Jueves, 21 de Febrero de 2019

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    Raab cree que habrá acuerdo

    El ministro Lidington advierte a la UE que debe apoyar el plan de May para el Brexit

  • Lidington y Picardo en una foto de archivo. Foto Infogibraltar
    Noticias Gibraltar

    Mientras que sigue la fuga de grandes empresas (ahora es Panasonic Europa la que se muda a Amsterdam), el gobierno británico va a consumir sus últimos esfuerzos en busca de un acuerdo con Bruselas, que el ministro Raab ya anuncia “a la vista” y con el que el ministro Lidington presiona a la Unión Europea.

     

    Aunque no está claro que la nueva propuesta de May sea nueva de verdad y que, por tanto, consiga el respaldo de Bruselas, sus ministros preparan ya el ambiente con una nueva estratagema de presión pública en la que se reparten los papeles para que cambie todo, sin que cambie nada. Falta por ver si los negociadores europeos, que han resultado ser mucho más duros de lo que esperaban los británicos, están o no de acuerdo.

     

    Al nuevo ministro británico del Brexit, Dominic Raab, le ha tocado el papel optimista y ha lanzado el mensaje de que tienen un acuerdo “a la vista”. Lo ha dicho en la Cámara de los Lores y ha asegurado que hay margen respecto a la fecha límite de octubre. Claro que también ha ofrecido consejos a las empresas sobre cómo prepararse en caso de que no haya acuerdo, con lo que su mensaje ha resultado algo ambiguo al final.

     

    La versión dura la ha dado el ministro David Lidington, que se ha permitido advertir a la Unión Europea que debe apoyar las propuestas de la primera ministro británica Theresa May o correr el riesgo de dejar al Reino Unido sin acuerdo, porque las propuestas de la Comisión Europea siguen siendo “inaceptables” para Londres.

     

    No parece que esta “advertencia” de Lidington vaya a modificar un milímetro la posición de Bruselas, que es exactamente la misma que ha mantenido desde el principio de las rondas negociadoras, hace algo más de un año, mientras que el Reino Unido ha estado dando vaivenes de un lado a otro y cambiando mensajes y estrategias, siendo además el socio que abandona la Unión Europea de forma voluntaria y unilateral.

     

    En realidad, ni la imagen dura ni la imagen optimista del gobierno británico tienen mucho recorrido, toda vez que la propia primera ministro May los desautorizó previamente cuando, días antes, anunció que un Brexit sin acuerdo no sería el “fin del mundo”. Es decir, que May ya espera que no haya acuerdo, se prorrogue o no la fecha límite de octubre.

     

    En efecto, quizás no sea el “fin del mundo” ni para el Reino Unido ni para la Unión Europea, dos economías poderosas que podrán adaptarse al futuro, pero sí puede ser el fin del mundo hasta ahora conocido para otros territorios más frágiles y dependientes de ambas economías y sistemas jurídicos, como es el caso concreto de Gibraltar.

     

    El Peñón, que sigue sin ser tenido en cuenta en esta difícil etapa de la negociación británico-comunitaria, corre el riesgo de quedarse escindido de Europa, lo que tendría efectos económicos, jurídicos y sobre la circulación de las personas y las mercancías.