Sábado, 25 de Junio de 2022
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Doscientos años de la primera noticia del Carnaval sanroqueño

  • Carnaval en el Casino del Recreo en 1931
    Carnaval en el Casino del Recreo en 1931
    Historia

    El Carnaval de San Roque cumpliría este año -al menos- el doscientos aniversario. El dato más antiguo respecto de los carnavales en el municipio se remonta al 7 de marzo de 1822, en pleno Trienio Liberal. No es una información referida a la localidad, pero deja claro la existencia de esta fiesta en el municipio. En ese año el Ayuntamiento recibió una notificación de Gobierno Político de Algeciras, del siguiente tenor: «Quedo enterado de las ocurrencias de Jimena en el Carnaval que ha pasado. Con este motivo y advirtiendo algún descuido en esta parte por la de los Ayuntamientos prevengo con esta fecha a todos que den cuenta de todas las ocurrencias que hay inmediatamente que sucedan como está mandado en las instrucciones que rige». Se ignora que fue lo que ocurrió en la vecina localidad, pero la referida nota, sirve para testimoniar que en esas fechas se organizaban estos festejos en San Roque.

    Para conocer algo más de ese Carnaval perdido habrá de recurrirse a la prensa. Algunas informaciones aparecen en El Perro «periódico de intereses generales y de anuncios». Comenzó su andadura en 1880 y fue su primer director Francisco de Paula Monesterio Andrés, y poco después Juan Sáenz de Luna, un dinámico periodista que trajo en jaque al Ayuntamiento presidido por Joaquín Blanca. Tenía su redacción en el número 10 de la calle Almoraima.

    Sobre el festejo se hallan noticias dispersas y hasta de «adelanto» o de «Carnaval prematuro», como calificaba irónicamente el periódico. Nada más y nada menos que en pleno tarde de Nochebuena de 1880. Una «mascarada de nuevo género», decía la prensa. No, no era Carnaval, era una deformación navideña, «con voces destempladas, desfigurados villancicos, y exigiendo después al lastimado transeúnte, algún dinero como por vía de propina y en pago, sin duda, de haberse dejado desgarrar forzosamente el órgano auditivo con tan estupenda cencerrada», recogía el periódico.

    No le faltó humor al periodista y escribió: «persona hubo que creyéndose en Belén se quedó en Babia...y cantando a sottovoce:

     

    En el pilar de la Baba

    lavaba la chacha mía,





    y como tanto lavaba

    la baba se le caía».

     

    Dando un salto en el tiempo el periódico republicano El Progreso daba escueta cuenta de los festejos de 1896: «El Carnaval ha transcurrido en nuestra ciudad sin incidente alguno lamentable. Aunque bastante más desanimado que otros años, no han faltado mascaritas con caprichosos trajes que con sus picarescos dichos y bromas de buen género, han causado la delicia de los asistentes a la plaza de la Constitución, donde se ha dejado sentir la ausencia de los músicos». Sin embargo, en los bailes parece que no faltó la música, pues se decía que habían estado bastante concurridos y animados.

    En el siglo posterior, en la sesión plenaria del 16 de febrero de 1912 se dispuso que los carnavales tuvieran lugar «el domingo y martes en la Plaza de Weyler y lunes y Domingo de Piñata en la Alameda». La banda contratada fue la del Regimiento de Asturias. Pagó el Ayuntamiento por este contrato setenta y siete pesetas.

    Ese año, en el baile organizado en el Casino del Recreo, la vecina Eloísa Torres Escaroz llevó a cabo una venta de flores, cuya ganancia –50 pesetas– la destinó a la adquisición de material para el Hospital de la Caridad.

    El protagonismo del Pósito Público con sus bailes de máscaras forma parte de la historia festiva sanroqueña. Otro lugar, en este caso para la clase más pudiente era el Casino del Recreo. También el café de la Torre –hoy Galería Municipal de Arte –, o los salones existentes en la calle San Felipe, en el café del mismo nombre y que, según noticias de 1881, era propiedad de Juan Marín Corona.

    Del mismo modo, Francisco Domingo Vázquez, organizaba bailes en el Teatro Catany, en la Alameda. No faltaban sitios para que el Carnaval desplegara todo su imperio.




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