Domingo, 3 de Julio de 2022
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Alameda: recuerdo de antiguas construcciones del popular paseo

  • Actuales obras de remodelación de la fuente

    La Alameda en una imagen tomada por Pérez Gavira en 1915.
    La Alameda en una imagen tomada por Pérez Gavira en 1915.
    Historia

    Las obras de la remodelación de la fuente de la Alameda Alfonso XI siguen su curso. Esta iniciativa municipal recuerda a otras construcciones en el mismo lugar que permanecen en el recuerdo de muchos sanroqueños. Tal es el caso del popular bar Kiosco o el templete. Como elemento más antiguo tan sólo se mantiene el Banco Largo.

    La ausencia de molestias y el respeto al «buen gusto arquitectónico» eran las premisas que el Ayuntamiento ponía al vecino Juan Vivas Montero en septiembre de 1922, para la construcción de un quiosco en el popular paseo. No parece que se llevara a cabo el proyecto, pues en mayo de 1927 hubo otra instancia en el mismo sentido. No era el primero que se instalaba, ya que en 1900 se concedió permiso a José Pérez Parody para la construcción de uno de madera y mampostería en la Alameda, frente a la calle San Felipe. Pero el verdadero establecimiento conocido por ese nombre fue el dedicado a cafetería. En 1959 fue pasto de un temporal y al ser reconstruido cambió notablemente su fisonomía.

    Con el proyecto de nueva Alameda, el Ayuntamiento comenzó a rescatar los espacios públicos cedidos. En 1969 se dieron los primeros pasos para hacerse con el popular bar, que se hallaba en posesión de Antonio de Sola Shakerry. La concesión databa de 1941 a nombre del padre de dicho vecino, Antonio de Sola Monrobal, que como, según señalaban los informes llevados al pleno municipal del 15 de febrero de 1971 «proviene de un expediente posesorio seguido a instancia de don Juan Corbacho Tizón el 19 de mayo de 1892, el cual había adquirido a don Manuel Torres Rendón del que se dice y se hace constar en el Registro que adquirió por concesión expresa del Ayuntamiento, a cuyos efectos se hace de un censo de  ». Ese mismo año se llegaba al acuerdo con el poseedor y al siguiente fue derribado.

    Por otro lado, a finales de julio de 1929 se conoció el proyecto presentado por el aparejador Joaquín Almagro Fernández, para la construcción de un templete para la música. La obra suponía una inversión de 3.600 pesetas, cantidad que sería ligeramente  rebajada hasta 2.589 pesetas. Las obras se aprobaron con carácter de urgentes el 12 de agosto, «sin formalidades de subasta o concurso». La instalación eléctrica fue realizada por Matías Lopera Delgado, y ascendió a 411,85 pesetas. En octubre, el alcalde José Fernández López inauguraba la obra, para lo que el capitán de cocina del Regimiento de Infantería Pavía 48, había servido vino por valor de 704 pesetas.





    En 1927 la vecina Mercedes Huertas costeó la construcción del denominado «banco largo» o «poyete largo», realizado en la fragua de Juan González, siendo moldeado por el artesano José Heredia Cortés. Dicho barandal servía de protección del desnivel existente entre el paseo y la finca colindante. Como consecuencia de la posterior construcción del actual teatro municipal hubo de suprimirse un tramo de la parte central.

    Siguiendo con los cambios más importantes, el 5 de marzo de 1971, se le adjudicó al constructor José Hidalgo Gómez, como único licitador, la ejecución de la reforma de la Alameda en un presupuesto de 5.827.751,04 millones de pesetas. Al mismo constructor se le encargó la construcción de cuatro quioscos al precio de 25.000 pesetas cada uno. Se trata de la Alameda que con distintas mejoras, en períodos diferentes, ha llegado hasta los tiempos actuales, y que fue dotada de la conocida fuente, hoy objeto de reforma. 

    A la hora de recordar las instalaciones que perduraron hasta la remodelación del paseo, muchos tendrán en el recuerdo, en relación a la feria, las casetas Sanroqueña -de libre acceso- y la Municipal, que se instalaba en los jardines, que hoy ocupa el parque infantil, y a la que se accedía mediante invitación. En 1971, cuando se inauguró la reforma, no hubo feria en este espacio (se hizo en el llano de la Ermita, junto a la Barriada de la Paz), retornando al siguiente.

    Dentro de las actividades del Curso de Verano de San Roque del año 1981, quedó inaugurado un busto del poeta y premio Nobel Juan Ramón Jiménez. El acto contó con la presencia del autor de la escultura Pablo Serrano y del poeta Rafael Alberti. Posteriormente la mencionada obra pasó al Palacio de los Gobernadores.




  • Abogados - Jiménez Laz y Cadenas
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