Viernes, 14 de Mayo de 2021
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San Roque, 1920: Primero de Mayo y huelga campesina

  • En esa fecha se tiene constancia de la primera manifestación sindical

    Anuncio de asamblea en plena huelga de mayo de 1920
    Anuncio de asamblea en plena huelga de mayo de 1920
    Historia

    El 1 de mayo es una fecha obrera por excelencia y como tal también tiene su historia en el Campo de Gibraltar. Concretamente en San Roque -teniendo en cuenta que los archivos de los sindicatos locales desaparecieron tras la guerra civil-, las investigaciones que realicé hace unos años junto a Rubén Pérez Trujillano, lograron el rescate de una parte de ese interrumpido relato histórico.

    Aunque las luchas y conflictos en el mundo del trabajo se sitúan muchos años atrás, la primera referencia documental a la conmemoración del Primero de Mayo, la encontramos en 1920, un año especialmente conflictivo en la localidad. La mayoría de los trabajadores -jornaleros principalmente- se encontraban afiliados a las secciones de la CNT. No hay que olvidar que la situación del latifundio andaluz era campo abonado para el anarcosindicalismo. Si en muchos lugares de Andalucía se impuso la acción de la Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra, adscrita a la UGT, en el caso del municipio sanroqueño sería la CNT la central hegemónica hasta la guerra civil.

    Cuando la señalada fecha de ese año se acercaba, los jornaleros mantenían una dura pugna con los patronos en la negociación de las bases laborales. A la huelga de campesinos se unió la de panaderos, donde tenía gran fuerza la socialista Sociedad de Obreros Panaderos.

    De la misma manera los sindicalistas habían establecido un boicot a dos carnicerías de la ciudad, considerando que se vendían carnes sin el debido control sanitario. En realidad latía el enfrentamiento con el empresario Gil Molina, agravada, por otro lado, por la beligerancia de éste desde El Labrador, el semanario que dirigía.

    A mediados de marzo, el jefe de la Guardia Municipal, Salvador Pérez denunció a la comisión del sindicato que actuaba en la Plaza de Abastos por impedir que los clientes adquiriesen carne en los establecimientos de Gil Molina y Leocadio Salas.

    A finales de dicho mes continuaba el boicot, dándose un paso más en el agravamiento de la crisis. El Sindicato acordó que una comisión se personase en la finca propiedad de Gil Molina para que los trabajadores de la misma abandonasen las faenas. Asimismo, se había mostrado contrario a la admisión de obreros venidos de fuera para los trabajos de siega.





    En ese ambiente caldeado tuvo lugar la celebración del 1 de mayo. Para ello el presidente del Sindicato, Andrés Moreno y el secretario Francisco Valero, solicitaron el permiso para una manifestación que habría de salir desde la sede sindical, en la calle Herrería 18, para transcurrir por las calles Málaga y San Felipe, hasta llegar a la Plaza de Armas, donde una comisión subiría al Ayuntamiento para entregar una serie de reivindicaciones, entre ellas una negociación efectiva de las bases anuales de trabajo.

    La participación de la mujer en esta manifestación y las luchas sindicales de ese período tuvieron gran importancia y merecería un capítulo aparte.

    A finales de mayo un paro general paralizó San Roque. La situación obligó al alcalde Bernardo Souza a buscar una vía de diálogo. El día 26 se reanudaron las negociaciones, siendo la primera autoridad municipal la que planteó una salida: aceptar los tipos de jornales establecidos para las faenas de verano en los municipios de Jimena de la Frontera y Tarifa, y las condiciones de trabajo que rigieron en San Roque en el año anterior. La patronal se mostró de acuerdo, mientras que los sindicalistas, aunque la vieron viable, quedaron en trasladarla al resto de afiliados.

    Tras aceptar la propuesta, el Sindicato desconvocó la huelga el 28 de mayo. El conflicto había afectado a todo el campo del término, tanto a la recolección, labores de siembra y labra, como a la custodia del ganado. El paro había sido casi general y los salarios perdidos alcanzaban las 30.000 pesetas. Los patronos emplearon a unos 200 esquiroles traídos de fuera del municipio.

    La solidaridad con los detenidos por los conflictos hizo que el Sindicato crease el “Grupo Pro-presos de San Roque”, que el 4 de agosto publicó una nota ante la situación creada tras pasar la causa de los procesados a la Audiencia de Cádiz. El abogado defensor Eduardo Barriobero declinó cobrar honorario alguno, aunque su registro en el Colegio de Abogados de la capital provincial, conllevaba los gastos de matrícula, que fueron abonados mediante aportaciones económicas de los trabajadores.

    El Primero de Mayo de ese año, dada la coincidencia con las negociaciones en el campo y las huelgas producidas, pasaría a la historia del movimiento obrero en la comarca.




  • Abogados - Jiménez Laz y Cadenas
    Abogados - Jiménez Laz y Cadenas