Miércoles, 4 de Agosto de 2021
Twitter
Facebook
Youtube

El Gobierno indemnizará a los soldados de la guerra de Ifni-Sáhara

  • El Pavía de San Roque participó en la contienda “olvidada”

    Soldados del Pavía, López Canales en el centro
    Soldados del Pavía, López Canales en el centro
    Historia

    Los soldados que participaron en la llamada guerra de Ifni-Sáhara recibirán una indemnización de mil euros “como reconocimiento a su entrega y sacrificio”. Según lo acordado por el Gobierno esta medida abarcará a los que cumpliendo el servicio militar obligatorio estuvieron destacados en estas antiguas posesiones españolas desde 1957 a 1959. El desaparecido Regimiento Pavía 19, de guarnición en el cuartel Diego Salinas, en San Roque, formó parte de las unidades expedicionarias.

    Fue denominada la Guerra Olvidada por la censura impuesta por el gobierno de Franco, pero en realidad fue la última contienda colonial que libró España. Se desencadenó el 23 de noviembre de 1957 y los combates se prolongaron hasta finales de junio de 1958.

    Tras obtener la independencia, Marruecos reivindicó los territorios de Sáhara Occidental, Ifni y Tarfaya, y el propio rey Mohammed V alentó y pertrechó solapadamente al denominado Ejército de Liberación Marroquí, que como fuerza irregular atacó estos territorios hasta ser derrotado por el Ejército español.

    En San Roque, el Batallón de Maniobras del Pavía nº 19, marchó el 27 de noviembre en camiones hasta Algeciras, embarcando ese mismo día en el transbordador Virgen de África con dirección Canarias, donde llegó el 29. Desde allí se trasladó hasta Sidi Ifni, donde arribaría al día siguiente. Los 730 hombres del Pavía estaban mandados por el comandante Justo Grande Durán.

    La fuerza del cuartel sanroqueño tuvo algunas bajas. En los combates producidos el 18 de diciembre de 1957 murió el teniente de complemento Santiago Cristos Astray, sobrino del fundador de la Legión, Millán Astray.

    Antonio López Canales, reconocido pintor campogibraltareño, recuerda que cuando el Pavía partió hacia África era cabo de la Quinta Compañía de Armas Pesadas, y se hallaba realizando el curso de cabo primero, que finalmente culminó en el propio Sidi Ifni.

    De su extraordinario relato pueden destacarse muchos hechos de aquellas jornadas. En este sentido, rememora la jornada más trágica para el Pavía. La tercera compañía del Pavía, al mando del capitán Rolandy, se hallaba desplegada al norte, en Aman-U-Ali. En ese lugar se comenzó a recibir un intenso fuego de mortero y el teniente Cristos Astray decidió salir con su sección para acabar con el acoso.

    Pronto se encontró con la imposibilidad de avanzar debido a un continuado fuego de fusilería y armas automáticas. “El teniente cayó abatido por una ráfaga en el pecho”, relata López Canales, quien añade que también perdió la vida el soldado José María Simón Martínez. Murió en los brazos del sargento de complemento, José Antón Vázquez.



    Verano Activo La Línea
    Verano Activo La Línea


    La sección pudo replegarse a su posición con un cabo y ocho soldados heridos, continúa su relato López Canales. “Hubo que salir a por los cuerpos del teniente y el soldado. La operación la mandó el teniente Íñigo. No fue fácil encontrarlos sin perder de vista las alturas cercanas de las que, parecía, ya se había retirado el enemigo”.

    Los heridos fueron el cabo Eusebio García Aguilar y los soldados Ambrosio Reina Roldán, Juan Jiménez Morillas, Juan Maderas Villegas, Martín García Rosales, José Jara Gallardo, Julián Mendieta Amador y Francisco Jiménez González.

    También perdería la vida durante el conflicto el soldado Juan Fuentes Orduño. En total el Pavía registró tres muertos y quince heridos.

    A finales de febrero de 1958 se incorporaron al Diego Salinas -muy escaso de efectivos por la guerra-, un total de 865 reclutas del cupo de instrucción. Permanecieron en el acuartelamiento hasta el 7 de abril, que fueron trasladados al campamento de Facinas (Tarifa) para continuar el periodo de preparación hasta el día 22 de junio. Juraron bandera el 2 de mayo.

    Mientras tanto, solventada la guerra -en marzo estaban derrotados los marroquíes aunque las operaciones continuaron algunos meses más-, el 24 de junio salió de Sidi Ifni el batallón del Pavía. Llegaron a San Roque el día 30 y la ciudad se vistió de fiesta para recibir a los soldados, muchos naturales del municipio.

    A la entrada de la Residencia de Oficiales fueron recibidos por el general José Morey Gralla, a quien acompañaba el coronel del regimiento y las autoridades locales. De allí subieron a la Plaza de Armas a través de la calle San Felipe. En dicha plaza, y ante la imagen de la patrona Santa María la Coronada se cantó una salve y una oración por los fallecidos. Luego las fuerzas desfilaron ante las autoridades y se retiraron al cuartel Diego Salinas.

    Habían combatido en unas condiciones pésimas, con un material obsoleto -Estados Unidos no permitió que sus armas más modernas entregadas en los acuerdos por las bases fuesen utilizadas contra un aliado- y, sobre todo, en el silencio impuesto por un Gobierno que negó la existencia del conflicto bélico.

    Una guerra olvidada que hubo de esperar muchos años para ser conocida. Los propios protagonistas comenzaron a asociarse y a ir dejando testimonio de lo pasado en un territorio que, en el caso de Sidi Ifni, sería años después entregado a Marruecos. Mientras que el Sáhara, también ocupado por el mismo país, permanece a la espera de que pueda llevarse a cabo el referéndum de autodeterminación acordado por Naciones Unidas.  




  • Cáritas diocesana Cádiz
    Cáritas diocesana Cádiz