Domingo, 19 de Septiembre de 2021
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La Reina de Corazones en televisión y en un próximo documental

  • Espía en Gibraltar y la comarca durante la II Guerra Mundial

    Captura del programa Cuarto Milenio sobre foto de archivo familiar
    Captura del programa Cuarto Milenio sobre foto de archivo familiar
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    La última emisión del conocido programa televisivo Cuarto Milenio ofreció un reportaje sobre Larissa Swirski, la espía que cambió de bando y operó en Gibraltar y la comarca durante la II Guerra Mundial. La conocida como Reina de Corazones, que inspiró una de las novelas de Ian Fleming, el creador de James Bond, también será objeto de un próximo documental dirigido por Chema Ramos. Ese proyecto, producido por The Flow Studio, y cuenta con la colaboración del Instituto de la Mujer, la Consejería de Cultura, la Diputación Provincial de Cádiz, Canal Sur Televisión y el Gobierno de Gibraltar.

    Pariente de la dinastía de los zares, Larissa Swirski huyó de Odessa, temiendo por su vida tras producirse la revolución soviética de 1917. Asesinados sus padres, se refugió en Alemania junto a su hermana Ala y sus abuelos. En Berlín trabajó en el cine, participando en una película protagonizada por la conocida actriz Marlene Dietrich. Luego se estableció en París donde montó un estudio fotográfico. En 1931 conoció en Cannes al que sería su esposo, el sevillano Arturo Romero, oficial de la Marina española.

    Residiendo el matrimonio en Ceuta, la espía italiana Anita Colombo la puso en contacto con los servicios secretos nazis. Pasó a Tánger donde el espionaje alemán le prometió que con la victoria de Alemania sobre la Unión Soviética, le serían devueltos los bienes expropiados y podría conocer la tumba de sus padres. Aceptó y pasó a convertirse en la Reina de Corazones, su nombre en clave. El traslado de su esposo a la Ayudantía de Marina de Puente Mayorga, en San Roque, la situaba en el escenario perfecto para su actividad encubierta. Los servicios de información de Franco conocían de esa labor, y probablemente tras ese destino del marido se hallaba el facilitar todo lo posible su trabajo.

    Larissa era una mujer conocedora de idiomas, tenía cultura y mundo, y a ello unía atractivo físico. Asidua del Hotel Reina Cristina, en Algeciras, en cuya segunda planta los espías alemanes ocupaban dos habitaciones, recibía las instrucciones para las labores de seguimiento en Gibraltar.



    Verano Cultural La Línea
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    Para pasar desapercibida contaba con la compañía de su hija Liliana Romero, que entonces contaba once años de edad. Liliana narró en el citado programa la llegada a su casa de Puente Mayorga de los buzos italianos que saboteaban los barcos británicos en la bahía. Se introducían en el mar frente al edificio de la Ayudantía de Marina, pues el resto de la playa contaba con alumbradas colocadas por el Ejército español.

    Asimismo, recordó el día en que su madre, utilizando una cámara fotográfica de pequeñas dimensiones, sacó imágenes de los efectos de las acciones de los buzos italianos en los depósitos de combustible del puerto gibraltareño. Tras hacer las fotos le dio la cámara a la niña para que la escondiera en el calzado, mientras que ella ocultó la película en un uno de los guantes que llevaba puestos. Alguien debió observar algo raro, pues cuando se encontraban en la cola para salir hacia La Línea, fue requerida por un agente uniformado para que le acompañase. En el puesto de policía un miembro femenino le pidió que se desnudara. Fue desprendiéndose de la ropa hasta pedir que para desnudarse completa, la policía se volviera: “le pido que se vuelva un momento, pues sólo me desnudo delante de mi marido”, desveló su hija. Aprovechó el momento para desprenderse de los guantes y colocarlos en un archivador que se hallaba justo al lado. Fue su salvación.

    El cambio de bando se produjo al ser visitada por su hermana Ala, que en Francia formaba parte de la Resistencia contra la ocupación nazi. De boca de Ala conoció las barbaries cometidas por el nazismo, y sin dudarlo se presentó en el despacho del jefe de la inteligencia británica en Gibraltar, David Scherr. Comenzó a trabajar como agente doble para los ingleses.

    La detención de un español como colaborador de los servicios italianos y la posterior ejecución del mismo en Gibraltar, protagonizaría uno de los momentos más dramáticos vividos por la espía y su hija. Liliana contó que cuando paseaba con su madre por la playa de Puente Mayorga les abordó una mujer que puso una pistola sobre la cabeza de la niña. Era la madre del joven ahorcado en el Peñón y acusaba a Larissa Swirski de ello. “Me arrojé a la arena pidiendo que no me matase”, rememoró Liliana. La mujer titubeó y al final le dijo a la chica: “Te has librado esta vez pero no cuentes con un mañana. Si te cruzas otra vez en mi camino, te mato”.

    Los alemanes encargaron a Larissa Swirski una misión en Buenos Aires, por lo que habían dispuesto su partida desde Cádiz en el barco Cabo de Horno. Parece que había sido descubierta y dos agentes la esperaban para lanzarla a lo más profundo del Atlántico. Fue avisada por Scherr y el viaje no se produjo. Wayne Jamison, autor de Esvásticas en el sur, apuntó a que el cese de la actividad de la Reina de Corazones pudo deberse a la advertencia de altos mandos de la Marina española al esposo de la espía: si su mujer no dejaba lo que estaba haciendo, sería él el que tendría que abandonar la Armada. Retirado el matrimonio a Sevilla la Reina de Corazones falleció en 1977, llevándose con ella la mayor parte de los secretos de su actividad como espía.




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