Domingo, 5 de Febrero de 2023
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Queipo de Llano y el Campo de Gibraltar

  • Con negocios inmobiliarios en Campamento

    Retrato de Queipo de Llano, obra de Cruz Herrera (Museo Cruz Herrera, La Línea)
    Retrato de Queipo de Llano, obra de Cruz Herrera (Museo Cruz Herrera, La Línea)
    Historia

    “Acompaña a don Gonzalo”, le decía su padre cuando el general apuraba el vaso de vino y se disponía a levantarse de la mesa. Antonio Bernal Hidalgo, ya fallecido, me relataba aquella visita de negocios del que había sido todopoderoso general golpista y mano ejecutora de la más dura represión desencadenada en Andalucía durante la guerra civil. Gonzalo Queipo de Llano, cuyos restos han sido recientemente exhumado de la basílica sevillana de la Macarena, aparecía en el conocido restaurante Casa Bernal, vestido con traje y corbata a despachar con el padre de Antonio -Francisco Bernal Jiménez-, pues era propietario de terrenos situados en Campamento (San Roque) y Francisco se encargaba de las ventas.

    Antoñito le acompañaba caminando hasta los terrenos cercanos a Punta Mala, a menos de trescientos metros desde donde se hallaba el establecimiento. Allí observaba las distintas parcelas de su propiedad y las que ya se habían segregado por ventas. Luego se acercaba a la playa contemplando las barquillas de la bahía, dibujando con el fino bastón círculos sobre la arena mojada.

    Los terrenos, hoy ocupados en buena medida por la zona industrial conocida como Crinavis, habían sido adquiridos por el militar a su compadre Alfonso Cárdenas, agente de seguros asentado en la comarca, según me relataba Antonio Bernal.

    A esta zona, el Ayuntamiento le había dado el nombre de barriada Queipo de Llano, con la intención de que pudiera hacer negocio sin inconveniente alguno.

    En mayo de 1946 el alcalde Soto Acosta, que había sido director de la Academia de Sargentos Provisionales de San Roque, cuyos profesores eran miembros de la Legión Cóndor alemana, certificaba que el teniente general vallisoletano era propietario de los citados terrenos y tenía el propósito de construir varios edificios en ellos, por lo que con “carácter urgente” se le tenía que conceder “un cupo de hierro".

    Con anterioridad, Queipo de Llano, implantada la República -de la que era, en ese momento, ferviente defensor-, había sido director general del Cuerpo de Carabineros. Como tal había visitado el cuartel de Torreguadiaro, en término de San Roque.

    Ya en plena guerra, encontramos otro vínculo con la comarca, o más bien con Gibraltar. Como uno de los protagonistas principales de la sublevación contra la República, que dio origen a la guerra civil, el conocido como virrey de Andalucía, había intentado el canje de su hermana Rosario, presa en Madrid, por alguno de los detenidos en la zona que él dominaba. Lo hizo dirigiéndose al cónsul de México en Gibraltar, Ángel Rugeroni, tal como daba a conocer la periodista Belén López Collado en el artículo en Alameda,  “Carta de Queipo de Llano al cónsul de México en Gibraltar”.

    No se sabe si aquellas gestiones fueron positivas, pues el intercambio no se produjo hasta al menos dos años más tarde, a cambio del hijo del líder socialista Largo Caballero.



    Iti Cádiz
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    El Campo de Gibraltar, una zona de fuerte implantación republicana, cayó rápidamente del lado rebelde tras el transporte de las fuerzas de África. Especial oposición puso la tropa del cuartel de La Línea, que finalmente fue sometida.  

    Queipo de Llano sembró el terror en la zona a través de su delegado especial Emilio Griffiths, un ser siniestro sobre cuya posterior desaparición en la zona rebelde aún presenta muchas incógnitas.

     

     

     

     

     

     




  • Abogados - Jiménez Laz y Cadenas
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