Lunes, 16 de Julio de 2018

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    El cierre del aeropuerto de Gibraltar el fin de semana pudo deberse a que el radar no funciona

  • Torre de control del aeropuerto de Gibraltar
    Noticias Gibraltar

    Según informan los medios locales, el cierre del aeropuerto de Gibraltar el pasado fin de semana podría no haberse debido solo a la meteorología, sino a que el radar que utiliza la torre de control no estaba en funcionamiento.

     

    Según esta versión, en el pasado temporal del 2 de marzo que azotó el Peñón hubo un desprendimiento de rocas que pudo cortar el cable que conecta el radar con la torre de control. De ser así, el aeropuerto de Gibraltar ha podido estar estos casi dos meses en tan deficitaria situación, sin que el Ministerio de Defensa británico (a quien pertenece el aeródromo y sus instalaciones) lo confirme o lo desmienta. La respuesta oficial ha sido: “No hacemos comentarios sobre el estado material de nuestros activos”.

     

    El hecho de que se desvele ahora la posibilidad de que el radar no estaba en funcionamiento, procede de la explicación que el comandante de uno de los vuelos dio a su pasaje y porque los responsables de los desvíos, la compañía EasyJet y el propio Ministerio de Defensa, se hayan negado a comentar tal posibilidad.

     

    Los vuelos de la compañía EasyJet afectados fueron tres, el domingo pasado, día que en efecto había nubes bajas y fuerte viento. Como suele ocurrir cuando el aeropuerto de Gibraltar se cierra, los vuelos se desvían a Málaga y Sevilla y el asunto habría quedado en un caso más de los que suceden con frecuencia dadas las especiales características del aeropuerto del Peñón si no hubiera sido porque varios pasajeros, que esperaban en la terminal, sí comentaron la existencia de problemas con el radar.

     

    La compañía ha insistido en que los vuelos “fueron cancelados debido a los retrasos” y a las “condiciones de nubes bajas en Gibraltar”. La ausencia de un desmentido genera la duda de si realmente fueron estas las únicas razones o, en efecto, la meteorología se combinó con la falta de servicio de radar y, en ese caso, si el radar del aeropuerto ha estado o no en funcionamiento desde los desprendimientos de rocas en el Peñón, el pasado 2 de marzo, hace de ello casi dos meses.