Domingo, 21 de Octubre de 2018

Formulario de búsqueda

    La Armada se adiestra en doce escenarios de seguridad marítima en el mes de mayo

  • En Defensa,
    El Centro de Operaciones de Vigilancia y Acción Marítima (COVAM). Foto: Armada.
    Luis Romero Bartumeus

    Durante este mes de mayo se va a desarrollar el mayor ejercicio conjunto de seguridad marítima en aguas españolas del presente año, denominado MARSEC-18. En doce escenarios diferentes y catorce ejercicios previstos, la Armada será la encargada de coordinar la realización de estas maniobras que incluyen en su ejecución a más de 38 organismos civiles y militares de toda índole con competencias o capacidades en el entorno marítimo.

    Desde el Departamento de Seguridad Nacional (DSN), el Mando de Operaciones (MOPS) y los Ejércitos de Tierra y del Aire, pasando por cuatro Autoridades Portuarias, cinco Delegaciones del Gobierno, distintas capitanías marítimas, cinco Escuelas Superiores de Náutica, hasta Protección Civil,  Salvamento Marítimo, Cruz Roja, Asociación de Navieros, Dirección General de la Marina Mercante o la Secretaría General de Pesca, todos intervendrán en alguno o en varios de los supuestos previstos.

    Se trata de un ejercicio marítimo avanzado, según informa la Armada, que pretende aunar esfuerzos de todas las administraciones y particulares con presencia en la mar con el fin de adiestrarse para salvaguardar los intereses nacionales en los distintos espacios marítimos de soberanía. Dos de los ejercicios previstos se desarrollarán en colaboración con la Armada portuguesa en las aguas del río Miño.

    La Fuerza de Acción Marítima, con cuartel general en Cartagena, será quien conducirá los ejercicios, planeados por el Almirante de la Flota. El Estado Mayor de dicha Fuerza será quien asuma las labores de coordinación de todos los escenarios, aunque la dirección de cada ejercicio la asumirá el organismo, civil o militar, que en caso de suceder realmente el supuesto sería el responsable de afrontarlo, según la legislación española.

    El objetivo general de las MARSEC-18 se centra en comprobar la capacidad del Estado Mayor de la Fuerza de Acción Marítima y su Centro de Operaciones (COVAM), así como del resto de agencias y organismos, de coordinar cualquier incidencia que pueda afectar a la Seguridad Marítima.

    Uno de los escenarios prevé la activación del Sistema Naval de Cooperación y Orientación al Tráfico en aguas territoriales españolas del Mediterráneo, cuyo ejercicio se prolongará durante una semana. Se activarán los planes de protección de los puertos de Sevilla y Cartagena. Se coordinarán los medios necesarios para el rescate de un submarino turístico en aguas de Tenerife y se simulará un incidente de seguridad marítima ante actividades ilegales en aguas de Gran Canaria.

    Un incidente infeccioso en un buque en el puerto de Castellón será igualmente simulado, así como se adiestrarán los protocolos de actuación conjunta de la Armada con la Secretaría General de Pesca. La recuperación de los restos de un pesquero hundido será otro de los escenarios previstos, a la vez que se llevará a cabo un seminario sobre las posibilidades que ofrecen los vehículos no tripulados autónomos en la mar. Además de los dos ejercicios con la Armada portuguesa en la frontera fluvial del río Miño, se probará la coordinación interministerial al más alto nivel para la toma de decisiones en el nivel político-estratégico, operacional y táctico en supuestos de seguridad marítima (SEGMAR) de grados 2 y 3.

    Artillería de Costa

    El Regimiento de Artillería de Costa nº 4 (RACTA-4), con despliegue permanente en el estrecho de Gibraltar, integrará sus sistemas en el COVAM para suministrar en tiempo real información y actualizaciones de la situación marítima de superficie en el Estrecho y en la zona de paso de Almería.

    Entre los días 14 al 18 de mayo, dos patrulleros de la Armada, el COVAM y el RACTA-4 desarrollarán este escenario concreto para unificar procedimientos que permitan el trabajo conjunto en beneficio de la seguridad marítima en zonas consideradas críticas, como lo son el cabo de Gata o la misma angostura del Estrecho. Está prevista la activación de los sensores de la artillería de costa a lo largo de la zona terrestre colindante con el mar, bajo control operativo del COVAM, que integrará y analizará las señales procedentes de esta y otras fuentes, para coordinarse a su vez con otras agencias y organismos con competencias en el ámbito marítimo.