Jueves, 14 de Noviembre de 2019
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Junta de Andalucía - Gusto del Sur

Unas elecciones parciales reducen la mayoría parlamentaria de Johnson a un diputado

  • Los Comunes pueden complicar los planes del Brexit

    La Cámara de los Comunes británica, durante un receso en esta legislatura
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    Las elecciones parciales en Gales han dado un giro que complica aún más la situación política del Reino Unido, al quedar la mayoría parlamentaria de Johnson reducida a un solo diputado, lo que puede tener consecuencias para la aprobación de cuestiones tan controvertidas como las referidas al Brexit.

    Las elecciones parciales que se llevaron a cabo el jueves y cuyo resultado se hizo público el viernes han supuesto que el candidato conservador perdiera su escaño en favor de la liberal Jane Odds, gracias a que los verdes y los nacionalistas galeses accedieron a no participar para concentrar el voto en ella. Los laboristas, por su parte, siguen dando muestras de su desconexión con el electorado al descender hasta la cuarta posición, por detrás del Partido del Brexit.



    Andalucía deja huella - REAE
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    Este resultado deja un Parlamento en el Reino Unido con una mayoría conservadora de 320 diputados en los Comunes -310 "tories" más los diez diputados asociados del Partido Democrático Unionista de Irlanda del Norte (DUP)-, solo uno más que los 319 que suma la oposición. El resultado electoral de 2017 le dio a Theresa May una mayoría de 318 conservadores más los 10 unionistas, un total de 328 frente a los 322 que entonces sumaba una heterogénea oposición. Esa diferencia de 6 diputados de entonces hoy, después de todas las vicisitudes políticas, ha quedado reducida a la frágil distancia de un escaño.

    Este equilibrio inestable tendrá inevitables consecuencias en la estrategia política del nuevo primer ministro británico, ya que Boris Johnson tendrá muy difícil contar con el respaldo del Parlamento para asuntos tan controvertidos como el Brexit, en los que el partido conservador ha roto insistentemente la disciplina de voto. Claro que, por otra parte, no acometer con firmeza la salida de Europa, según el mandato del referéndum de 2016, le ha ido suponiendo la pérdida de respaldo popular al Partido Conservador --y el aumento de la fuerza probrexit de Farage—por lo que también se encuentra abocado a dar satisfacción a esa demanda si no quiere prolongar la agonía de los “tories” en beneficio de los radicales antieuropeos, razón principal por la que fue elegido mayoritariamente el propio Johnson para sustituir a la dubitativa Theresa May.

    Como se conoce, Boris Johnson ha hecho de la salida de Europa la razón principal tanto de su candidatura como de su gobierno, pero el cómo lo haga requerirá de grandes esfuerzos tácticos para solventar la frágil situación parlamentaria con que se encuentra y, si a todo ello, se le suma el calendario –sólo faltan tres meses para el 31 de agosto, fecha límite—la situación desde el punto de vista político no puede ser más interesante ni de más incierto desenlace.




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