Sábado, 25 de Enero de 2020
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Reino Unido: las elecciones en las que no participa Gibraltar, pero deciden su futuro

  • Boris Johnson. Foto Andrew Parsons
    Boris Johnson. Foto Andrew Parsons
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    Mañana día 12, las elecciones generales anticipadas en el Reino Unido determinarán el futuro de ese país y de Gibraltar en cuanto al Brexit, aunque los ciudadanos gibraltareños no podrán tomar parte en una decisión fundamental para su porvenir. Los gibraltareños, además de en sus propias elecciones locales, pueden votar en las elecciones europeas, pero no en las del Reino Unido.

    De momento, los conservadores de Boris Johnson son favoritos en las encuestas, lo que significaría la salida de la Unión Europea el 31 de enero próximo. Pero no tiene asegurada la mayoría suficiente e, incluso, los últimos sondeos han reducido su margen de diez puntos respectos a los laboristas de Corbyn. Cómo pueda formar gobierno Johnson y con quién será determinante para lo que pueda pasar con la Unión Europea.

    Como se sabe, el proceso que se inició con el referéndum convocado por David Cameron en junio de 2016 deparó, para sorpresa de todos y especialmente de los gibraltareños que votaron, entonces, casi por unanimidad por mantenerse en la Unión Europea, la decisión de la salida. En marzo de 2017, la primera ministro de entonces, Theresa May firmó la carta que hizo oficial la petición de salida de la Unión Europea: el Brexit ya tenía plazo.

    A partir de entonces, la resistencia parlamentaria llevó el proceso del Brexit, que hubiera debido concluirse en marzo de 2019, a un callejón sin salida. El bloqueo dejó en evidencia la debilidad del gobierno May y la persistente rebeldía de la Cámara de los Comunes, mientras se sucedieron maniobras para detener la salida, buscar alternativas e, incluso, plantearse un segundo referéndum que, en realidad siempre fue descartado por el Gobierno de Londres.





    El acuerdo de salida negociado entre la Unión Europea y el Reino Unido no pasó del Parlamento británico, acabó con Theresa May y un firme defensor de la salida británica, el exalcalde de Londres Boris Johnson, cogió el relevo y llevó el pulso con el Parlamento hasta el extremo de suspender sus actividades. Finalmente, y después de rozar en muchos momentos de estos dos últimos años la salida sin acuerdo de la Unión Europea y de varias prórrogas, en octubre se alcanzó un último acuerdo Bruselas-Londres para consumar la salida el día 31 de ese mes, que volvió a aplazarse, por última vez ya, al 31 de enero próximo.

    Mientras Johnson, favorito pero previsiblemente no con la mayoría suficiente, representa la salida el 31 de enero, cualquier otra combinación de gobierno en el Reino Unido vuelve a sumir el Brexit británico en una nueva incertidumbre en la que los gibraltareños, que han sustentado la prosperidad de sus últimos años en la Unión Europea, no están llamados a decidir y ni siquiera a participar.

    La encuesta más fiable, por proximidad a la fecha, por la muestra y por el método, es la de YouGov, que estima entre 311 y 367 escaños para el Partido Conservador, cuando la mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes se sitúa en 326 diputados (tiene 650 miembros en total).

    Cabe recordar que ese resultado, incluso en su perspectiva más baja, supone un gran resultado para Boris Johnson y el Partido Conservador, ya que ahora tiene 298 escaños (318 antes de la fuga de parlamentarios) y cuenta con el apoyo de los 10 diputados de los unionistas norirlandeses. El Partido Laborista cuenta con 244 diputados (262 en las elecciones) y ahora aparece lastrado por el líder menos popular de todos, Jeremy Corbyn, y por sus constantes vaivenes respecto al Brexit, pero sigue siendo la fuerza de oposición más clara porque el siguiente partido, los nacionalistas escoceses, solo cuentan con 35 escaños y el pretendido tercer partido, los liberales demócratas se quedan en 19 (12 en las elecciones). Las dimisiones en los grupos parlamentarios principales han sido frecuentes y, al final, los independientes provenientes de esas fugas han acabado por sumar el verdadero cuarto grupo parlamentario no oficial de la Cámara, con 25 escaños.




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