Domingo, 31 de Mayo de 2020
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Las reparaciones de submarinos nucleares hacen de Gibraltar un puerto de riesgo

  • Radiación, carga de misiles, dársena y maniobras, principales inquietudes

    El HMS Ambush llega al puerto de Gibraltar tras su accidente, en una foto de 2016
    El HMS Ambush llega al puerto de Gibraltar tras su accidente, en una foto de 2016
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    La presencia de submarinos nucleares para llevar a cabo reparaciones frecuentes en la base militar de Gibraltar la ha convertido en un puerto de riesgo, según explican profesionales expertos y grupos ecologistas. En concreto, Verdemar Ecologistas en Acción recuerda que las poblaciones alrededor de la base británica de Faslane cuentan con planes de emergencia específicos y que un accidente en uno de estos sumergibles en el Peñón afectaría de manera directa a las poblaciones de Gibraltar, La Línea, San Roque, Los Barrios y Algeciras.

    La base británica de Clyde, en la Bahía de Faslane (Escocia) ha sido objeto de numerosas protestas civiles, políticas y ecologistas precisamente por el riesgo que supone para las poblaciones de alrededor la presencia de submarinos y armas nucleares. Aunque hay denuncias de numerosos casos de accidentes de radiación en aquella base británica (más de un centenar), el Ministerio de Defensa del Reino Unido siempre ha mantenido que fueron accidentes menores sin riesgo para el público.

    No obstante, como explica Verdemar, el Ministerio de Defensa británico “recomienda a las autoridades locales que consideren la creación de planes de emergencia [...] a fin de sentar la base para posteriores medidas de contención." Estas medidas incluyen “estar preparado para distribuir pastillas de Iodato de Potasio, que pueden reducir el riesgo de cáncer de tiroides, especialmente entre la población infantil –explican—y también incluyen informar a la población local sobre cómo resguardarse”.

    Además del riesgo directo de las poblaciones a 10 kilómetros a la redonda, Verdemar recuerda que los efectos podrían “afectar seriamente a la población de hasta 100 km desde donde atracan los submarinos en Gibraltar”. Estos efectos alcanzarían a toda la Costa del Sol hasta Málaga y toda la provincia de Cádiz hasta el sur de la provincia de Sevilla.





    Aunque el riesgo de alguna radiación es menos probable, cabe recordar que fue precisamente una grieta en el circuito de refrigeración del reactor nuclear del HMS Tireless lo que estuvo siendo reparado durante casi un año en Gibraltar, entre los años 2000 y 2001. Pero, además, existen otros riesgos de importancia que no tienen que ser causados necesariamente por el reactor nuclear.

    Otros riesgos: la munición, la dársena, los ejercicios

    Uno de los principales es que en Gibraltar se realizan también las operaciones de carga y descarga de los misiles Tomahawk con los que se arman estos sumergibles y que, incluso, atraviesan la población, ya que los polvorines están en el interior del peñón y deben ser trasladados hasta el puerto.

    La propia dársena del puerto en el que atracan los submarinos nucleares representa, en sí misma, otro factor de riesgo, dado su pequeño tamaño y la intensidad del movimiento de embarcaciones que soporta y, de hecho, ya hubo un accidente de estas características, cuando un barco descontrolado arremetió contra un sumergible que estaba allí atracado.

    Pero, sin duda, el principal factor de riesgo y en el que todos coinciden son las maniobras y ejercicios de adiestramiento que los submarinos nucleares británicos realizan en las proximidades de Gibraltar y que multiplica exponencialmente las posibilidades de un accidente, como el que recientemente afectó al HMS Ambush, que en 2016 colisionó contra un carguero en aguas del Estrecho y que, por bastante poco, no resultó más grave.




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