Lunes, 19 de Abril de 2021
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Gibraltar aprueba incorporar a su legislación el Tratado Fiscal entre España y Reino Unido

  • Picardo explica los beneficios del acuerdo

    Picardo en el Parlamento, en una foto de archivo
    Picardo en el Parlamento, en una foto de archivo
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    Gibraltar ha aprobado en el Parlamento incorporar a su legislación el Tratado Fiscal que acordaron Reino Unido y España. Este documento contó con los votos a favor de los diputados de GSLP, Liberales y Together Gibraltar. Los diputados del partido GSD votaron en contra..

    El propósito del Tratado es el de mejorar y aumentar la cooperación administrativa en cuestiones fiscales, según informa la oficina de prensa gibraltareña, asistir en la resolución de disputas sobre residencia fiscal y evitar incidencias de doble imposición entre Gibraltar y España. Además, la estrategia del Gobierno, continua el comunicado, se ha visto marcada por la evolución general de los estándares fiscales internacionales en materia de transparencia y cooperación. La adhesión a estos estándares evita la doble no imposición y fomenta la cooperación e intercambio de información.

    También demuestra el "compromiso de Gibraltar de mantener medidas equivalentes a la normativa de la Unión Europea en cuestiones relacionadas con la transparencia fiscal y el buen gobierno tras su retirada de la UE", según el ministro principal, Fabian Picardo.

    Como parte de esta estrategia general, el Gobierno llanito reconoce los importantes resultados que pueden obtenerse mediante la participación activa en foros internacionales. Por lo tanto, mantiene su pleno compromiso con este objetivo. En el panorama fiscal moderno, dice, formar parte de órganos internacionales como el Foro Global de la OCDE sobre Transparencia e Intercambio de Información y el Marco Inclusivo sobre la Erosión de Bases Imponibles y el Traslado de Beneficios (BEPS) "resulta más importante que nunca". La participación en estas iniciativas asegura el establecimiento y mantenimiento de los estándares de transparencia y buen gobierno necesarios mediante la vigilancia y evaluación continuas de los miembros".

    "Gibraltar --continua-- ha formado parte del Foro Global desde su fundación y ha sido miembro del Marco inclusivo desde el 5 de julio de 2019. Este fue un hito significativo para Gibraltar y un paso importante en la dirección correcta para cimentar nuestra reputación fiscal internacional".

    Gibraltar desea "reforzar nuestros lazos empresariales internacionales, queremos atraer el comercio internacional y buscamos ampliar y expandir la red de acuerdos y tratados con posibles socios. Esto resulta más importante que nunca en un mundo post-Brexit, a medida que buscamos forjar nuevas relaciones con países fuera de la UE que, guste o no, se verán influidos por cualquier declaración adversa que España presente ante la OCDE, la UE y otros foros". También se han impulsado iniciativas de transparencia a nivel internacional.

    Según la Ley de Sanciones y contra el Blanqueo de Capital (Sanctions and Anti-Money Laundering Act) británica, que recibió la aprobación real a finales de 2020, el Secretario de Estado británico tiene el poder de imponer un registro de beneficiarios de disponibilidad publica en los Territorios Británicos de Ultramar que todavía no cuenten con él. Según el representante gibraltareño, "afortunadamente, esto es algo por lo que no tenemos que preocuparnos".  

    "Para garantizar el éxito futuro de Gibraltar, resulta de vital importancia que el Gobierno, en colaboración con las principales partes interesadas del sector de las finanzas, sea capaz de promover un sistema fiscal que cumpla tanto con los estándares de la OCDE como con las leyes y los principios sobre Ayuda Estatal reconocidos internacionalmente".

    Asimismo, el Gobierno "desea que Gibraltar quede eliminado de cualquier lista negra internacional, dado que ello tendría beneficios positivos y de gran alcance".

    Picardo, en su discurso, indica que "nuestra retirada de la UE inició un cambio en el incesante enfoque histórico de España hacia Gibraltar. A pesar de haber mantenido este enfoque durante casi 30 años, España demostró la voluntad de negociar de forma constructiva cuestiones fiscales transfronterizas".

    Este Tratado constituye un "avance importante y positivo hacia el establecimiento de relaciones más cercanas y es un primer paso inevitable y bien recibido ... es algo normal entre Estados vecinos con un elevado volumen de tránsito, flujos e intereses comunes transfronterizos".

    En su valoración, el ministro principal de Gibraltar asegura que " España mantenía ideas muy equivocadas con respecto tanto al sistema fiscal de Gibraltar como a su compromiso con la transparencia fiscal. Además, ha sido necesario deshacer muchos años de prejuicios impulsados principalmente por la continua propagación de mitos en referencia a una falta de estándares adecuados relacionados con el cumplimiento fiscal y la buena gobernanza a escala internacional, por no mencionar la clasificación de Gibraltar como paraíso fiscal por parte de España". Picardo destaca que España considera que la legislación fiscal de Gibraltar "facilita la evasión de impuestos en España. Este es el motivo por el que España no solo ha incluido a Gibraltar en la lista negra, sino que ha mantenido una política agresiva para buscar que otros países y organizaciones internacionales también nos incluyeran en listas similares o nos impusieran sanciones". A juicio del representante gibraltareño esta política "ha bloqueado nuestro progreso". 

    En su valoración, aseguró que "España ya no desea ser la “policía del mundo” según su propia visión. Ya no está preocupada por el panorama general y se está centrando en cuestiones más cercanas e inmediatas. España desea establecer una mejor relación con Gibraltar, una que nos beneficie a ambos". 





    La principal preocupación de España ha sido, según Picardo, "la pérdida percibida de ingresos fiscales de España a Gibraltar". "Gibraltar es la jurisdicción con impuestos más bajos de las dos. Sus tipos impositivos son sustancialmente más bajos que los de España y no recauda impuestos sobre ingresos por capital, patrimonio o ahorros." Por lo tanto, es posible emplear "estructuras transfronterizas complejas para explotar estas ventajas y oportunidades de doble no imposición. Esto se ve agravado por la relativa facilidad para viajar de una jurisdicción a la otra", declaró.

    Mientras tanto, Gibraltar no estaba preocupado por la pérdida de ingresos fiscales a España, sino que quiere acabar con mitos. "Gibraltar combatirá la planificación fiscal agresiva y no permitirá que se empleen sus leyes para aprovechar oportunidades de no pagar impuestos en ningún lugar: todo el mundo debe pagar los impuestos que le correspondan allí donde le corresponda".

    Normas fiscales en Gibraltar

    Explicó que el sistema fiscal de Gibraltar es generalmente territorial en ámbito y aplicación. Esto significa que se gravan los ingresos allí donde se generan (es decir, donde tiene lugar la actividad) y no mucho más. En términos sencillos, la residencia no es un factor que guíe la imposición en Gibraltar. Desde una perspectiva fiscal, el impacto de la residencia en Gibraltar es insignificante.

    Estas normas requieren que un individuo se encuentre presente en Gibraltar bien durante al menos 183 días por ejercicio fiscal o que haya estado presente en Gibraltar durante más de 300 días en tres ejercicios fiscales consecutivos. Se contabiliza un día de presencia si un individuo se encuentra en Gibraltar durante cualquier parte de un periodo de 24 horas. Por este motivo, el simple hecho de cruzar la frontera con España para entrar en Gibraltar puede convertir fácilmente a un individuo en residente fiscal en Gibraltar. Esta prueba se aplica de forma individual y no existen pruebas adicionales basadas en relaciones personales y/o económicas.

    Gibraltar determina la residencia fiscal para entidades con base en su gestión y control. A diferencia de muchos otros estados, Gibraltar no requiere pruebas de residencia adicionales que contemplen el lugar donde se encuentra establecida la compañía (es decir, el lugar de constitución y/u oficina registrada) y/o dónde sitúa su base efectiva o centro de operaciones.

    MIentras tanto, continua el dirigente gibraltareño, la situación en España es muy diferente. "España grava las ganancias por ingresos, patrimonio y capital de sus residentes a nivel mundial". Por lo tanto, la residencia representa un factor vital en la imposición. Las pruebas de residencia individual de España se basan en el recuento de días o un análisis de relaciones sociales y/o económicas. Un individuo se considera residente en España bien si pasa más de 183 días en España a lo largo del ejercicio fiscal, su base principal o centro de actividad o actividades económicas se encuentran en España, directa o indirectamente, bien si su pareja dependiente no separada legalmente y/o hijos menores son residentes habituales en España.

    Las normas para determinar la residencia de entidades en España también son muy diferentes de las de Gibraltar. Las empresas residentes en España están sujetas a la imposición sobre sus ingresos a nivel mundial. España cuenta con un sistema fiscal basado en la residencia que requiere establecer la residencia a efectos de imposición. El sistema fiscal de Gibraltar se basa principalmente en la fuente, y simplemente grava los ingresos allí donde se generan (es decir, la ubicación de la actividad). Estas notables diferencias han sustentado el marco sobre el cual se basa el Tratado y resultan más evidentes en la asignación de derechos impositivos a cada parte con especial hincapié en la imposición basada en residencia y, por lo tanto, una mayor necesidad de determinar la residencia. El Tratado no cambia esta situación.

    Si los ingresos se obtienen en Gibraltar, entonces estarán sujetos a su imposición aquí. Explicó que un individuo residente en España debería pagar impuestos adicionales en España en base a esos mismos ingresos. Esto se debe a que España tendrá intereses impositivos nacionales basados en la residencia en España de ese individuo. De hecho, la facilidad y fluidez a la hora de cruzar la frontera y las normas fiscales correspondientes permiten a un individuo ser residente fiscal tanto en Gibraltar como en España; en ocasiones incluso más de una vez en el mismo día.

    Este es el motivo por el cual la postura por defecto en el Tratado busca establecer la residencia fiscal únicamente en España. No ha sido diseñado de forma intencionada para favorecer o dar una ventaja a España, dice Picardo. Únicamente refleja la realidad sobre el terreno que existe y que las normas contenidas en cualquier Tratado siempre deben abordar este aspecto.

    Picardo indica que el Tratado "representa un acuerdo vinculante con España sustentado por nuestra base de imposición territorial. Por lo tanto, refuerza nuestra actual base de imposición e identifica su reconocimiento y aceptación públicos por parte de España; un logro significativo cuando se tiene en cuenta su vehemente oposición tanto a que Gibraltar contase con un sistema diferenciado del sistema británico como al concepto de territorialidad que sustenta nuestro sistema fiscal".

    Además abordó cuestiones como los sistemas jurídicos, normas especiales para determinar la residencia fiscal, cuyo objetivo es limitar lo que España percibe como una de las principales causas de pérdidas fiscales como resultado directo de los cambios de residencia desde España a Gibraltar, entre otras.

     

     




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