Miércoles, 23 de Junio de 2021
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Gibraltar: sociedades de recreo a finales del siglo XIX (yII)

  • Concentración de Calpe Hunt para la caza del zorro, 1879
    Concentración de Calpe Hunt para la caza del zorro, 1879
    Historia

    Como “sociedad de socorros mutuos” calificaba el periodista linense López Zaragoza -en su descripción calpense de 1899- a la Logia Gibraltar, ubicada en el callejón Risso. Había sido fundada en febrero de 1897 y contaba con buen local “con amplios salones para billar, biblioteca y un bonito teatro, donde con frecuencia se ponen en escena representaciones dramáticas”. De su estado económico se decía que era “floreciente”. Otra de las logias que citaba en su guía era la Calpe Leal. La relación con los talleres masónicos de la comarca era muy estrecha.

    La oferta hotelera se centraba en los establecimientos siguientes: Bristol, en la plaza de la catedral protestante; Real, calle Real frente al Martillo; Calpe Hotel, Continental, Cecil y Grand Hotel en la misma calle principal, y Hotel de Europa, en la Plaza del Muelle Nuevo.

    Para clientes con menos recursos se hallaban las casas de huéspedes Family House, en la calle City Mill Lane; Calrston House, en la calle Europa, y Rugby House, en Prince Edwards Ramp.

    En cuanto a los cafés, uno de los más famosos era el Universal, propiedad de Francisco Bado. Contaba con un escenario donde durante la noche se ofrecían actuaciones flamencas. Se ubicaba en la calle Real. En la misma calle, el Victoria, también tenía escenario para espectáculos flamencos y de artistas británicos.

    El Continental era el más frecuentado por los hombres de negocios, incluidos los de la comarca. También era el preferido de los marinos y se hallaba en la referida calle principal. En el callejón  Riss se encontraba el hotel del mismo nombre. Una taberna muy popular era Bebeagua, en Irish Town.

    De otro lado, las llamadas sociedades de socorro, siempre contaron con una importante presencia en la vida gibraltareña. Sin duda, en ese período destacaba la Cruzada Palestina en sus distintas secciones.

    Fue fundada en julio de 1873 y el local, situado en la calle Real, constaba de dos grandes salones.  Celebraba sesiones semanales y cada tres meses la directiva estaba obligada a la presentación de cuentas. La renovación de la junta se efectuaba cada seis meses. Los socios, que en ese momento eran sesenta, tenían derecho a asistencia médica y abono de medicinas. Aparte del pago de la cuota correspondiente estaban obligados a la asistencia a reuniones y entierros de sus miembros.





    La rama juvenil, llamada Cruzada 4, se puso en marcha en marzo de 1885 y estaba formada por cuarenta y cinco niños, hijos de los socios. Se podía pertenecer desde la edad de un año hasta la de dieciocho, que ya se incorporaba a la sección de adultos.

    Cruzada Palestina 5 y 6 eran las ramas femeninas. Su fundación databa de 1886. Las socias eran setenta y cinco, contando mujeres y niñas. También estas secciones de la asociación tenían cubierta la mencionada asistencia sanitaria.

    En la parte más baja del escalafón del pasatiempo local se encontraban las llamadas tiendas de cervezas. Eran cervecerías que organizaban actuaciones de cantantes y bailarinas inglesas, y cuya clientela estaba compuesta principalmente por soldados y marineros.

    Por su parte, el Teatro Real, situado de la plazuela de Cañoneros, concentraba las representaciones tanto de aficionados de la propia localidad como la de compañías llegadas de otros lugares. Durante el Carnaval tenían lugar en el teatro los bailes de disfraces, en los que tomaban parte activa el Agamenon Club, el Carnival Club y el Metropolitan.

    El Instituto de Soldados estaba situado frente al Palacio del Gobernador.  Abierto sólo para la tropa  estaba  provisto de biblioteca y juegos. Tenía su salón de té y las bebidas alcohólicas estaban prohibidas. También para los militares de mínimo rango existía, en la antigua armería de la calle Real, los conocidos como Recreation Rooms. También con biblioteca y espacios para juegos.

    Pero el sitio más concurrido por todas las clases sociales era la Alameda. Antes de 1814 era una gran explanada, recuerda el cronista López Zaragoza, destinada a la preparación militar, siendo conocida como Arenal Colorado. Fue el gobernador Don el que ordenó la plantación de árboles y la construcción de zonas ajardinadas. Las bandas militares ofrecían sus conciertos en este lugar. A finales del XIX el jefe de jardinería Giussepe Codali realizó una importante mejora. En este popular paseo se situaban las estatuas al general Elliot, defensor de la plaza durante el Gran Sitio y la del duque de Wellington.

    Con esos variados espacios de diversión y entretenimiento contaba la ciudad de Gibraltar a finales del siglo XIX y en el alborear de la nueva centuria. El clasismo estaba muy acentuado y la preponderancia militar dominaba la vida cotidiana de los gibraltareños.




  • Cáritas diocesana Cádiz
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