Viernes, 21 de Septiembre de 2018

Formulario de búsqueda

    Detenido en La Línea e ingresado en prisión Antonio Tejón ‘el Castaña’ tras diecinueve meses huido

  • Imagen del arresto de uno de los líderes de los Castañas
    Noticias Gibraltar

    Agentes de la Policía Nacional y funcionarios de la Agencia Tributaria, en una operación conjunta, han detenido en La Línea a Antonio Tejón, uno de los líderes del clan de ‘los Castañas’ que llevaba fugado de la justicia desde hace diecinueve meses, a finales del 2016, cuando se desarrolló la operación Ronal. Ya ha ingresado en prisión.

    En aquel operativo se registraron 21 domicilios y naves en la provincia gaditana. Los agentes se incautaron de una tonelada de hachís, 350.000 euros en efectivo, 16 vehículos, tres embarcaciones semirrígidas, varias armas de fuego, 17 inmuebles por valor de tres millones de euros y se bloquearon 24 cuentas pertenecientes a diferentes personas físicas y jurídicas.   

    A pesar del amplio dispositivo desplegado, varios de los investigados se dieron a la fuga huyendo a Marruecos. Por este motivo, se inició una comunicación bilateral que propició el desarrollo de una investigación conjunta con las autoridades policiales del país norteafricano, coordinada y dirigida por la Consejería de Interior de la Embajada de España en Rabat, al objeto de lograr la detención de los investigados.

    Finalmente, la Policía tuvo confirmación de que el ahora detenido frecuentaba una vivienda de La Línea y establecieron un dispositivo de vigilancia para contrastar la información.

    En una nota, la Policía reconoce que “las gestiones fueron complicadas debido a la ubicación donde se encontraba el investigado, en una zona con calles angostas y donde residen otros individuos relacionados con él, así como al breve espacio de tiempo que permanecía en el inmueble y a las medidas de seguridad que utilizaba para entrar y salir, que eran reforzadas por terceras personas desconocidas por los investigadores”.

    El dispositivo policial para su arresto se puso en marcha en la noche de ayer. Más de cien agentes se desplegaron en la zona para garantizar el éxito de la operación, prevenir posibles altercados y realizar la entrada y registro en dos inmuebles. El arrestado fue finalmente localizado y detenido en el interior de una de las viviendas.  

    La organización conocida como “Los Castañas” monopolizaba el tráfico de hachís en el Campo de Gibraltar y ocultaba la droga inmediatamente después de su desembarco en diferentes fincas del Zabal. Estos no solamente realizaban transportes para su organización, sino que también cobraban elevadas sumas de dinero alijando toneladas de hachís para distintas organizaciones criminales, gracias a la amplia infraestructura que poseen en la zona de La Línea para llevar a cabo con éxito este tipo de operaciones. Los investigados, según informa la Policía, “disfrutaban de un altísimo nivel de vida, realizando viajes de alto coste, acudiendo a grandes acontecimientos deportivos, alojándose en hoteles de gran lujo, adquiriendo coches de alta gama y viviendas de lujo”.

    Fruto de la investigación, se pudo determinar que organizaban habitualmente transportes de estupefacientes utilizando cada vez al menos dos embarcaciones semirrígidas de más de 12 metros de eslora, con capacidad para transportar unas tres toneladas de hachís en cada una de ellas. También se comprobó que utilizaban equipos de transmisiones con los que comunicaban durante el transporte, desembarco, y ocultación del estupefaciente, además de contar con numerosas personas que realizaban las funciones de vigilancia en puntos estratégicos para alertar de cualquier actuación policial.

    Igualmente se averiguó que muchas de las viviendas de las que la organización disponía en la zona del Zabal, eran empleadas para la guarda, custodia y ocultación del estupefaciente. Estas fueron adquiridas por la organización con la intención de cederlas a familias humildes, sin ningún tipo de remuneración económica y sin anotaciones policiales ni relación con actividad delictiva alguna, para que pudieran pasar desapercibidas y no levantar ningún tipo de sospecha. A estas personas se les facilitaba, además de las viviendas referidas, vehículos y dinero a cambio de que realizaran las labores de guarda, custodia y almacenamiento de la droga inmediatamente después de su desembarco.

    La organización disponía de al menos dos de los llamados narcoembarcaderos, situados en uno de los márgenes del río Guadarranque, por donde surtían las embarcaciones con destino a Marruecos y por donde posteriormente eran recogidas tras realizar el alijo.

    Para este fin poseían varias embarcaciones semirrígidas que utilizaba para el transporte del hachís, así como vehículos todoterreno sustraídos que ocultaban en diferentes fincas, preparados para cargar la droga. Tres de estas embarcaciones, de unos doce metros de eslora y con varios motores de 300 caballos -valoradas en 200.000 euros cada una-, han sido intervenidas durante los registros.

    Los conductores de los vehículos todoterreno que realizaban la carga del estupefaciente en playa para llevarla hasta el lugar de ocultación, habían recibido órdenes de embestir a cualquier vehículo que intentara su interceptación, ya fueran integrantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o de cualquier otra organización que pretendiera sustraer la droga. En varios de los desembarcos protagonizados por la organización fueron arrollados vehículos policiales uniformados cuando intentaban frustrar el desembarco de la droga, poniendo también en peligro a particulares que circulaban por la zona.