Jueves, 29 de Octubre de 2020
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Incertidumbre entre los trabajadores transfronterizos por el cobro de sus salarios

  • Anoche entró en vigor el confinamiento de Gibraltar

    Una imagen del paso por la Verja para trabajadores transfronterizos
    Una imagen del paso por la Verja para trabajadores transfronterizos
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    Panorama incierto para los trabajadores transfronterizos que cada día cruzan la Verja. Esta pasada medianoche ha entrado en vigor en Gibraltar el confinamiento anunciado por Fabian Picardo el pasado domingo a objeto limitar el movimiento de personas en dicho territorio y frenar la propagación del coronavirus.

    Eso significa que, desde esta mañana, esta medida tendrá un impacto directo sobre los trabajadores transfronterizos que cada día cruzan la Verja. De hecho, se calcula que casi la mitad de los que están censados no podrán acudir a sus puestos durante los próximos 30 días.

    Eso ha generado incertidumbre entre este amplio colectivo de personas, que incluso temen por sus puestos de trabajo pero, a corto plazo, por el cobro de sus salarios. La mayoría de ellos desconocen quien se hará cargo de sus nóminas porque existen varios escenarios posibles, ninguno por cierto confirmado ni por las propias empresas ni por el ejecutivo del Peñón. Lo que todavía incrementa más la preocupación de estas personas.

    Entre esos escenarios se encuentra la posibilidad de que las empresas soliciten ayudas al Gobierno de Gibraltar para hacer frente a los salarios. El sector entiende las medidas en el marco de la alerta sanitaria generada por el coronavirus pero también alega que las pérdidas hacen inviable el abono de los sueldos del personal. Dentro de esa posibilidad, incluso se especula con que el Gobierno de Picardo podría correr con el 80% del importe de los salarios durante este mes de confinamiento, una posibilidad que aliviaría a las empresas.





    El Gobierno de Gibraltar no se ha pronunciado

    El caso es que la mayoría de trabajadores de sectores como el mantenimiento o la construcción vivieron ayer lunes su última jornada laboral hasta dentro de un mes. No volverán hasta que se levante el confinamiento y ahora esperan obtener la información que todavía las empresas no les ha proporcionado. Solo saben que sus contratos están congelados, que no pueden trabajar y que patronal y Gobierno trabajan en buscar una solución para no alterar la economía de los transfronterizos. Lo único que les tranquiliza es que, en este estado de alarma, no pueden ser despedidos, ni obligados a tomar vacaciones ni perder derechos laborales ya adquiridos.

    En las últimas horas, sindicatos, ASCTEG, Grupo Transfronterizo y hasta el alcalde de La Línea, Juan Franco, han solicitado a los Gobiernos de España y Gibraltar un compromiso en firme con éstos trabajadores. De momento, el Gobierno de Picardo no se ha pronunciado.

    Cabe recordar que, en las medidas de este confinamiento se incluyen el cierre de todo el comercio minorista, excepto las tiendas de alimentación y las farmacias, como ocurre en España. Se permitirá el trabajo en las oficinas, aunque el Gobierno gibraltareño recomienda el teletrabajo, mientras que las obras de construcción también se pararán, salvo excepciones que cuenten con autorización.

     




  • Abogados - Jiménez Laz y Cadenas
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