Viernes, 1 de Julio de 2022
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El San Roque de Carlos Castilla del Pino (II)

  • Un cuartel en la vida social de la ciudad

    Autoridades en la inauguración del cuartel.
    Autoridades en la inauguración del cuartel.
    Historia

    El gran acontecimiento de la década de los años veinte en el municipio fue la inauguración de las nuevas obras del cuartel Diego Salinas. Dieron trabajo y, una vez culminadas, la vida social de la localidad se vio considerablemente reactivada.

    La entrega provisional tuvo lugar el 4 de junio de 1926 y la recepción definitiva no se realizó hasta el 24 de junio de 1927. Por su parte, el regimiento Pavía recibió oficialmente el cuartel el día 30 de agosto, asistiendo al acto el general de Brigada, Félix de Vera Valdés.

    Lejos de ello, el periodista y poeta José Domingo de Mena, con el apoyo municipal ponía en marcha el Gabinete Arqueológico de Barbésula, Carteia y Gibraltar, una vieja idea que con muchas dificultades se mantendría en años posteriores. En marzo de 1927 se dirigió al Consistorio para que recogiese la lápida con la inscripción “Hospital de la Provincia de Barcelona. Para heridos en África. 1859”, que se hallaba colocada en una de las dependencias del cuartel Diego Salinas, y que había sido retirada del lugar donde se ubicó en su día el citado hospital. Histórica lápida hoy desaparecida.

    Por su parte el Consistorio aceptaba la donación de monedas romanas de Carteia realizada por Gabriel Arenas, el maestro que habría de ser el primer alcalde sanroqueño de la II República.

    De otro lado, la presencia de maestros había sido una constante en las corporaciones sanroqueñas. La especial sensibilidad hacia los temas de educación favorecía el protagonismo de estos docentes. Así, los maestros Santiago Muñoz -que habría de ocupar la alcaldía- y Alfonso Rabanillo manifestaban la necesidad de llevar a efecto la construcción de un grupo escolar.

    En 1929 desde el Consistorio se apoyó la inclusión en el Plan General de Carreteras del Estado, la obra de un ramal que partiendo del kilómetro 63 de la carretera Cádiz a Málaga, terminase en el puente de Guadiaro, pasando por San Martín del Tesorillo.

    Fue un año de resonancia a través de las exposiciones internacionales programadas por el Gobierno. El Ayuntamiento fue invitado por la Unión de Municipios Españoles para su participación en el IV Congreso Internacional de Ciudades y Organismos Locales, que habría de celebrarse en Sevilla con ocasión de la Exposición Iberoamericana. El Consistorio abonó una cuota de colaboración, pero las preocupaciones municipales marchaban por otros derroteros.





    La Junta Regional de Sanidad del Campo de Gibraltar devolvió el proyecto para construir un nuevo cementerio en la Estación de San Roque. Los motivos se basaban en no figurar en los planos la capilla del camposanto y el lugar señalado para los enterramientos de los que fallecieran fuera del seno de la Iglesia católica.

    Cuando se habían subsanados dichas carencias, al año siguiente, en 1930, un temporal derrumbó parte de las tapias, antes de que se hubiese llevado a cabo la apertura del mismo. El propietario agrícola, vecino de la barriada, José Carlos de Luna, ofreció nuevos terrenos a cambio de los que ocupaba el accidentado camposanto.

    La Comisión Municipal Permanente, en su sesión del 20 de marzo de 1929, hizo constar su pésame a Francisco María Montero de Sola, presidente local de la Unión Patriótica -el gobernante partido creado por el general Primo de Rivera-, por el fallecimiento de su padre Francisco Vicente Montero Riera.

    En junio de 1930 -apartado del poder Primo de Rivera- llegó a la Alcaldía el abogado Gundemaro Alcaide. La repuesta minoría republicana se mostró dispuesta a colaborar en la buena administración del municipio.

    En este sentido, una de estas iniciativas respaldada por todos los munícipes fue el apoyo a la petición del Ayuntamiento de La Línea para conformar una comisión que, en unión de otros ayuntamientos, viajaran hasta Madrid para solicitar la construcción de la línea de ferrocarril Málaga-Algeciras.

    San Roque no sólo promovió una comisión para su traslado a la capital de España con dicho fin, sino que recordó que había pedido que dicho ferrocarril alcanzara la barriada de Puente Mayorga.

    La minoría republicana continuaba laborando para situarse como la primera fuerza política. Contaba con dos significativos hombres: el conocido maestro Gabriel Arenas y el joven abogado Antonio Galiardo. A ellos correspondería protagonizar una parte importante de la inmediata vida política sanroqueña.




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