irlanda del Norte nada de lo negociado respecto a Gibraltar tendrá validez alguna.

    Quienes acumulan experiencia en esto de las negociaciones, mantienen que habrá acuerdo, que seguramente se llegará hasta el minuto final, pero que se llegará a un acuerdo y se podrá aplicar el periodo transitorio. Sin duda a todos nos irá mejor si esto se confirma.

    El presidente Sánchez dijo en sede parlamentaria que el acuerdo sobre Gibraltar para el periodo transitorio está hecho y que los memorándums que se están negociando son para después, por lo que queda tiempo de sobra para seguir puliendo esos documentos. Esto, siempre que el acuerdo general entre Reino Unido y la UE para ese mismo periodo transitorio se alcance, si no, nada será posible.

    Desde las más altas instancias del Gobierno gibraltareño se han lanzado algunas ideas respecto a qué hacer si no existiera acuerdo transitorio y nos adentráramos en un Brexit duro sin paliativos. Esas ideas rondan la posibilidad de que lo ya negociado y pactado con España para ese periodo transitorio, incluso los memorándums que están casi listos, pudieran aplicarse de forma bilateral.

    Eso choca con la tozuda evidencia de que Gibraltar, de cuyas relaciones exteriores es responsable el Reino Unido, sería en ese momento un tercero y España miembro de la UE, por lo tanto todo lo que tuviera que ver con la frontera exterior de la UE, debería tener el visto bueno de Bruselas. Cosa lógica, dado que la verja pasaría a ser frontera exterior de la UE

    Pese a que hasta ahora el Reino Unido, y Gibraltar por lo tanto, no formaban parte del territorio Schenguen, es cierto que los ciudadanos europeos pueden acceder sin problemas y sin visado tanto al Reino Unido como a Gibraltar, y viceversa, pero eso cambiaría radicalmente si no hubiera acuerdo. Y eso, para Gibraltar, sería el peor de los escenarios. 

    Más de 14.000 trabajadores, algo más de la mitad de la mano de obra que precisa el Peñón para mantener su economía, no reside en Gibraltar y necesita atravesar el istmo cada mañana desde España. Por tanto no es exagerado concluir que su ritmo de producción económica, su actual estatus y hasta su PIB dependen de que la verja/frontera siga siendo fluida. De lo contrario, deberían reinventarse.