Domingo, 19 de Septiembre de 2021
Twitter
Facebook
Youtube

‘Gran Bretaña fue un factor determinante en la derrota republicana’

  • Paul Preston en el ciclo de conferencias de la Casa de la Memoria

    Preston en una imagen de archivo
    Preston en una imagen de archivo
    Noticias

    Rotundo se mostró el hispanista y académico británico, Paul Preston, en su intervención en el programa de conferencias sobre la guerra civil organizado por la Asociación de la Casa de la Memoria. Aseveró el escritor que el papel de Gran Bretaña en el Comité de No Intervención supuso “un factor determinante en la victoria de Franco”, pues el apoyo solapado de Londres a los rebeldes “fue más importante que la ayuda abierta de Hitler y Mussolini”.

    En este sentido, añadió que la acción del gobierno conservador de Londres impidió a la República ejercer su derecho de defenderse como gobierno legítimo, comprando armas a países democráticos como Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos”. Al impedir esa vía legal, hizo que la Republica buscase apoyos en el único sitio donde lo obtuvo, en la Unión Soviética. En un principio Moscú no tenía intención de involucrarse en la guerra. “La gran preocupación de Stalin era establecer una alianza con Francia y así tener a Alemania rodeada por dos enemigos”, aseveró.

    El formato de intervención fue el de preguntas efectuadas por historiadores de la asociación, y permitió conocer detalles de las investigaciones de Preston.

    El escritor lamentó que muy pocos historiadores británicos hayan abordado la fundamental ayuda de su país a los sublevados. Cuestión con lo que no ocultó su enfado: “me saca de quicio”, afirmó. Habiéndose escrito desde Reino Unido mucho sobre la política de apaciguamiento hacia la Alemania nazi, “poco se ha dedicado a la actitud gubernamental ante la guerra española”. Una actitud de bloqueo de la República, cuando el nazismo y el fascismo ayudaban de manera descarada a los rebeldes, indicó.

    Sobre las causas que llevaron al golpe de estado y a la guerra inmediata, el historiador destacó que no fue cuestión de un día para otro, pues desde la proclamación del régimen republicano ya se comenzó a conspirar, llevándose a cabo el primer intento de golpe en el año 1932.



    Verano Cultural La Línea
    Verano Cultural La Línea
    Advertisement


    Esa oposición temprana se debió a que la República intentó una serie de reformas “que se veían como grandes desafíos a los poderes dominantes en la sociedad española, como el poder financiero, la Iglesia, los grandes industriales y el Ejército”, explicó. Mientras que los republicanos buscaban acabar con los privilegios de la Iglesia y el militarismo, los socialistas se centraron en las reformas sociales. El conjunto de estos dos planes, “por así decirlo, terminaba provocando la enemistad de los poderes económicos”, resaltó el ponente.

    En otro momento, aludió al “afán aniquilador del franquismo” que, según Preston, quedó de manifiesto en el alargamiento de la guerra. Para ello puso dos ejemplos, el desvío hacia Toledo que permitió la llegada de las Brigadas Internacionales para la defensa de Madrid, o durante la batalla del Ebro, cuando Barcelona se hallaba completamente desprotegida. Se quiso “aniquilar el mayor número de republicanos”, sostuvo el escritor, que calificó a estos planes como la “inversión en terror”. Un terror que ampliaba sus efectos a un “régimen de pillaje y corrupción”. De manera especial se refirió a la “gran represión en Andalucía”.

    En opinión del académico británico el plan franquista abarcaba no sólo la eliminación de republicanos, socialistas, comunistas y anarquistas, sino a demócratas conservadores o liberales. En ese plano mencionó la represión y depuración de la profesión docente, puesta en marcha desde el primer momento.

    Sobre la definición de “holocausto” dado a uno de sus más importantes libros sobre la guerra civil, Preston argumentó que había buscado una palabra que cubriese “la magnitud del horror”. Con este título reconoció su pretensión de provocar la lectura, ante otra literatura que “niega el terror y justifica la guerra”.

    Preguntado por el Valle de los Caídos defendió su mantenimiento como “monumento a la arrogancia del régimen y del propio Franco”, pero, en todo caso se mostró partidario de darle un uso educativo, “sobre lo que fue la guerra y el terror franquista”.

    Finalmente, respondió a la polémica en torno a la figura del escritor gaditano José María Pemán, sosteniendo que era gente que “no sólo apoyaba y justificaba el terror durante la guerra y los años cuarenta, sino que después se dedicaron a mentir, a inventar un pasado para sí mismo”. Un relato en el que “no habían hecho nada”, y quizás, en opinión del escritor, “el caso más flagrante, el que más éxito tuvo fue el de José María Pemán”.




  • Cáritas diocesana Cádiz
    Cáritas diocesana Cádiz