Viernes, 1 de Julio de 2022
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Tricentenario del Nazareno en San Roque. Aproximación histórica (I)

  • Procesión con la imagen del Nazareno en los años veinte del pasado siglo
    Procesión con la imagen del Nazareno en los años veinte del pasado siglo
    Historia

    Cuando en 1722 fue recuperada la imagen del Nazareno, quienes más lo celebraron fueron sus cofrades, ya residentes junto a la ermita de San Roque, en la nueva población surgida tras el éxodo del pueblo gibraltareño. Hasta entonces habían sido testigos y también habían participado de las actividades de las hermandades provenientes del Peñón: Cristo de la Columna, Soledad y Santo Entierro y Vera-Cruz, pero, en cierta medida, se sentían huérfanos de la veneración de la imagen que tantas veces habían sacado en procesión por las calles de Gibraltar. Ahora tenían la oportunidad de reorganizarse dentro de las dificultades materiales en las que debían desenvolverse, propia de un pueblo desplazado.

    Junto a estas cofradías se establecieron otras que en la actualidad han desaparecido. La de las Ánimas, que entre sus reglas contaba con el acompañamiento de los entierros de cofrades, “con el pendón, cirios, y se le dará caja y paño del túmulo, y las luces necesarias para poner sobre él en la iglesia”. Durante la visita pastoral del obispo Armengual, se pidió “a todos los habitantes se sienten y pongan por cofrades y les concedemos 40 días de indulgencias por cada vez que dieren limosna”.

    La hermandad del Santo Rosario, que quedó constituida el 12 de abril de 1711 ante el cura Diego García de Herrera, se encargaba también de sufragar el entierro de sus miembros. Entre las obligaciones figuraba la de salir en la procesión del Corpus con estandarte e imagen de la Virgen, “con velas encendidas hasta el número de 22 hermanos”.

    La cofradía del Santísimo Sacramento, cuyo mayordomo era Patricio Sánchez, tenía como fin un mayor culto al Santísimo.





    Por su parte, con la intención de reconducir la devoción de los fieles a la Virgen de los Remedios (hoy Santa María la Coronada), el dinámico mercader Diego Ponce adquirió alhajas y celebró con gran solemnidad la fiesta mariana el 1 de octubre de 1714.

    Más tarde, en 1776, se creó la hermandad de Santa Caridad, que construyó el Hospital de la Caridad, y que aparte de atender a los enfermos pobres se hacía cargo de los niños expósitos.

    Otra de las hermandades creadas en San Roque fue la de María Santísima de los Dolores, que todos los viernes celebraba sus actos de devoción en el desparecido oratorio de San Felipe Neri. También se denominaba Escuela de María, constituida en 1789. Fueron sus impulsoras Rafaela Rendón, María Teresa Portocarrero, María Gertrudis Iglesias y Franca Caballero.

    El protagonismo de esta hermandad sería decisivo y ocuparía buena parte de los siglos siguientes. Todo lo cubría como tal asociación y al ser la única que organizaba las salidas procesionales, se encargaba del resto de imágenes de pasión.

    Ello incluía la totalidad de detalles como la gratificación de los músicos, cargadores, soldados que asistían vestidos de penitentes, carabineros de escolta, seglares que atendían la parroquia, sacerdotes que acompañaban a las procesiones o predicaban el quinario de la imagen y el septenario de la Virgen, así como a los niños que representaban a las Virtudes Teologales y a la Verónica, aunque a estos últimos eran obsequiados con dulces.




  • Abogados - Jiménez Laz y Cadenas
    Abogados - Jiménez Laz y Cadenas