Domingo, 20 de Septiembre de 2020
Twitter
Facebook
Youtube

Picardo exige negociaciones directas con España al margen del Reino Unido

  • ‘Cualquier negociación para Gibraltar será llevada a cabo por un equipo separado y distinto’

    Fabian Picardo durante su intervención reivindicativa del National Day del año pasado. Foto SR
    Fabian Picardo, durante su intervención reivindicativa del National Day del año pasado. Foto SR
    Noticias

    Fabian Picardo, ministro principal de Gibraltar, exige negociaciones directas con España, sin la dirección británica y al margen de la bilateralidad Londres-Madrid, además de amenazar con un “veto total” porque “nuestra soberanía, nuestra jurisdicción y el control exclusivo de nuestros asuntos no son negociables”.

    Picardo ha desvelado, en su mensaje de año nuevo emitido ayer, sus reiteradas advertencias previas y las de su viceministro principal, Joseph García, sobre la posibilidad de no aceptar acuerdos futuros, respecto a la UE, que no le satisfagan. El ministro principal de Gibraltar reclama negociaciones directas con Madrid, al margen del Reino Unido y con un equipo negociador diferente al británico.

    Hasta ahora, cualquier negociación que afectara al contencioso de Gibraltar se ha llevado siempre a efecto en el marco de la bilateralidad hispano-británica y, si el Reino Unido lo estimaba conveniente, incluía o no en su delegación a representantes gibraltareños, como ha ocurrido frecuentemente en ocasiones recientes.

    La negociación bilateral no sólo se corresponde con el estatuto reconocido internacionalmente del Peñón como colonia británica o, en la denominación política inglesa, territorio británico de ultramar, sino que también cumple con las directrices que desde hace más de 50 años exige la Asamblea General de la ONU, la Unión Europea también y hasta el propio decreto constitucional otorgado por el Reino Unido a Gibraltar en 2006, que establece con claridad que la representación internacional del Peñón le corresponde, al igual que su defensa y seguridad.

    No obstante, Picardo ha elevado el nivel de las exigencias ahora para reclamar una presencia gibraltareña específica y diferente en las negociaciones de los acuerdos comerciales futuros con la UE que, previamente, requerirán la aceptación de España y que, en todo caso, le tocará responder al Reino Unido, que es con quien Madrid y Bruselas mantienen sus relaciones de interlocución según el derecho internacional y los acuerdos previos establecidos.

    El objetivo de Gibraltar es claro y lo expone también con claridad Picardo en su mensaje: el control gibraltareño de la fluidez del paso fronterizo por la Verja. Un trato que “proteja el acceso a Gibraltar”, dice Picardo, porque es evidente la dependencia gibraltareña de este paso por el que acceden turistas, mercancías y mano de obra para su economía, aunque no tiene en consideración que se trataría, en el mejor de los casos, de una frontera Schengen, con sus limitaciones comunitarias dictadas por Bruselas y no por Madrid ni Londres.

    “Un equipo gubernamental gibraltareño separado y distinto”

    Las referencias concretas a una negociación específica gibraltareña están contenidas en los siguientes párrafos del mensaje de Picardo:

    “El Gobierno que dirijo está igualmente dispuesto a abandonar [la negociación] si los términos propuestos no favorecen a Gibraltar o no respetan nuestras líneas rojas.

    Y creo que, en este sentido, Gibraltar encontrará una unidad de propósito en 2020. Compartiremos un propósito nacional.

    El propósito de lograr un buen acuerdo para Gibraltar en nuestra futura relación con Europa, así como la determinación de rechazar uno malo.



    Abogados - Jiménez Laz y Cadenas
    Abogados - Jiménez Laz y Cadenas


    Cualquier negociación para Gibraltar con miras a ese acuerdo será llevada a cabo para Gibraltar por parte de un equipo gubernamental gibraltareño separado y distinto.

    Ese equipo estará dirigido por mí o por Joseph García, vuestros representantes electos. Nadie más dirigirá las negociaciones para Gibraltar.

    Y esas negociaciones deben basarse en el reconocimiento y el respeto mutuos y en el entendimiento de que nunca se podrá imponer nada a Gibraltar.

    Porque nosotros, en nuestro Parlamento, disfrutaremos de un veto total sobre cualquier acuerdo o arreglo en relación con Gibraltar.

    Porque solo nosotros, los gibraltareños, podemos acceder a la aplicación a Gibraltar de cualquier tema que nos afecte.

    No os equivoquéis:

    Nuestra soberanía, nuestra jurisdicción y el control exclusivo de nuestros asuntos no son negociables. Usaremos nuestro veto para proteger cada aspecto de estos.

    Por lo tanto, no hay ninguna cuestión de bilateralismo sobre Gibraltar. Y negociaremos por un acuerdo justo.

    Por un acuerdo que funcione para nosotros y para los que nos rodean.

    Un acuerdo que nos proteja a nosotros, a nuestra economía y a los que se desplazan a Gibraltar cada día para trabajar aquí, que son parte esencial de nuestro éxito.

    Así como un trato que proteja el acceso a Gibraltar de aquellos que vienen aquí como turistas o clientes de nuestros muchos y diversos negocios”.




    Noticias relacionadas con: Fabian Picardo y Soberanía