Lunes, 23 de Septiembre de 2019
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El Reino Unido bloqueará unilateralmente la entrada de trabajadores en su territorio

  • Barclay firma la derogación de las leyes comunitarias

    Monumento al trabajador transfronterizo en La Línea. Foto NG
    Monumento al trabajador transfronterizo en La Línea. Foto NG
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    El Brexit está ya en un camino sin retorno, a pesar de que Johnson desarrolla estos días una agenda de reuniones con países comunitarios para exigir la retirada de las condiciones de la frontera irlandesa o forzar una salida sin acuerdo el 31 de octubre. Y parece que tendrá que ser una salida sin acuerdo, como desde el principio había planteado el nuevo primer ministro británico, escenario para el que ya toman medidas como la derogación oficial de las leyes comunitarias o el amenazante aviso unilateral de Londres de poner fin de la libre circulación de trabajadores en su territorio.

    "La libertad de movimiento en su estado actual terminará el 31 de octubre, cuando el Reino Unido abandone la UE, y después de Brexit el Gobierno introducirá un nuevo sistema de inmigración más justo que dará prioridad a las habilidades y a lo que la gente puede contribuir al Reino Unido, en lugar de dónde vienen", dijo ayer un portavoz del Ministerio del Interior británico.

    Esta afirmación fue posteriormente matizada por el propio Boris Johnson a la BBC: "Lo que vamos a hacer es salir de la UE y eso significa que legalmente todos esos poderes vuelven al Reino Unido... Eso no significa que vayamos a impedir que nadie entre en este país, no significa que nos vayamos a volver remotamente hostiles a la inmigración o a los inmigrantes".

    El mismo portavoz de Interior adelantó que los detalles para los permisos de entrada de trabajo se conocerán más adelante, pero la inquietud ya ha calado no sólo entre la población inmigrante sino también entre las empresas en territorios británicos, que pueden encontrarse con la ausencia de su fuerza laboral de la noche a la mañana porque, como adelantan los expertos, es “casi imposible” legislar e instaurar en dos meses un nuevo sistema completo de inmigración laboral que contemple todas las particularidades y diferencias entre quienes llevan años residiendo en Reino Unido y un trabajador recién llegado o transfronterizo.




    Según la oficina de prensa del Gobierno de Gibraltar, "Gibraltar es una jurisdicción propia y el Gobierno del Reino Unido no puede legislar para Gibraltar. Forma parte de las competencias constitucionales del Gobierno de Gibraltar legislar sobre inmigración y trabajo. El Gobierno de Gibraltar ha recalcado repetidas veces que, en cuanto a la legislación y gestión gibraltareña, los empleos y el libre tránsito de los trabajadores transfronterizos no se verán afectados por el Brexit, tome la forma que tome. El libre movimiento está garantizado"

    Las leyes comunitarias, derogadas

    Por otra parte, el secretario de estado para el Brexit, Steve Barclay, ha firmado la orden para derogar el Acta de Bruselas de 1972, lo que pone fin a todas las leyes de la Unión Europea en el Reino Unido y sus territorios administrados, como Gibraltar. No obstante, esta derogación entrará en vigor el próximo 31 de octubre, cuando el Reino Unido abandone definitivamente la UE según los planes actuales de Londres.

    Esta decisión, ya oficial pero todavía sin vigencia, sí pone en evidencia el compromiso firme del nuevo Gobierno de Boris Johnson de ejecutar la salida de Europa el 31 de octubre en las condiciones que sea: con acuerdo o sin él. El propio secretario de estado calificó el acto como “momento histórico” ya que pondrá fin a casi medio siglo de permanencia británica en las instituciones y legislación europeas.




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